Ruines contra héroes: de la simulación a la entrega de profesionales de la salud

Rubén Vizcaíno A.

Debo admitir que por un tiempo me cautivó Hugo López Gatell, el vocero gubernamental responsable de informar sobre la lucha contra la pandemia que nos aqueja. Buen orador, con trayectoria profesional y respaldado “a morir” por AMLO, se posicionó en el ánimo de la gente, ganando su confianza. Pero es un gigante de barro, que en cualquier momento se derrumbará.

Raymundo Riva Palacio lo retrata magistralmente en su columna La Tormenta de un soberbio, en El Financiero. Lo califica de villano, mentiroso y tramposo. Y sin duda lo es. El problema es que sus mentiras han costado, siguen costando y costarán aún, muchas vidas.

Repite, una y otra vez, que no tiene caso hacer pruebas aleatorias para detectar a los infectados antes de que presenten síntomas. Su argumento central es: como no hay vacuna ni tratamiento contra el COVID-19, es preferible esperar a que se enfermen para acreditar el contagio.

Ese, es un argumento tramposo y de extrema crueldad. Basta recordar que se nos ha informado que transcurren entre dos y hasta catorce días desde que una persona se contagia hasta que presenta los síntomas del mal. Peor aún, algunos infectados no tienen ninguna reacción. Son asintomáticos, pero transmiten el virus a quienes los rodean.

Da escalofríos reflexionar a cuantas personas toca un infectado en 14 días. En cuantos objetos deja el virus que contagiará a quien los toquen después: puertas, pasamanos, estantes, mostradores, pelotas, dinero y mil cosas más. Así se expande el virus y por eso es tan importante detectar a los contagiados cuanto antes, para frenar su propagación. Es claro que resulta mucho más efectivo aislar a un portador, que aislar al resto de la población.

Se argumenta, también, que las pruebas son muy caras. Y ese parece ser el verdadero freno a la implementación masiva de exámenes. Desde el más alto nivel federal se ha decidido que es más importante la refinería de Tabasco, el Tren Maya y el Aeropuerto de Santa Lucía que la vida de miles de mexicanos.

López Gatell lo sabe. Y no le importa un carajo. Le encantan los reflectores y seguramente intenta engañarse y justificarse con el argumento de que solo sigue y cumple órdenes. Sería bueno que alguien le informe que esa fue la defensa de los generales nazis al término de la Segunda Guerra Mundial. No les sirvió de nada: a todos los fusilaron.

Duele la frivolidad del personaje de marras. Su portada en una revista, sus sonrisas en las conferencias de prensa, cuando se habla del sufrimiento de millones de ciudadanos y de la muerte de muchos, que según reconoce el propio López Gatell se multiplicarán muy pronto.

En contraste, día a día nos enteramos de la nobleza y la vocación de servicio de los profesionales de la salud, que intentan, con limitaciones terribles, contener la pandemia. Saber que doctores y enfermeras mueren, que parafraseando al gobernador de Baja California Jaime Bonilla: “caen como moscas”, ante la apatía criminal de un gobierno federal omiso y perverso, es dramático.

Porque ellos, los “iluminados” del gobierno federal, SABEN lo que están dejando de hacer. Y les vale madre.

6 comentarios

  1. Ya con todo el respeto el alcohol ya esta muy minado en su cerebro, lastima de ser una persona a la que muchos le creían, ya don Ruben sus tiempos y comentarios están fuera de sí, ya no hay claridad más que seguir indicaciones del o de los que quieren ver su crítica sin sentido a la realidad de la ciudadanos. Mis respetos pero esta fuera de lugar, no hay objetividad.

  2. Me gustaria ver tan solo un articulo de este señor señalando todo lo malo que esta haciendo el gobernador carlos joaquin, pero pendejo no es.

    1. coyote pues donde crees que acaba el presupuesto de salud para poder darle de tragar a este sr. y pueda escribir pura pendejada, este wey no va morder la mano de quien le da de tragar.

  3. En una ocasión El y el Sr. Pérez Quintal en Omelette Político entrevistaron a Roberto Jorge,aún Gobernador, y lo primero que le dijo Quintal fue..No pude dormir toda la noche pensando que preguntarle…,no completó la frase…Y que no lo vaya a ofender…y don Rubén celebró el gracejo,riendo a carcajadas.

  4. Al inicio de la pandemia pedía no usar cubre boca y zas… que le hago caso y a los 20 días, tómala que salgo infectado, luego que si que es importante el cubreboca..luego que la pandemia ya estaba bajando y ahora que estamos en la cúspide de la enfermedad, y así una tras otra en sus contradicciones.

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