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Otra competencia…

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El domingo asistimos a la ciudad de Mérida, la obligación, estar cerca de la “cachorrilla”, adicta a las carreras, ella, en los últimos siete meses ha completado los trayectos de dos medios maratones y una de 10 kilómetros; el deber con la familia, más… con una emocionada por la acción del atletismo. ¿De dónde surgió esa adicción?, con tristeza manifiesto desconocerla, pero con ostensible orgullo siempre le acompañaré en estas lides. El dolor es pasajero, el orgullo para siempre.

Suele ser bonito para todos, sobre todo, para quienes luchamos a diario, desde las diferentes trincheras; en analogía con un púgil: arriba del ring afrontamos a nuestros contendientes, son tantos los round´s virtuales y reales, y sólo sabemos que en esa disputa vamos contando las experiencias, de las veces que nos levantamos, aún seguimos de pie, nada nos inclinará, ni perderemos el pódium de los vencedores, ese ha sido el objetivo propuesto. Para triunfar siempre ha sido indispensable transitar por la senda de los sacrificios. ¿Será sólo esa la lucha cotidiana?

Regresemos… en esa competencia de atletismo, en su edición XXI de la Carrera CMIC “Raúl Ancona Riestra”, el motivo la celebración del Día del Ingeniero, realizada en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY); allí se situaron tanto la salida como la meta de la carrera, con la intervención de aproximadamente 600 competidores. La salida fue en tres tiempos, el primer disparo para los contendientes en las especiales sillas de ruedas, luego se disparó para la salida de los 10 kilómetros, entre los cuales se encontraba Rolando Zapata Bello, gobernador de aquella entidad y por último la de cinco kilómetros.

Desde tempranito se citaron todos allí, la partida de la competencia estaba prevista para las siete de la mañana, sucedió minutos después. Nos llamó la atención, la presencia del mandatario de aquella entidad, invitado al frente para realizar el segundo disparo, la salida de los 10 kilómetros. Nunca pensamos le inspirara la actividad deportiva, desconocemos muchos detalles de aquel mandatario, quizá por eso fue sorpresiva su mención, al momento de la presentación del presídium, de realizar el disparo e integrarse a la carrera.

Por las características de sus acompañantes, sólo pudimos distinguir un guardaespaldas, el corte del cabello le denunciaba; si hubo más elementos, estos eran muy discretos, pues no pudimos engarzar a otro acompañante en funciones laborales. Después de una hora de competencia, entró a la meta con gran alegría y levantando la mano a una competidora en la línea de la conclusión. El humor le acompaña. Muchas capacidades de los individuos se miden por la dosis de humor.

Su vestimenta empapada, escurría el sudor por todo su cuerpo, de inmediato al área de rehidratación para recuperar líquidos y azucares; ha como se recuperaba iba encaminándose hacia la salida, no vimos lisonjeros con alguna toalla para secarle la sudoración, ni vallas para impedir el acercamiento de los demás competidores, no vimos separación entre los competidores, por el contrario algunos corredores se tomaban fotos, a su paso por el grupo le solicitaron se tomara una con ellos, a lo cual accedió de manera complaciente, poco a poco avanzaba hacia la salida-entrada de esa facultad.

Curioso detalle fue la conducta del mandatario yucateco, al menos en su participación deportiva, quizá sirva de ejemplo para muchos otros políticos, no sólo del ámbito yucateco, ni peninsular, quizá debe verse con la dimensión nacional. Tampoco vimos alguna intención de los presentes por querer abordarlo, con carticas como en época de los Reyes Magos. Será la costumbre de los ciudadanos yucatecos de compartir espacios y tiempos con su gobernante, la cotidiana libertad para él como los ciudadanos.

La cachorrilla concluyó su participación en los 10 kilómetros, también con un tiempo cercano a la hora, dentro de su club de asiduos corredores todos disfrutaban la participación, unos con el recuento de haber mejorado su tiempo, otros apreciando la experiencia para la siguiente intervención, pero todos contentos por otro día de ejercitación, otro día de haber cumplido con el deber personal, con el propio reto. ¡Todos son campeones! Seguirán contendiendo para acumular más round, mejores experiencias, y proseguirán para alcanzar el pódium. ¡Felicidades campeona!

Los rugidos…

El México nuestro de cada día, con dos fisonomías, por un lado: un México en el cual el circo deja de rugir, y por el otro: el mismo rugido se ofrece por los resultados electorales del domingo. Uno, prohíbe el uso de las fieras en los espectáculos circenses, y cada día es mayor el número de entidades que se suman a ese veto. El otro, presume con sonoro rugido sus triunfos electorales en el estilo del denominado “carro completo”, para las entidades de Coahuila y Nayarit, en la primera sucedió la renovación del congreso local y en la otra las alcaldías. Aunque con muy escasa participación ciudadana, allí, sí triunfó el abstencionismo, pero no se ruge en ese sentido.

PD.- Hemos conocido la amargura de la derrota y la exultación del triunfo, y de tanto que hemos aprendido no puede haber vuelta atrás. Tenemos que seguir adelante para preservar en paz lo que ganamos en la guerra. Douglas MacArthur (1880-1964), militar estadounidense durante la segunda guerra mundial.

viborianus@gmail.com   Twitter:@viborianus   www.viborianus.com

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