“A mis 6 años vi a mi padre teniendo sexo con mi padrino”

Mujeres tejiendo su historia…                 

Mary Ortega Ruiz                                      

Algunas mujeres son enfermas y víctimas   que buscan a un agresor o agredirse inconscientemente; son suicidas en determinado nivel psicológico y con este concepto investigamos su despertar.

Me llamo Rita. A mis 25 años ya había tenido sexo con unos 300 hombres o más, sin contar las mujeres… Tengo 50 años, llevo tres divorcios y 10 años casada con un hombre que me aguanta todo; no sé si me tiene miedo o es muy tonto.

Soy hija única de padres divorciados; a mis 6 años descubrí a mi padre teniendo sexo con mi padrino; corrí a contarle a mi madre lo que vi y me pegó una golpiza para que me calle, porque no debía andar de chismosa.

Hasta que tenía 14 años entendí el por qué: mi padre vivía con su compadre y se divorció de mi madre…

Crecí con la nana porque mi madre siempre andaba en sus reuniones sociales pero después de divorciada. Un buen día metió a la casa a un tipo como marido; era un joven morboso, que cada vez que podía me tocaba de más, incluso intentó violarme; me fui a la casa de mi padre y entendí que era gay pero me quería y su pareja era el esposo perfecto para él.

Cómo me daba asco vivir con ellos, me fui con el primer hombre que me ofreció casa a los 15 años y tuve una hija prematura de seis meses de embarazo, después de una paliza que me dio mi marido por no llegar a dormir.

Me rompió la nariz y gracias a que mi madre cuidó a la bebita se logró salvar, y obvio me hicieron cirugía y a vivir de nuevo con mi madre, quien se quedó con mi hija, porque yo preferí la fiesta, me volví alcohólica, fumaba mucho, me drogaba y buscaba hombres y mujeres para pasar la noche.

Mi primer marido se fue a la cárcel y yo me enamoré de un vendedor de drogas; al principio me trataba bien pero al ver que perdía las ganancias por consumir demasiado, me metió a vender en los antros y hacer amigas para que fuera discreta la venta.

A veces me obligaba a acostarme con los narcos porque no tenía para pagar; en una de esas me embaracé, entonces mi nuevo marido me pegaba en la panza para que aborte, pero no lo logró y a los 7 meses de embarazo me hicieron cesárea; está vez mi suegra me lo quitó porque decía que no permitiría que su nieto crezca conmigo.

A mí no me importaba, porque sabía que los niños estarían mejor cuidados que conmigo y los podía visitar, pero ese fue mi peor error porque yo amaba tanto a mi pareja que era capaz de todo por él, sin embargo él sólo me daba droga, golpizas o me vendía como si fuera mi padrote; por último me dejó y se juntó con una chavita de 16 años.

Quedé muy deprimida y mi madre me metió a rehabilitación; entabló la demanda de custodia para quedarse con sus dos nietos, pero mis ex suegros no solo no le dieron a mi hijo sino que me prohibieron verlo y le dijeron que su madre estaba muerta.

Eso me dolió más que cuando insistí en volver con mi ex pareja a pesar que tenía otra; él lejos de volver conmigo estuvo a punto de matarme con una navaja; tuve suerte porque sus vecinos me rescataron y me llevaron al hospital.

Fue entonces que entendí que no podía seguir en esa vida tan destructiva y me calmé, me quedé con mi madre y empecé a conocer a mi hijita; de pronto me dio por trabajar de empleada vendiendo celulares y ahí conocí a mi tercer marido, pero este si se casó conmigo y me trata como reina.

Como no lo quiero, lo golpeo cuando estoy enojada, me voy a las fiestas sola, tengo los amantes que me da la gana; él se hace cómo que no sabe para no pelear y para que no sepa nadie que lo golpeo…

Me molesta por ser tan tonto, pero tiene negocios y se la pasa trabajando para pagar mis lujos; sabe que si se le ocurre buscar otra lo mato… así lo tengo controlado. Por supuesto que no sabe mi pasado y sigue creyendo que no puedo tener hijos.

A veces me dan unas ganas terribles de suicidarme, pero me gusta tanto la fiesta que prefiero perderme en el alcohol, la droga y las relaciones furtivas. Mis hijos crecieron con sus abuelos y yo sigo portándome como una adolescente. Lo único bueno es que tengo un marido tonto que paga todo. Quizás algún día me arrepienta pero creo que le gusta que lo maltrate. Estoy consciente del daño que me hago pero… ¿Quién me pagará el daño que me ha causado la vida? Me pregunto si no hubiera descubierto que mi padre es gay, o si no se hubieran divorciado, yo sería diferente…

Esta es una de varias historias reales que he logrado recopilar, con nombres falsos para proteger a los personajes. Van con la finalidad de un futuro mejor y una verdadera equidad de género. Gracias por el favor de su atención. Envíeme sus comentarios, denuncias, quejas y aclaraciones al correo electrónico infinito_1963@yahoo.com.mx

2 comentarios

  1. No puedo ser empático con ella, no, no puedo. Ella tuvo una infancia terrible pero no es justificación para maltratar a las demás personas que no tienen nada que ver con su vida. Me caga la gente que por su pasado deben hacer daño a las demás. Aparte, que sabe lo que hace, le gusta la vida desenfrenada y aun así le sigue valiendo madre. Desgracio la vida de sus hijos, hace la vida de cuadritos a su marido… No mames. Sí, sé que sufrió violaciones, golpes, maltratos pero ella misma dice que insistía estar con ese tipo de personas. ¿Es culpa de los demás recibir el daño que recibió ella? NO. Mujer mediocre

    Una crítica para la autora del encabezado. Si te vas a enfocar a la vida de ella, no pongas un titulo sobre el efímero recuerdo de la relación con el padre y una foto de dos hombres, porque la historia no tiene NADA que ver con el encabezado e imagen y nada con la equidad de género, porque no deja un mensaje, sólo la vida de una persona que no supo qué hacer.

  2. Crear conciencia, es la razón de estas historias, a veces nos quejamos de que nos va mal en la vida, pero en realidad pudo ser peor. Yo creo que tanto hombres,como mujeres deben ser reeducados; si van a tener hijos y no los van a educar, proteger y cuidar, mejor que no lo hagan. A esta mujer la mataron en vida con las acciones de su padre y sus parejas. Pero tanto ellas, como ellos deben aprender a vivir en sobriedad… La sociedad está tapizada de gente como esta, sólo que los secretos de familia pocas veces se saben en público.

Deje un comentario

7 + Ocho =