La trascendencia de una batalla que puede parecer pírrica

AL MARGEN

RUBÉN Vizcaíno A.

La batalla que se libra en el congreso de Quintana Roo, para definir al nuevo titular de Transparencia y Acceso a la Información, que dividió en dos bloques confrontados a los diputados, quienes no lograron ponerse de acuerdo en una sesión que duró más de 9 horas el pasado viernes, pareciera, a simple vista, una contienda pírrica dónde se disparan balas de salva únicamente.

Creo, firmemente que es más, mucho más que eso. De 38 semifinalistas que aspiraban a la posición, la media noche del viernes se redujo a dos; por un lado Sergio Avilés Demenegui, amadrinado por la senadora Marybel Villegas y por otro Cristina Piña Avilés, apadrinada por el gobernador  Carlos Joaquín.

Como sucedió en la campaña del 2018, la coalición Morena, Partido Verde y el PT, con la sola excepción de Reina Durán, unieron fuerzas y votos para respaldar al candidato de la senadora, mientras que PAN, PRD, PRI y Movimiento Ciudadano optaron por la propuesta del gobernador.

Quien “brincó” de una propuesta a otra, fue el diputado presidente de la mesa directiva, José Luis Guillen, del MAS, quien en las dos primeras rondas de votación lo hizo por Cristina, pero en la tercera cantinfleó y se pasó al bando de Sergio Avilés.

Finalmente, ninguno de los dos aspirantes logró alcanzar la mayoría de al menos dos tercios de la votación, por lo que la sesión se pospuso para este lunes 27 de julio. 

Sería simplista y erróneo ver esta contienda solamente como una lucha entre Marybel y Carlos. El conflicto deja en claro que el pretendido “puente” de diálogo, entre la senadora y el gobernador, que se publicitaba ampliamente, fue dinamitado y destruido el viernes. Lo que se avecina es de pronóstico reservado y tendrá repercusiones inmediatas y mediatas.

Más allá de la victoria que alcance cualquiera de los contendientes en la votación de este lunes, su madrina o padrino consolidará su posicionamiento político, mientras que quien pierda, también verá mermada su fuerza y su capacidad de incidir en los procesos electorales que se avecinan.

Quien arriesga menos, por supuesto, es Marybel. Tiene todo por ganar y prácticamente nada que perder. Si gana este escarceo, podrá presumir un rato. Pero nada más.

Será intrínseca a su victoria la ruptura total con el gobernador y sus aliados, especialmente con los de MORENA: Mara Lezama y Luis Alegre. Y esto cuando aún falta mucho tiempo para la definición de candidato a candidata a gobernador, única obsesión de la senadora.

A Carlos Joaquín le toca un camino menos empedrado. Ganará si sus operadores logran los votos para impulsar a Cristina, pero también si se opta, como parece muy probable, por un tercero. Además, tendrá –sea cual sea el resultado–, tiempo para revalorar “amarres” y cuidar más cada “jugada” en el futuro. Queda claro que no hay enemigo o enemiga pequeño.

Mi conclusión, es que en adelante, Marybel retomará su ancestral forma de batalla: denostadora y golpeadora, sin descartar su proclividad a saltar de un partido a otro. Ella estará en la boleta de elección en el 2022, no tenga la menor duda. Lo único cuestionable es si abanderará a Morena, o se irá por la libre. También sabremos entonces si la estrategia de “madrear” a quien se le ponga enfrente le da una posibilidad de victoria.

Un tercer punto que no hay que perder de vista, es el “reencuentro” de la coalición opositora. Queda demostrado que unidos, los diputados de Morena, PT y Verde, logran la mayoría simple, sin importar la deserción de Reyna Durán. Pueden lograr, creo, que se les sumen en asuntos concretos el del MAS y el de Movimiento Social.

Se abre una posibilidad impensable hasta hace unas horas. La cristalización de un verdadero “contrapeso” institucional. Que, sin confrontaciones estériles ni protagonismos malsanos abone, propicie la transparencia y rendición de cuentas y que sirva para “orientar” acciones reales para hacer frente no solo a la pandemia del COVID, sino a la de la inseguridad, solo a modo de ejemplo.

Aplaudiría –hasta con los pies– si los diputados llamaran a comparecer, a rendir cuentas, sin concesión alguna, sin lambisconerías, a Capella, al Fiscal, a Del Pozo, ni que decir de Rosa Elena, Mora Vallejo, Rodríguez Herrera y a tantos otros disque “funcionarios” que vegetan a la sombra del gobernador. Hasta la próxima.

un comentario

  1. EL ITAIP ES LA CAJA CHICA DEL GOBIERNO, NO SIRVE PARA NADA, ES UNA DEPENDENCIA ELITISTA Y SOLO CONSUME RECURSOS DEL PUEBLO, PREGUNTEN CUANTO GANAN CADA UNO DE LOS QUE AHÍ SE LA PACHANGEAN, ES UNA AREA REGALO PARA LOS QUE LLEGAN AHI NO SE HAGAN TONTO ES UN SECRETO A VOCES…

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