El contrainforme de Rocío Moreno Mendoza, una bofetada, sin guante blanco, a Carlos Joaquín

AL MARGEN

Rubén Vizcaíno A.

Quintana Roo se enfrenta al “monstruo de mil cabezas”, con los índices de seguridad “cambiando de verde a rojo”, con la pobreza aumentando a pesar de que Quintana Roo lleva muchos meses ocupando el primer lugar en generación de empleo, pero se trata de empleos temporales, que no generan acceso a la seguridad social, ocupando, también, el primer lugar en intento de suicidios, y el cuarto, a nivel mundial en trata de personas y pornografía infantil.

Con una migración creciente, que en el caso de Playa del Carmen fue del 30 por ciento el año anterior, mayoritariamente compuesta de jóvenes, pero de jóvenes pobres, que vienen en busca de las oportunidades que no encontraron en su lugar de origen, lo que genera que más del 70 por ciento de la población del norte del estado viva en asentamientos irregulares.

El diagnóstico es brutal, descarnado. Y no es mío, se trata de una exposición realizada por la encargada del despacho de la Secretaria de Desarrollo Social del estado, Rocío Moreno Mendoza, durante la clausura de la primera Expo de Prevención y Seguridad, realizada en Cancún.

Tampoco grabé de manera subrepticia el video, no, lo difundió en vivo la Coordinación General de Comunicación Social.

Al intervenir en la clausura del evento, Rocío Moreno admite que decidió cambiar el guión, en el que se esperaba una relatoría de los tres días del Foro. Ignoro que la motivó a ese cambio, pero agradezco el recuento brutal de la realidad aberrante que vive la entidad, en víspera del tercer informe de labores de Carlos Joaquín como gobernador,

La bofetada sin guante blanco que le propina la funcionaria más cercana al gobernador, parece haber sido calculada para causar el mayor daño posible, no solo a su jefe, sino a la administración estatal en su conjunto. A menos de una semana del tercer informe, no puede entenderse como “desliz” lo expuesto, que sin duda son datos que estarán ausentes del texto oficial.

Pero no son mentiras. Sin necesidad de mencionar el baño de sangre que afecta al estado, sin detallar los más de 200 cadáveres de víctimas de la violencia hacinados sin ser identificados en el SEMEFO, ni los cobros por derecho de piso, ni secuestros y extorciones, Rocío Moreno hurga en la llaga de esa realidad que su jefe y demás funcionarios intentan ocultar.

Detalla la funcionaria que los avecindados pobres que trae la migración, no solo llegan en búsqueda de oportunidades, sino que se casan “o al menos se reproducen”, lo que genera otro problema: el crecimiento poblacional, que a su vez provoca la existencia de los denominados “niños de la llave”, hijos de parejas que tienen dos trabajos y sin tiempo para atenderlos, por lo que “con la llave de su casa colgada al cuello” pasan mucho tiempo en la calle, expuestos a ser víctimas de la delincuencia organizada.

Ya encarrerada, Rocío Moreno Mendoza expone, como colofón implacable, que muchos funcionarios y ciudadanos “con buena intención”, intentan enfrentar los problemas, pero fragmentadas, sin el orden y el encadenamiento para tener éxito.

Ese es el recuento real, dibujado con maestría, por la funcionaria más cercana, no solo en lo físico, sino más en lo anímico a Carlos Joaquín. La realidad de lo no alcanzado en, ya, tres años de gobierno.

3 comentarios

  1. La pobreza de sus países y también de los estados, porque muchos de los que han llegado vienen de Oaxaca y Chiapas, gente que se ga quedado sin vivienda, que han perdido todo por el sismo, llegan a invadir terrenos irregulares y a pedir limosna pues no saben trabajar y se llenan de chamacos. El problema no es fácil de solucionar y si le aunamos la puerta abierta a tantos guatemaltecos, cubanos, salvadoreños, etc,. Es fácil juzgar y criticar al gobierno, todos lo hacemos, lo difícil es proponer, ayudar y crear empleos a gente que no tiene ningún oficio, sólo extienden la mano.

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