¡Cancún, la gran marca!

Uno por Uno

Chetumal, 22 Dic

Ángel Ramírez Hernández.

Durante la reunión que sostuviera con un grupo de periodistas de todo el estado el pasado martes, el Alcalde del Ayuntamiento de Benito Juárez, Quintana Roo, Remberto Estrada Barba, cabildeó la posibilidad de cambiar el nombre de la demarcación que encabeza por el de Cancún, el nombre actual de la cabecera municipal, y uno de las marcas más reconocidas en el mundo del tamaño de Apple, Corona, Adidas, Nike, Microsoft entre otras. Y a decir de Remberto, la necesidad de cambiar el nombre de su municipio es importante, dado que en cualquier parte del territorio nacional, ya no solo fuera de nuestras fronteras, decir que es Alcalde de Benito Juárez, es casi pasar al anonimato, en cambio mencionar Cancún, es ganar la popularidad, pues es hablar de uno de los principales centros turísticos de México y el mundo, de casi 744 mil habitantes.

La idea de sustituir Benito Juárez por Cancún, dividió la opinión de los periodistas, algunos argumentando la validez por el peso de la marca, un sello más que posesionado en el mundo; decir Cancún, es sinonimo de finas arenas, Mar Caribe, una porción del Gran Arrecife Mesoamericano, la segunda plataforma arrecifal más grande del mundo, solo después de la de Australia, miles de cuartos de hoteles, vida nocturna, actividades y espectáculos acuáticos y un crisol de etnias e idiomas, visitado anualmente por millones de personas; otros en cambio expusieron un contexto histórico para nombrar hace más de 40 años al desarrollo turístico en ciernes, que sustituía la única porción territorial de México, ubicada en el Caribe con riesgo de ser invadida por alguna nación, y ponerle el nombre de Benito Juárez, uno de los presidentes del país más notables y reconocidos de nuestra historia, con el plus de ser de origen indígena, garantizaba no solo el sentido de pluralidad y patriotismo, sino de la unidad misma. Ambos argumentos son válidos, de peso; sin embargo el solo nombre de Benito Juárez, abarca varias ciudades, municipios y demarcaciones o delegaciones a lo largo y ancho del país, que confunden las orografías con grandes diferencias unas de otras, culturales, geográficas, poblacionales, etc.

El municipio de Benito Juárez, Quintana Roo, (Cancún), es un sitio de playa, ubicada en el Caribe Mexicano, en tanto otros municipios con el nombre de Benito Juárez, enclavados en el Sur de Guerrero y Sonora, de vocación pesquera y agrícola de menos de 22 mil habitantes, cada uno, son apenas percibidos en el panorama nacional a diferencia de Cancún, uno de los principales balnearios del mundo, sin hacer menos a los otros, solo por definir los contextos.

En el ámbito mediático y en la misma geografía estatal, no es distinto, una información periodística tiene mayor trascendencia y exposición si se sitúa en Cancún que, si se desarrolla en Chetumal o Felipe Carrillo Puerto, por citar ejemplos.

Por años hemos visto y escuchado a las cadenas nacionales e internacionales de televisión situarse en Cancún cuando su información se genera en otro punto de Quintana Roo, lejos del polo turístico, la relevancia y resonancia de la noticia no es la misma, tiene un impacto distinto.

Por ello, aunque muchos con razón de sobra, puedan pensar que Remberto Estrada, abriría un frente con los nativistas, conservadores o puristas, defensores de la historia mexicana, que no es un hecho menor, ante este panorama a la hora de decidir por el cambio de nomenclatura, bien vale la pena tomar el riesgo y llevar a consulta ciudadana la idea. Mire, cuando se conformó el municipio de Benito Juárez, antiguo asentamiento pesquero del norte de Quintana Roo, digamos nació con cinco delegaciones, Cancún, Alfredo V. Bonfil, Leona Vicario, Central Vallarta, Puerto Morelos; al conformarse el municipio de Puerto Morelos, el décimo primero del estado, las tres últimas demarcaciones quedan insertas en él, en tanto Alfredo V. Bonfil, hoy en día es una zona conurbada con Cancún. Es decir realmente el nombre de Benito Juárez pierde sentido geográfico, queda únicamente lo histórico, por ello y ante el posicionamiento mundial de la marca Cancún, se sustenta y valida el cambio de nombre, otra cosa sería, si la marca Cancún pertenece a un particular, que no se descarta como posibilidad.

Por lo tanto Remberto tiene la tarea de hacer historia, dejar a Cancún, la demarcación, con su representación real en el contexto geográfico y de marketing, una posición universal altamente productiva, ganada a pulso a lo largo de los años.

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