Las mulas del compadre de Arcila

Café Sabatino

Óscar González
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De no ser por la paupérrima votación que obtuvo en el país su Partido Acción Nacional, Eduardo Lorenzo Martínez Arcila estaba en posición hacerse de una diputación federal –octavo lugar en la lista plurinominal de la tercera circunscripción–, pero al final, según una prospectiva de los actuales diputados, se quedó como el perro de las dos tortas: de no haberse atragantado con las mieles del control financiero –¡qué bonito nos salió decir robar!– no estaría sin chamba para el 3 de septiembre y no quedaría desempleado sino que ya estaría buscando depa en Polanco para calentar otra curul, más grande y más mullida, en San Lázaro.

Al final, la votación ciudadana le dijo cual era su lugar en la historia: el de un perdedor que se había trazado una imagen ficticia y acabó siendo víctima de sus propias mentiras.

No pretendemos desconocer algunos magros logros de la XV Legislatura, pero entre esos muy pocos aciertos estaba la desaparición de la Gran Comisión del Congreso del Estado… ¡que sucederá hasta después de fenecido el periodo de los actuales legisladores!: Arcila logró bañarse en ínfulas de igualdad democrática pero a fin de cuentas se quedó con el poder y el control del dinero por casi tres años. ¡Y ya empezó el Año de Hidalgo en la cámara!

En efecto: el diputado que consiguió con increíble habilidad enemistarse hasta con todos sus correligionarios en su bancada, el partido y el gobierno estatal, se entronizó en su escaño de líder legislativo y aunque apenas entrado en funciones advirtió que eliminaría la retrógrada figura de la Gran Comisión lo hizo pensando “hágase la democracia, ¡pero en las mulas de mi compadre”.

Los diputados que habremos de elegir el año que viene –esos que al integrar la legislatura de fin de sexenio son los más cruciales para Carlos Joaquín González– tendrán como autoridad interna a una junta de coordinación política con liderazgo rotativo entre bancadas en vez de un líder que pueda ser permanente durante los tres años de su encargo. Esto es bueno, sin duda, pero pudo haberse establecido para el último año de la diputación. Vamos: ya ni Emiliano Ramos Hernández –abajo comentamos sobre el portazo en las narices a su parido familiar– lo puede ver, pues se soñaba como primer coordinador de los diputados quintanarroenses y en una de esas como el que se quedaría con el poder tras bambalinas.

Los técnicos de la Sexagésimo Cuarta Legislatura hicieron –como dijeran los gringos– su matemática. Como patada de mula debió caerle a Lorenzo el dato de quedarse a un pelo de rana de ubicarse en el Congreso de la Unión: para la tercera circunscripción los ganadores fueron, en número uno, Cecilia Anunciación Patrón Labiada, hermana del exgobernador Patricio con quien fue directora del DIF de Yucatán, es la primera pluri para entrar al recinto de Avenida Congreso de la Unión 66. El veracruzano Carlos Alberto Valenzuela González, ínclito panista y “dedo chiquito” del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, ya tiene asiento. La hábil contadora oaxaqueña blanquiazul Antonia Natividad Díaz Jiménez aseguró su cubículo en la cámara de diputados federal. El expriista chiapaneco Carlos Alberto Orsoe Morales Vázquez llegó en el cuarto lugar. María del Rosario Guzmán Avilés, nativa de las huasteca población de Tantoyuca, al norte de Veracruz, es la cuarta diputada que residirá en la cámara baja sin haber pasado por las urnas. El carmelita exconcejal José del Carmen Gómez Quej aparece en el quinto lugar de la tercera circunscripción y, por último, Dulce Alejandra García Morlan, quien fuera regidora de la Antigua Antequera, cierra la lista de los colados al parlamento vía diputación plurinominal. ¡Es la sexta!: Lorenzo, el séptimo, se quedaría fuera por las perversidades de una ecuación.

Ni modo. No le irá tan mal: tiene un año para disfrutar a sus anchas de las mieles del poder desde una figura caduca de presidente de la Gran Comisión que le otorga no solo la más amplia y lujosa oficina del inmueble de Punta Estrella, en Chetumal, sino la manga ancha que tantos ansían. Con un paliacate empapado enjugando sus lágrimas, todavía tiene unos largos meses para hacer y deshacer, ya sin el beneplácito del gobernador que lo consideraba amigo por haber militado en la campaña del “cambio” pero con el poder –y los billetes– en la mano.

Sin embargo nada borrará la frustración de haberse quedado como Filípides en Maratón: en la raya. A ver qué deja, porque normalmente la depresión por la derrota en los políticos se vuelve desfalco. Suponemos que habrá que consultar a un psiquiatra para entender.

Se vale sobar.

HELADA MADRINA

Ramo’s Party is dead. ¿A dónde irá Miliano, el egregio experredista que por cuestiones personales dejó al Sol Azteca sin partido en Cancún? Qui lo sa. Y el italiano no es porque suene a mafia, sino solo porque el líder es el legendario don Salvatore, il padrino.

El miércoles el Tribunal Electoral de Quintana Roo resolvió un incidente de inejecución de sentencia, cuando el Pleno, luego de especificar que el juicio estaba identificado con el expediente CI-3/JDC/067/2018, mismo que presentó el Frente de Integración Nacional en contra del incumplimiento de la sentencia que emitió el propio tribunal en el expediente y que los actores pretendían que el Instituto Electoral de Quintana Roo cumpliera cabalmente lo instruido por el Teqroo al garantizar el derecho de audiencia que se ordenó para la revisión de la documentación necesaria para cumplir con los requisitos de registro de dicha organización como partido político local.

Al respecto, los Magistrados del pleno determinaron como incumplida la sentencia del 29 de junio de 2018 emitida por este Tribunal en el Juicio Ciudadano principal JDC/067/2018 y se ordena al Consejo General del Instituto Electoral de Quintana Roo que de inmediato cumpla en los términos de la resolución incidental y de acuerdo a lo precisado en los “efectos de la sentencia”.

En una nota de principios de año decía del capo di tutti capi que él y sus correligionarios –familiares– esperaban “que valore el instituto, que revisen bien la documentación y nos puedan conceder el registro como partido político local, que de acuerdo con la ley se debe entregar en 60 días después de que se entregó la documentación, para que este partido entre en funciones en julio y pueda participar hasta la elección de 2019 donde se va a renovar el congreso”.Dijo que hicieron un esfuerzo de convencer a la gente de que existe una nueva alternativa –sigue la nota, y cita al expriista:

“Es un movimiento que está como el mar, constante va y viene, alterno a lo que ya existe y de renovar la vida política del país y del estado”.

En ese entonces el viejo sindicalista se sentía orgulloso de su hijo, Emiliano Ramos Hernández, porque era precandidato para la presidencia municipal de Benito Juárez por el PRD.

“Es un buen cuadro político, ha demostrado que tiene capacidad y lo apoyo por supuesto”, pero no solo se derrumbó el cachorro sino que se llevó al PRD, al PAN y al PMC entre las patas al boicotear rabiosa y exitosamente al candidato del CEN perredista José Luis Toledo Medina para pelearle a Mara Lezama la alcaldía de Cancún.

Ya no hay partido. El PRD tendría que estar loco de atar para admitir de vuelta a “Miliano” luego de que lo sacó como instituto político de la votación para alcaldes –particularmente en Cancún– mientras papi tramitaba el registro de su partido familiar, que afortunadamente no se dio, no porque tuviera la más remota posibilidad de conseguir un puesto de elección popular en la vida, sino porque el dinero de los quintanarroenses no tendrá que destinarse a mantener a un bodrio político más.

Riquiescat in pace, Ramos Inc.

LA DICHA INICUA…

¿En qué planeta estamos? Publica un portal nacional que dentro del plan energético de Andrés Manuel López Obrador se incluye frenar el excesivo flujo de dinero y la cantidad monstruosa de comisionados de los sindicatos de Pemex y la CFE. ¡Pero si fueron sus gallos!

Rocío Nahle, en un discurso no muy de izquierda, dejó entrever lo que que se supone que será la próxima secretaria de Energía, y ahí hizo notar que la política de AMLO se parecerá más a la de las eficientistas administraciones de la derecha reaccionaria, neoliberal pues, que a los planes de la izquierda estatista: habrá corte total a los gastos burocráticos y a las erogaciones vía sindicatos “para ahorrar y destinarlo –el dinero– a las hidroeléctricas, las refinerías, la exploración y los petroquímicos”. ¡Por favor: en qué planeta!: si no estamos en 1970.

Deben estar todavía bajo el embrujo “pejista”, pero los sindicalizados de todos los sectores podrían ser la primera pesadilla de Andrés Manuel, pues ellos serán los primeros afectados de la “austeridad republicana”, igual que los trabajadores medios y bajos de las dependencias federales en la alucinada descentralización de la administración gubernamental nacional. No hemos recibido respuesta distinta de los especialistas consultados, pero hasta ahora todos coinciden: es una idiotez.

Es muy probable que López Obrador siga sintiéndose en la nube del contundente triunfo electoral, pero no va a llegar a Los Pinos –o a donde quiera– sin que los burócratas desplazados, los inmigrantes centroamericanos a los que ya les dictó cárcel para complacer a su “compa” Donald Trump y tantos pobres de México que votaron por él se den cuenta del engaño: Andrés Manuel –como indica su famosa carta– es un lacayo de Estados Unidos, como lo fue en su momento el héroe que le da nombre a una gran cantidad de las calles de las ciudades mexicanas y al municipio más próspero de Quintana Roo, cuya cabecera es la bella ciudad de Cancún: Benito Juárez.

HOMÚNCULOS

Seguridad, causa común, entereza ante los hechos, son expresiones a las que nos queremos acostumbrar los quintanarroenses, pues el gobierno lanza un muy interesante, hasta loable, plan de prevención, pero los hechos lo tiran. Se entiende que formalmente la Fiscalía General del Estado es autónoma y sí, lo es, pero las ejecuciones del crimen organizado siguen sucediendo, y lo peor es que ya alcanzan a las esferas del periodismo internacional… culpa o no.

Es fundamental que las averiguaciones ministeriales arrojen luz sobre los asesinatos de los periodistas. El fiscal general de Quintana Roo Miguel Ángel Pech Cen, para no variar, no dio la cara, aun en tratándose de un asunto de sangre que llamó la atención mundial. Aquí no pasó nada, como siempre.

Es decir: la ficha policial la emitieron, detallando fechas, horas y si se quiere hasta el color de los calzones del poli que asistió, pero nada que a los comunicadores y a los ciudadanos nos pueda brindar seguridad.

columnacafenegro@gmail.com

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