Columnistas

Corrupción, como árbol torcido

Elder Vega Matínez (*)
Twitter: @eldervega
Email: elderalbertovega@gmail.com

… Doloroso

… Insultante

… Oprobioso

Y otros tantos calificativos vergonzantes galopan por la mente —entre sentimientos también de impotencia, frustración, desesperanza y hasta de culpabilidad comunitaria—, al pertenecer de algún modo al colectivo de destinatarios en la exhibida que se le dio a México, en la semana que recién llegó a su fin, en el concierto de naciones.

Nuestro país es el «Capo di tutti capi» de la corrupción entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con un índice de 51% de sobornos gobierno-población, de acuerdo con la Organización Transparencia Internacional, y también de América Latina, remata la Organización Transparencia Mexicana al aportar cifras del Barómetro Global de la Corrupción.

Ya en 2005 habíamos pasado por una vergüenza semejante ante la comunidad internacional, cuando se reveló que México se situó en segundo lugar en impunidad entre 59 países del mundo, sólo superado por Filipinas.

Dos años después, “México evidencía claramente los más graves índices de corrupción en la prestación de servicios públicos”. Así se lee en el estudio de Transparencia Internacional titulado «Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe».

La población latinoamericana y caribeña «están siendo defraudadas por sus gobiernos, su clase política y los líderes del sector privado”, resumió posteriormente en entrevista el presidente del citado organismo, José Ugaz.

Los países que siguen a México en cuanto a corrupción son República Dominicana y Perú, ambos con un porcentaje del 46%.

Han valido un sorbete, en consecuencia, las reformas anticorrupción y la creación del Sistema Nacional Anticorrupción —que a nivel local aún no se instauran en 19 Estados—, pues los escándalos de corrupción son continuos en México.

Ejemplos de corrupción e impunidad, que van tomados de la mano, hay a pasto, son interminables.

Ahora mismo, en el plano nacional, está al rojo vivo la remoción de Santiago Nieto de la Fiscalía Especial de Atención de Delitos Electorales (Fepade), por el caso del ex-director de Pemex, Emilio Lozoya Thalmann, acusado de destinar a las campañas del PRI, en 2012, parte de los 10 millones de dólares que recibió la paraestatal mexicana de la empresa brasileña Oderbrecht, a cambio de facilitar a esta la entrega de contratos de obra pública en México.

Los Estados tampoco escapan de este fenómeno canceroso, inmoral. Ahora mismo Quintana Rooo y sus jóvenes gobiernos estatal y municipal viven una algarada por licitaciones aparentemente dirigidas y amañadas. Por ejemplo:

— El caso de uniformes escolares por un monto de 104 millones 615 mil 890 pesos, en beneficio de una empresa poblana de reciente creación, por no decir repentina, con la razón social de Comercializadora Adicon S.A. de C.V.

–Arrendamientos de propiedades como pago de favores a empresarios que en tiempos de campaña, relata Fuenteovejuna, respondieron generosamente al pase de charola para el financiamiento de la misma.

— La denuncia del empresario chetumaleño Emir Oliva Sabido por la suspensión de su negocio, Administradora Gráfica Aguiheroli S.A. de C.V., del padrón estatal de proveedores, en el que trasluce una venganza del Oficial Mayor Manuel Alamilla Ceballos porque su esposa fue diseñadora y accioniosta de la empresa, en una sociedad que acabó mal.

— La acusación de un segundo empresario de la capital quintanarroense, Sergio Zapata Vales, contra el presidente municipal de Othón P. Blanco, Luis Alfonso Torres Llanes, quien, sostiene, le pidió 100 millones de pesos para autorizarle abrir zanjas en calles de Chetumal para intercomunicarse con la línea de distribución del sistema de agua potable y poder introducir el servicio de agua purificada domiciliaria en la ciudad, aunque, cabe aclarar, tal permiso y la autorización de la concesión correspondiente es de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA).

— La afectación a empresarios y familias que operan 120 giros negros en el municipio de Solidaridad, víctimas de afanes revanchistas de autoridades que entraron con las que se fueron. El pecado de ellos en esta «lucha de egos» es haber aperturado expendios de bebidas alcohólicas durante la pasada administración.

— El tinte trágico que hoy tapiza la disputa de pasajeros de taxi en Cancún entre Uber y el Sindicato «Andrés Quintana Roo» —como si no fueran suficientes los crímenes del narcotráfico en ese destino turístico—, debido en buena parte al amasiato de impunidad entre autoridades estatales y su ya quimérica cuota de poder en comicios (las organizaciones de ruleteros).

Las anestesiadas leyes y reglamentos de transporte, tránsito y vialidad, las licitaciones dirigidas y amañadas, el tráfico de influencias, los arrendamientos, las compras de gobierno y servicios públicos, con sus consabidos “diezmos o moches”, y el desvío de recursos públicos y empresas fantasma para evadir impuestos son tan sólo algunas de muchas conductas que se tipifican dentro de la corrupción, desgranan también las ya citadas organizaciones de Transparencia.

En este sentido, Transparencia Internacional suma otras corruptelas en los tres órdenes de gobierno y los tres poderes. Por ejemplo, en trámites burocráticos en las dependencias de gobierno, en órganos de impartición de justicia y electorales; en partidos políticos y sus gobernantes por parejo, en Congresos de los Estados y en el Congreso de la Unión para la aprobación de presupuestos de egresos o de leyes “maiceadas”.

En todas estas conductas de corrupción, pero más en el de las licitaciones, aplica a la perfección el refrán popular “quien hace la ley hace la trampa”.

¿Quién no tiene la concepción de que las licitaciones están amañadas y son un traje a la medida para premiar y fortalecer “roscas” de políticos o para pagar favores, lo cual conduce generalmente a mala calidad de las obras e ineficacia de la inversión pública?

La forma como las entidades oficiales otorgan contratos mediante sistemas competitivos —utilizan el diseño de las licitaciones para darles ventajas a determinados contratistas, para excluir a otros o para no favorecer a nadie a priori—, es un elemento clave de la transparencia de la gestión pública y resulta determinante en el grado de corrupción y la eficiencia en actividades económicas.

La mayoría de las veces, además, fomenta el incumplimiento de las condiciones especificadas en los contratos, tornando la falta de escrúpulos en ventaja comparativa. Muchos más argumentos podrían extender esta mi entrega periodística, pero para qué aburrirte si lo toral ya lo hemos expuesto.

México está urgido, sé que es un milagro, de una reputación y rostro como los de Dinamarca y Nueva Zelanda, países que con 90 puntos comparten el primer lugar de más baja corrupción en la OCDE.

Sin embargo, para hacer camino al andar, necesario es tomar en lo inmediato medidas como las siguientes: — Que los Sistemas Nacional y Estatales Anticorrupción, y la Fiscalía General de la República, mientras atinamos justo en el blanco, no sigan dependiendo ni de la política interna ni de la política externa, y que mediante un proceso ciudadano, realmente democrático, se designe al frente de ellos a ciudadanos probos y con capacidad para garantizar un combate real a la corrupción, no de “a mentirillas”.

–Que los portales de transparencia se recuperen del contagio de opacidad gubernamental y ponga a la mano de la ciudadanía, de una vez por todas, «santos y milagros» de adquisiciones, licitaciones, comisiones o viajes con sus respectivos viáticos de cada servidor público, etc.

—Reformas serias y responsables en materia de licitaciones y/o adquisiciones y obra pública. — Que los tres órdenes de Gobierno abandonen la falacia y se conviertan en administraciones abiertas, de respeto pleno a la libertad de prensa –sin supeditar la publicidad a la razón y a la libertad de la palabra—, y, valga la redundancia, libertades civiles y sistemas judiciales también independientes y autónomos.

—Crear espacios que permitan el surgimiento de líderes con sensibilidad sociopolítica y tablas en el espectro económico-financiero —¡no grillos de pacotilla!—, para conducir los destinos de México, sus Estados y municipios, pues probado está que, salvo honrosas excepciones, tan malo es el tricolor como el azul, el amarillo que el verde, y la morena y…

—Estimular políticas para abatir la indiferencia, la apatía y la actitud contemplativa, y promover conductas que formen ciudadanos participativos, proactivos, exigentes, comprometidos y organizados.

—Reconstruir un estado de derecho que persiga y castigue la corrupción, mediante el fomento de grupos que promuevan campañas permanentes contra este cáncer social.

Necesidad insoslayable en esta misión imposible de combate a la corrupción es el ciudadano, que está emplazado a desechar la indiferencia, la apatía y la actitud contemplativa y convertirse en un ariete participativo, proactivo, exigente, comprometido y organizado.

Sólo así se encontrará la cuadratura al círculo ruin de la política que ha despojado del espíritu público a las obras para convertirlas en botín de intereses particulares, privados, y, de paso, acabará con la opacidad y discrecionalidad de servidores públicos en sus cargos y funciones.

Sólo así se rescatarán los cuantiosos recursos que se desvían en licitaciones, manipuladas, amañadas e infladas, al igual que en obras públicas que por no ser vigiladas y mucho menos cumplir con normas de calidad acaban inservibles, colapsadas, inconclusas o abandonadas.

Sólo así se puede pensar con certeza en un crecimiento económico progresivo y sostenible, en combatir de manera más efectiva el hambre, la pobreza y la desigualdad social, en mejorar los niveles de bienestar, en incentivar el empleo y la inversión, en dar mejores oportunidades a jóvenes y graduados, en mejorar los servicios de educación y salud, en abatir la violencia e inseguridad, en el respeto a los derechos humanos, en la impartición de justicia pronta y expedita, etc.

Sólo así llegará el momento de que se aplique la ley y se castigue a los corruptos, tal como sucede hasta con el vecino, Estados Unidos, donde este fin de semana fue sentenciado el empresario mexicano José Susumo Azano a tres años en prisión por donaciones ilícitas de cientos de miles de dólares en campañas electorales en 2012, en San Diego (California).

Sólo así será realidad el desmantelamiento de redes de corrupción que afectan a un número importante de las instituciones públicas del país, de los Estados y los municipios.

Sólo así superaremos la crisis de credibilidad en los gobiernos, en los representantes populares, en las instancias de impartición de justicia, en los órganos electorales, en los partidos políticos y en los políticos en general.

Sólo así nos ganaremos el reconocimiento y respeto de la comunidad internacional, aunque…

¿Quién enderezará la rama del árbol que ha crecido torcido?

… Punto.

Hasta la próxima, atento y gentil lector.

Chetumal, Quintana Roo

30 de octubre de 2017

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(*) Elder Vega Martínez ha sido colaborador de las agencias mexicanas de noticias Cisa-Proceso e Informex, corresponsal de los diarios La Jornada y unomásuno (ambos de Ciudad de México), así como del espacio noticioso «Informativo Panorama» del grupo radiofónico nacional Acir. Su campo profesional incluye la Península sureña. En Yucatán ha sido reportero y redactor de Diario de Yucatán, de los fundadores y primer jefe de información de Por Esto!director estatal de Radio y Televisión, director de noticieros del Canal 13 de Televisión y director de noticieros de Radio SolidaridadEn Campeche, reportero y redactor del Diario de Campeche. Y en Quintana Roo, reportero y redactor de Novedades de Quintana Roo; redactor, sub-director de noticias y sub-director general del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social, fundador de Por Esto! y director editorial durante 12 años de Diario de Quintana Roo.

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(**) Los cartones que ilustran este Editorial de Hecho Digital  fueron tomados de «www.elpopular.mx», «12horasdeveracruz.com», «imparcial oaxaca.mx», «loschamuchos.files.wordpress.com» y «www.eluniversal.com.mx»

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