Puro hijo de la guayaba

Jura y perjura el senador José Luis Pech que no está de titiritero en el Ayuntamiento de Othón P. Blanco.

Dice, muy orondo, sin que se le ponga colorada la nariz (cada vez más prominente, por cierto), que no le está moviendo el tapete al presidente municipal.

Lamentablemente para él y sus colegas, estos son tiempos en la que a los políticos no se les cree ni el Ave María aun cuando la entonen hincados y a base de puro sollozos.

Tiempos en los que hay que desconfiar de ellos hasta cuando te dan los buenos días mientras te quedan mirando con cara de: “gracias a ti, mensito adorable, soy el rey”.

Son días terribles en los que si un presidente de la república, un gobernador, un primer edil, o cualquier otro “grillo” rascuache -ya no importan tanto los niveles- en su discurso te dicen de la manera más encantadora posible “te quiero”, es que por detrás te están dando en la torre sin pudor y sin remordimiento alguno.

No hay duda alguna de que todos están cortados con la misma tijera, de que todos son gusanos de la misma guayaba.
O, ¿alguien lo duda?

Lo cierto es que aquí, en el patio, con eso de los cocolazos a raja tabla al interior del Ayuntamiento, alguien se está pasando de vivo… y, claro, también alguien se está pasando de p…erico.

El “mérito” es compartido.

un comentario

  1. El bueno es CJ, tiene intereses en OPB y Playa, recuerda que perr Playa le dolió en el alma
    Si no lo creen, porqué Mara en BJ no ha tenido problemas?
    Recuerden que CJ le limpió el camino,manque subió con piel Morena al poder
    Estas fallando en tu análisis mi querido Colinas

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