Columnistas

9-N-2020: violaciones a derechos humanos en la hoja de vida política de Mara Lezama

Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez

**Amnistía Internacional difunde esta violación a derechos humanos en Cancún por diversos países de Europa. **La impunidad y la falta de acceso a la justicia, es lo que se difunde en el extranjero sobre Quintana Roo. **Esta represión a manifestantes desde 1968 no se vivía en México.

Organismos como Amnistía Internacional México, la Comisión Mexicana por la Defensa y Protección de los Derechos Humanos, entre otros, han alzado la voz desde la noche del 9 de noviembre de 2020, cuando se supo de la violencia ejercida contra mujeres activistas y periodistas por parte de las policías municipal y estatal de Quintana Roo en la plaza frente al palacio municipal de Benito Juárez (Cancún).

La noticia se extendió por varios países porque Cancún es conocido a nivel internacional por su atractivos turísticos y por ser lugar de inversión de capitales extranjeros que se suman a la dinámica economía de la entidad, sin embargo, tanto a nivel estatal y nacional, tuvo poco eco. Con ello, las agresiones contra mujeres y hombres fueron cubiertas con un manto de impunidad orquestado desde la presidencia municipal de Cancún por Mara Lezama, quien desde su oficina en el palacio municipal coordinó las acciones violentas y después estuvo al tanto, minuto tras minuto de la tortura a que eran sometidas las personas detenidas.

La marcha de esa tarde que pasó por las instalaciones de la Fiscalía General de Quintana Roo y concluyó frente a la sede del gobierno municipal, se convocó para protestar por la violencia feminicida que se ha incrementado en Quintana Roo durante los últimos años, pero nadie se imaginó que el gobierno municipal, con el aval del llamado Mando Único Policial, se encargaría de agredir a quienes se manifestaban, incluso, usando armas de fuego.

Por lo menos tres personas resultaron heridas de bala: una activista, una mujer periodista y un hombre periodista, cuyas secuelas físicas y psicológicas siguen vigentes, sin que los responsables de esos daños se hayan hecho responsables y mucho menos que el peso de la justicia haya caídos sobre ellas y ellos.

A pesar de que Quintana Roo es la ventana al mundo, por donde entran miles de millones de dólares para diversas inversiones y como destino turístico es utilizado para promover la imagen de México a nivel internacional, en Cancún, conocido como la Joya de la Corona en el ámbito turístico, no se respetan los derechos humanos. Servidoras públicas como Mara Lezama, quien pretende gobernar la entidad, ha sido incapaz de diseñar políticas públicas con enfoque en derechos humanos y perspectiva de género.

La complicidad entre los diferentes niveles y ordenes de gobierno, ha consolidado la impunidad en agravio de las víctimas del nueve de noviembre de 2020 en Cancún; acciones efectivas de las comisiones estatal y nacional de Derechos Humanos, se desconocen; investigaciones internas de las policías estatal y municipal, no existen; tanto mandos como personal de tropa de la policía que participó en la represión siguen sin responder a sus delitos y la presidenta municipal sigue en su carrera política como si en aquella noche no hubiera sido la autora intelectual de las violaciones a Derechos Humanos.

Hay que recordar que como titular del gobierno municipal tiene autoridad sobre la policía municipal y a pesar de ello, autorizó o permitió que se violentaran derechos humanos con detenciones arbitrarias e ilegales, incluso tortura, entre otros actos inhumanos y degradantes, conociendo ella de todo lo que sucedía a su alrededor.

Si los gobiernos estatal y federal, así como las comisiones gubernamentales de defensa de los derechos humanos no han llamado a cuentas a Mara Lezama por estas violaciones a derechos humanos, eso quiere decir que son cómplices por acción y omisión. Los tres órdenes de gobierno están coludidos en estos actos violatorios a derechos humanos y más de una persona servidora pública debe responder por ello.

Desde luego que la ciudadanía cancunense ya le cobró una parte de esta afrenta a Mara Lezama, al retirarle cien mil votos de la elección del 2018, a la de su reelección en el 2021. Y si aun no le queda claro a Morena y a Mara Lezama, porque perdieron esta cantidad de votos en tan solo tres años, ya tienen la respuesta, es producto de su falta de compromiso con el respeto y la protección a los Derechos Humanos. Una persona violadora de Derechos Humanos, no puede tener un cargo público más, debe ser llamada ante la justicia para que pague sus delitos.

Pero como es militante de Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado de Morena, pues, le perdonan todo desde el gobierno central, hasta que atente contra la dignidad de las personas, a quienes el presidente de la República dice representar.

RECUENTO DE LOS HECHO POR AMNISTIA INTERNACIONAL EN CANCÚN

La organización con sede en Londres, Amnistía Internacional, desde su oficina en México, documentó lo sucedido aquella tarde-noche del 9 de noviembre de 2020 en el municipio de Benito Juárez, Quintana Roo, donde se asienta el conocido internacionalmente destino turístico de Cancún.

Por testimonios de víctimas y autoridades, la organización documentó que luego de la desaparición de Bianca Alejandrina, conocida como Alexis, de 20 años, así como el hallazgo de sus restos el 8 de noviembre de 2020, familiares, amigos y amigas, quienes habían sido sus profesores y profesoras, integrantes de colectivas feministas, y en general, distintos ciudadanos y ciudadanas acudieron a una concentración ante la Fiscalía General de Quintana Roo y una marcha desde el kilómetro 0 en la zona hotelera de Cancún hasta la Fiscalía.

Gran cantidad de personas vestían de negro. Algunas personas que se manifestaban pintaron consignas y otras quemaron objetos en la puerta de la Fiscalía. Según información de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, algunos manifestantes, mayoritariamente hombres, rompieron un teléfono público, un vidrio de la Fiscalía y varias señales de tránsito.

La referida organización internacional por medio del informe titulado: México, la era de las mujeres, difundido en marzo de 2021, detalla que las manifestantes entrevistadas por Amnistía Internacional señalan que cuando se encontraban ante la Fiscalía, alrededor de las 7 de la noche, comenzaron a oír que decían que había que ir al Palacio Municipal.

Varias personas se dirigieron allí. Inicialmente llegó un contingente compuesto mayoritariamente por mujeres que cantaban consignas; algunas de ellas comenzaron a golpear con las palmas de las manos y los pies el recubrimiento que madera que había en la entrada al Palacio Municipal.

Otras manifestantes pintaron consignas en el suelo de la plaza y en las paredes del Palacio. Después, algunas manifestantes rompieron algunos cristales del Palacio. Había policías ubicados a ambos lados de la plaza sobre la que queda la entrada al Palacio Municipal.

Después que llegó el primer contingente, se unió uno más grande con bastantes hombres jóvenes. Algunos manifestantes hombres comenzaron a lanzar piedras al Palacio, rompiendo gran cantidad de cristales. Se les unieron algunas mujeres.

Posteriormente, varios hombres empezaron a golpear las ventanas con una barda metálica hasta tumbar al menos dos de ellas, entraron por allí al Palacio, sacaron diversos objetos del interior del edificio y comenzaron a romperlos y quemarlos afuera del mismo y frente a la entrada del edificio que estaba recubierta con paneles de madera.

Algunos otros manifestantes hombres se acercaron al recubrimiento de madera de la puerta y comenzaron a derribarlo. Varios manifestantes entraron al interior del Palacio. Al caer la tercera sección del recubrimiento se escucharon disparos de arma de fuego.

LA POLICIA MUNICIPAL DE CANCÚN DISPARÓ SOBRE LOS MANIFESTANTES, A UN AÑO SIGUEN EN LA IMPUNIDAD

Amnistía Internacional pudo constatar que hombres con uniforme en cuya espalda decía Policía Municipal, dispararon pistolas semiautomáticas y rifles al aire. Algunas manifestantes entrevistadas aseguran que había policías disparando en dirección de las y los manifestantes. Las personas manifestantes salieron corriendo al oír los disparos.

Aunque las personas manifestantes se habían dispersado, los policías las persiguieron, algunos de ellos disparando al aire, en dirección de la Avenida Tulum. Posteriormente, integrantes de la Guardia Nacional, así como policías que en la parte de atrás del uniforme llevaban el nombre Policía Municipal y Policía Quintana Roo, se ubicaron alrededor del Palacio Municipal.

La fotógrafa y manifestante Gloria Chan se tropezó y cayó al piso cuando corría para alejarse de la Plaza del Palacio Municipal. Fue golpeada en la cabeza por un policía. El golpe la hizo sangrar.

A continuación un grupo de policías la llevó a ella y a otras cuatro mujeres detenidas hacia el Palacio Municipal. Gloria pidió un médico y uno de los policías le respondió: “me vale madres”. Cuando entró en el Palacio Municipal vio como pateaban y golpeaban a las otras mujeres detenidas junto con ella.

La feminista Wendy Galarza Herrera y su novio fueron golpeados por varios policías municipales en el césped, con un casco y un escudo, mientras estaban en el suelo. Los policías les gritaban: “Ya valieron madres pendejos, ahora sí. ¿Quieren protestar, hijos de su perra madre? Ahora sí van a ver lo que es”.

Después de ser golpeados, les dijeron que se fueran: “Que se larguen, córranle o ya valieron verga”. Wendy Galarza Herrera fue herida con arma de fuego, al igual que la periodista Cecilia Solís y su colega Roberto Becerril.

Desde Amnistía Internacional México se ha informado que el caso del 9-N en Cancún ha sido retomado como parte de la campaña global más importante de Amnistía Internacional, que se llama ‘Escribe por tus derechos’ y se realiza cada año y en el que se escogen 10 casos de personas cuyos derechos han sido violados. Y uno de ellos es el de Wendy, “seleccionado por ser uno de los más graves alrededor del mundo”.

Algunas de las víctimas y sus representantes han sido invitadas por Amnistía Internacional a realizar un recorrido por diversos países de Europa para dar a conocer este caso de violación a derechos humanos e impunidad.

Personas servidoras públicas como Mara Lezama no acaban de comprender que la violación sistemática a derechos humanos, más la impunidad, representan dos grandes flagelos que le seguirán costando, social, política y económicamente a Quintana Roo.

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