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Expulsan a Tello Moguel de CMIC

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No siempre, el deseo o la intencionalidad de cambiar, resultan muy fáciles. Cuantas veces pensamos en la firmeza de algunas unidades, en su solidez, en su inalterabilidad, en la eternidad de algunos trastornos, en el hábito de vegetar con los males; sobre todo cuando la posibilidad de reformarlo, de mudar, no es una decisión unitaria, que no depende de un sólo individuo, y contimás cuando son decisiones políticas. Hay a quienes les toca cargar cruces para toda la vida.

Esa cruz parece ya se la quitaron en la CMIC. Tuvieron la fortaleza para las coincidencias, para ponerse de acuerdo, para tener la valentía de intentar sacar la fruta podrida. Debió ser una tarea continúa y difícil, pues cómo hacerlos coincidir a quienes toman las decisiones cruciales, para retirar, extraer a quien más daño había causado a ese organismo de los constructores. Además, este personaje se consideraba inocente de todos los cargos, con gran cinismo los negaba, hasta armaba expedientes en contra de los mismo socios de la CMIC, para argumentar patrañas y desprestigio en contra de socios.

Era del conocimiento de muchos socios de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), las perversidades de su gerente, no sólo dentro de la CMIC, en los registros del Instituto Tecnológico de Chetumal también se asientan los atropellos y denuncias por sus intercambios de caricias por calificaciones con sus alumnos (as), en una de ella le fueron arrebatadas horas laborables como intercambio para continuar sus labores de docente, era bola cantada, del argot beisbolero (90 años de la liga mexicana), por sus transas a los mismos socios de CMIC, les birlaba documentación y dinero de los cobros de préstamos a los socios, a pesar de entregar los recibos de la recepción de dicho dinero.

En cierta forma, esa decisión de eliminar al misógino Carlos Eliezer Tello Moguel, recordemos como atento contra las damas de su gerencia, acusándolas de irresponsabilidad laboral y de robar dinero, como medida para ocultar sus delitos. Fue señalado como el responsable directo de la desaprobación de los estados financieros, de otro delincuente, Roger Espinoza Rodríguez, quien por primera vez le fue rechazado en una asamblea exprofeso. Otros socios se cuestionan: ¿Ya devolvería los recursos económicos con que dañó al INDELACQROO?, la sociedad mercantil de los afiliados a la CMIC, para privilegiar a los accionistas en circunstancias de crisis o dificultades económicas. Hasta solicitó préstamo económico para su empresa llantera de la Avenida Insurgentes. Y quien tapaba esas fechorías era su gerente Tello Moguel.

Los mismos afiliados a CMIC se preguntan: ¿Cuándo devolvió los 150 mil pesos que robó luego de entregar el comprobante de recepción del dinero en asociación con Víctor Manuel Palomo Góngora? ¿Cuándo pagó los casi 200 mil pesos de préstamo solicitado al INDELACQROO? Pues aunque su despido fue en las mismas oficinas de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, con asistencia legal para evitar dimes y diretes; otorgándole una cantidad por encima de los derechos laborales, el delincuente no quedó a gusto.

Hoy, ya fuera del organismo de los constructores afiliados, deberá enfrentar la denuncia ante la procuraduría por los daños al patrimonio de los constructores, pues consta en documentación suscrita por el mismo personaje de las cantidades pendientes de finiquitar, en su estricta y forzada retirada de la gerencia. De los casi 200 mil pesos de su préstamo, tan sólo abonó la cantidad de 20 mil pesos, queda pendiente por lo tanto, como 180 mil pesos. ¿Cuánto más daño ocasionó ese gerente impuesto por su socio Roger Espinoza Rodríguez? ¿Cuántas deslealtades a socios y CMIC? ¿Cuánto hurto?

Haberlo corrido ya es ganancia. Luis Eduardo Aute lo dice así: “que no hay mal que no cure/pero tampoco bien que le dure cien años”  Vos sufrís, pero ¡ánimo!  Ahora, la siguiente etapa será de índole legal, sin posibilidades de seguir robando a los socios de la CMIC. ¿Cuántos frentes tuvo que vencer el Comité Directivo 2015-2016 para lograr esa hazaña? ¿Cómo lograron la complacencia de Martínez Aguilar?, ese mérito merece mención aparte. Pues, está identificado con los rudos, con la parte ordinaria, con la putrefacción, pero ojalá las cosas sigan mejorando para beneplácito y armonía de los afiliados, como de las empresas. ¡Enhorabuena por correr a ese gerente! Todos pusieron su granito de arena.

PD.- Recordemos, Carlos Eliezer Tello Moguel, ex-gerente de la CMIC Quintana Roo, tiene denuncia por discriminación y acoso laboral, por una dama, en la Procuraduría de Justicia del estado, consignado en el expediente: AP/ZS/CHE/01/SD/1652/5-2014.

PD.- ¿Por qué la Secretaría de Educación Pública guarda silencio por el usufructo del terreno de la Secundaria técnica N°7, de Puerto Morelos? Y los legisladores también han apagado sus voces en auxilio de aquella comunidad escolar. ¿Cuánta complicidad encierra esa locura?

viborianus@gmail.com Twitter:@viborianus www.viborianus.com

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