Columnistas

Un rol ciudadano

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Ahora, con el inicio del nuevo gobierno, los quintanarroenses nos enfrentamos a similares costumbres, vicios y prácticas burocráticas. Todos caímos en el concepto del cambio, porque la intencionalidad era compartida, queríamos y queremos, anhelamos un Quintana Roo ajeno a las naturales perversidades anteriores, sobre todo a las realizadas durante los últimas dos administraciones, las de los cozumeleños, los recientes once años, todos queremos olvidarla. Allí es donde entra la observación de los hechos. ¡El indeseable comparativo! ¿Cuántas veces hemos estado frente a este (os) escenario (s)? Sin embargo… «Cuando los hechos dicen todo, las explicaciones solo sirven para colorear» ¡Gracias Mel!

Ciertamente son hechos para comenzar a trazar el escenario de la discusión, pero son reales; aunque también pudiera ser que estas evidencias no sean el estilo de gobernar; entonces, nos estaríamos enfrentando, los ciudadanos de Quintana Roo, a demostraciones inestables, transitorias, provisionales, pero con el rostro de lo definitivo. ¿Cómo trasladarles a los ciudadanos las pinceladas de arte, del fluir del agua de un riachuelo, como si fuera el agua en un estanque? ¿Cómo interpretar la quietud de los líquidos fuera de los recipientes? ¡No, no es posible! Pero se aceptan explicaciones, probablemente alguien ya construyó la respuesta.

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Seamos críticos y autocríticos, no es una tarea irresponsable, contribuye a tener los pies bien sentados en tierra; desde luego, tiene sus riesgos y debilidades, la mayor es aquella de considerar que si no habla o escribe de lo que ha visto no lo entenderá jamás. Y en el otro extremo, el peor de los casos, una crítica desquiciada, al menos allí permite expresar cosas que no habrían encontrado forma y lugar de otro modo.

Es una invitación sencilla, honesta, insistimos debemos propiciar los espacios de reflexión, de introversión, y hasta de autocrítica. Cuántas veces, no hemos escuchado, en la misma escuela nos han enseñado, nuestros padres no lo repitieron hasta la saciedad, de que los mejores ciudadanos deben ser capaces de reconocer sus propios errores y sus propias limitaciones. Hagámoslo con responsabilidad, no todo lo que realizamos es bueno ni productivo socialmente, aunque le demos ese matiz de benevolencia, de indulgencia y a veces hasta de compasión.   

Claro, también debemos de tener cuidado con aquellos mensajes de los políticos, cuando para no cambiar los hechos delictivos, para no modificar sus malas adquisiciones, para no modificar las intencionalidades, acuden hasta con expresiones de indulgencia para pedir perdón. Mucho cuidado con estas expresiones cínicas enviadas como mensajes para cambiar el rol de receptor pasivo de opiniones, consejos, recomendaciones, al rol de quienes se adelantan a todos para decir «yo soy falible», «me equivoqué y lo reconozco», «¡qué grave descuido he tenido! En el futuro tendré más cuidado».

Estos escenarios, los debemos revisar no sólo de una manera, sino de 10 o 20 maneras, tampoco en la soledad, contribuye mucho el someterlo al escrutinio de otros colegas letrados, para de allí poder emitir una opinión con tintes de saludable y beneficio social. Al final todos queremos que quienes tienen las oportunidades de ejercerla como servidor públicopues tenga bien definido ese concepto. Quizá valga reiterarlo: es una persona que brinda un servicio de utilidad social. Explicadito… quiere decir aquello que realiza en beneficio de otras personas y no genera ganancias privadas (más allá del salario que pueda percibir el sujeto por este trabajo). Los servidores públicos, por lo general, prestan servicios al Estado.

Buscamos, al menos esa intencionalidad lleva el comentario, de que se expanda, no se contraiga; se busca expandir la imagen de estas nobles ideas, como quizá también otros lo hacen. La crítica lleva como aliado a los ciudadanos, más todavía a quienes ahora han sido despedidos injustamente. Seguiremos en esa línea de la crítica desde un ángulo no convencional con la entereza de nunca dejar de sospechar de la codicia de la palabra. Sin importar el vestuario o siempre llegar a las escenas despeinados. Pero este rol no sólo debe de ser quienes tenemos la oportunidad del espacio para los teclados debe de ser el rol de todos los ciudadanos. Nos han despertado, continuemos en esa línea.

PD.- Prevalece el cuestionamiento: ¿Estaremos ante un arte tan delicado que el de la propia pintura?

PD.- “Hay reproches que alaban, y alabanzas que reprochan”. François de La Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

PD.- La ONU cumple ahora en 2016, 71 años. El 24 de octubre se ha celebrado como Día de las Naciones Unidas desde 1948. En 1971, la Asamblea General de Naciones Unidas recomienda  que el día se observe por los Estados miembros como un día festivo. Aunque existen muchos conflictos de guerra, queremos continúe la misión global de paz, desarrollo sostenible y derechos humanos.

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