Columnistas

El 41 aniversario

PUNTO FINAL

Jorge Cruz Escalante 
Novedades Chetumal

El pasado 8 de octubre, Quintana Roo celebró el 41 aniversario de haberse convertido en estado libre y soberano, con una sesión solemne del Congreso del Estado y diversas actividades que recuerdan aquel año de 1974, cuando siendo presidente Luis Echeverría Álvarez, se concretó un sueño largamente anhelado por hombres y mujeres que lucharon con denuedo para darnos el autogobierno.

Muchos años han transcurrido desde aquella fecha, hoy, Quintana Roo es un estado en constante desarrollo, líder turístico de nuestro país, tierra de oportunidades para los hermanos mexicanos venidos de otras latitudes, que le confieren una identidad como no existe otra igual.

Los avecindados y nacidos en esta tierra somos orgullosamente quintanarroenses, la única diferencia es el compromiso por seguir impulsando el crecimiento de Quintana Roo o utilizarlo como un trampolín para salvaguardar intereses mezquinos, que se contraponen a la máxima aspiración de todos por alcanzar el bien común.

No estoy de acuerdo con la idea de que sólo los nacidos en el estado son capaces de sentir amor por esta hermosa tierra; ese es un despropósito cuando muchos tenemos hijos nacidos aquí, es decir, contamos ya con un arraigo que no se puede ignorar por decreto. Es cierto que las raíces de nuestro origen son muy fuertes, pero lo son más nuestros sentimientos, el amor por nuestros hijos o nuestra esposa.

Ser quintanarroense no es sólo un gentilicio, sino una manera de vivir, de pensar, de emocionarse y comprometerse con una tierra que generosamente, ha abierto su corazón a miles de compatriotas que encuentran en Quintana Roo todo lo que en sus lugares de origen se les niega.

Desde aquel lejano 8 de octubre de 1974 hasta la fecha, han ocurrido miles de acontecimientos, hoy que podemos elegir libremente a nuestros gobernantes, es buen momento para reflexionar sobre lo que hace falta, para que este paraíso no se convierta en un lugar de lamentos.

El desarrollo de nuestro estado ha llamado la atención de propios y extraños, también ha causado la ambición de quienes pensando sólo en sus propios intereses, creen que podrán eternamente aprovechar el fruto del trabajo de los quintanarroenses nobles y buenos, que a través de su esfuerzo han logrado con muchos sacrificios hacerse de un patrimonio.

Quintana Roo es más grande que todos nosotros, pero cada uno de quienes vivimos en este terruño, tiene que poner su máximo esfuerzo para seguir sintiéndonos orgullosos del lugar que nos vio nacer o nos dio cobijo aun sin ser sus hijos naturales. No se necesita nacer en un lugar para amarlo y defenderlo, basta que estemos convencidos de que aquí queremos estar el resto de nuestros días junto con nuestros seres queridos.

Porque una cosa es lo políticamente correcto, y otro el sentimiento de pertenencia a un lugar que nos ha cobijado sin hacer distingos de nuestro origen, ni mucho menos hacernos sentir como extraños en un Quintana Roo que nos ha dado todo, sin miramientos ni envidias insanas.

¿Cómo no sentirnos quintanarroenses a pesar de no haber nacido en esta tierra, si aquí convivimos con nuestros hijos, esposa y nietos que vieron la primera luz de su existencia y que juntos, hemos luchado por no ser ninguna carga para Quintana Roo, sino al contrario, buscamos contribuir con el desarrollo de esta patria chica?

Todos los quintanarroenses nacidos o avecindados, debemos ponderar primero si compartimos los mismos sueños, el mismo compromiso por el engrandecimiento del estado y de ahí partir buscando una meta común. Eso sí, aquellos que, sean nacidos o no en este suelo, pretendan lucrar con el esfuerzo de muchos, sépanse que no estamos dispuestos a seguir siendo sólo espectadores pasivos.

Hagamos una revolución, pero no violenta, sino una revolución de las ideas, ponderemos la inteligencia, respetando las diferencias de opinión o de criterio, porque al final del día, todos nos debemos a esta tierra generosa que nos ha cobijado sin miramientos ni resentimientos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

2 × cuatro =

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba