¿Será fácil para Carlos Joaquín González integrar el Boa quintanarroense?

Rubén Vizcaíno A.

Las opiniones se dividen y surgen mil preguntas ante la tesis de un posible Bloque Opositor Amplio, un BOA quintanarroense entre los partidos: PAN, PRD, PRI Y MC. Hay quienes de plano descartan la posibilidad y hay, como yo, quienes estamos convencidos que no es solo una posibilidad, sino que representa el ÚNICO  escenario posible para enfrentar, con posibilidades de éxito, a MORENA en el 2021.

Auspiciado por Carlos Joaquín, me parece que no tendrá ningún problema la conformación del BOA Q.Roo. Basta recordar la estrategia de Candy Ayuso, cuando como diputada priísta se “enfermó” y tuvo que ser hospitalizada en el 2016, lo que impidió que el PRI mantuviera el control del Congreso. En ese momento Candy forjó una alianza con el gobernador, alianza que se mantiene hasta ahora.

En el PAN, es un hecho que Faustino Uicab, dirigente azul, es pieza del ajedrez del diputado Eduardo Martínez Arcila y que este, a su vez, es incondicional de Carlos Joaquín. En el PRD, basta recordar que fue, precisamente, Haidé Saldaña Martínez, vice-presidenta del Consejo Político perredista quien se manifestó por hacer realidad el BOA, diciendo, además que la estrategia obedece y es la visión del gobernador.

En Movimiento Ciudadano, “Chanito” Toledo aún despacha como dirigente estatal. Y si bien es veleidoso y frívolo  como pocos, no es tonto. Integrarse a la alianza del BOA le permitirá mantenerse vigente, aunque claramente muy lejos de su ambición de gobernar el estado.

Por “operadores” de primer nivel, para trabajar “en lo oscurito” la formación del BOA, no para tampoco Carlos Joaquín. Al margen del “señor de las tinieblas”  Juan de la Luz Enríquez Kanfachi,  se cuentan Arturo Contreras Castillo y Joel Saury Galué Secretario y Sub Secretario de Gobierno, ambos ex presidentes del PRI en la entidad y ambos con discreción, capacidad y lealtad probadas.

La parte más complicada para la formación del BOA  quintanarroense, parece ser el reparto de candidaturas. Ahí se tendrá que hilar con mucho cuidado. No se tratará de un “pastel” para repartir a discreción. Por el contrario, se tratará de juntar piezas sueltas, como en un rompecabezas, seleccionando las mejores de cada partido integrante, para que la estructura sea fuerte y evitar que se desmorone.

Escucho con frecuencia que ningún partido opositor a MORENA cuenta con militantes capaces de enfrentar a los morenistas. Difiero totalmente de esa visión. Sin Andrés Manuel López Obrador en la boleta, los candidatos tendrán que rascarse con sus uñas solamente. Y no les será nada fácil hacerlo.

Un factor determinante será la postulación de candidatos de MORENA. Estará muy condicionada. Tanto los diputados federales como los presidentes municipales de esa fuerza política intentarán reelegirse, porque la ley lo permite. Y es ahí donde estará la piedra de toque de la elección del 2021.

Los candidatos del BOA, por el contrario, podrán buscarse en el amplísimo abanico de posibilidades que existe en los partidos de oposición, aún con la desbandada hacia MORENA de muchos de sus militantes. Y es muy claro que existen perfiles políticos competitivos. Pero ese será tema de otra columna.

un comentario

  1. Por ejemplo Luis torres un claro ejemplo de presidente municipal con buenos logros en su administración gozando de ello mismo al frente de otra dependencia, si votaría por él nótese mi sarcasmo osea que el gobierno de Carlos Joaquín defiende delincuentes hoy tenemos a varios priistas haciendo campaña cuando se prometió inhabilitarlo para cualquier futuro cargo público.

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