Nota Roja

Dos candidatos de Chetumal con su pasado

Anwar Moguel.-

Haciendo gala de las campañas más intensas y de que las estrategias aprendidas en el seno del Tricolor pueden marcar diferencia, la candidata a diputada federal por el segundo Distrito 02 del PRI, Arlet Mólgora Glover, y uno de sus principales rivales, el “independiente” ex priista Andrés Ruiz Morcillo, han metido el acelerador a fondo tratando de conquistar a los votantes, luchando por mantener a flote sus proyectos a pesar del infame lastre de su pasado como servidores públicos.

Y es que Arlet Mólgora ha tenido que remar contra corriente en serio, porque el recuerdo del sonado fraude con unos 300 mil pesos en vales de gasolina a su paso por la dirección administrativa de la Secretaría de Salud (SESA), y otros escándalos no tan añejos, permanecen frescos en la memoria del electorado, que no dudan en echárselo en cara en las redes sociales.

Como directora administrativa de la SESA, cargo que ocupó de 2007 a 2011, la joven Mólgora Glover levantó sospechas por el rápido y notorio incremento de sus riquezas, lo que provocó que fuera investigada por la Contraloría del estado por irregularidades en el destino de más de 300 mil pesos etiquetados para la compra de combustible del parque vehicular del sector Salud.

La candidata oficial además tiene en ese negro expediente que hoy pretende olvidar dándose baños de pueblo, preparando tortas y abrazando ancianitas, su voto a favor de la polémica ley “antimarchas” impulsada por su partido, y que ella avaló gustosa a espaldas de la ciudadanía.

Tampoco se olvida la tremenda exhibida que le puso un pequeño estudiante de sexto grado de primaria que con valentía, le recriminó su falta de palabra al prometerle ayuda para su padre enfermo, lo que cumplió a medias después de que el medio Taxi Vigía publicara un video que se hizo viral.

Esos hechos, y la conocida prepotencia con la que se manejan ella y su esposo, el rector de la Universidad Politécnica de Bacalar, que los llevó a desbaratar el equipo de gimnasia del DIF para su beneficio propio, le han explotado como minas antipersonales en plena campaña, impidiéndole crecer a pesar del respaldo de la maquinaria de mil caballos de fuerza del Tricolor.

Pero no es la única condenada por su pasado, porque al candidato independiente, desertor del PRI, le está costando una barbaridad vender su imagen de rebelde al sistema cuando en el municipio capitalino y más allá sus escándalos fueron de sobra conocidos.

La contratación de u empréstito de 130 millones en la recta final de su gobierno y el amañado contrato por más de 600 millones de pesos de las lámparas LED fueron solo la cereza del pastel de una larga lista de irregularidades que se hicieron públicas en su momento.

Obra pública inconclusa; corrupción tolerada de funcionarios municipales; un zoológico carísimo que se publicitó en su periodo como el “parque más bello del mundo” y terminó siendo el fiasco más grande del mundo; una extraña rifa realizada por el DIF municipal donde la ganadora de una casa en Mahahual resultó ser su propia hija, y escándalos de índole personal, fueron la norma en el trienio del ex alcalde que hoy quiere enterrar ese pasado, ofreciendo propuestas que en el papel se oyen sumamente interesantes, aunque muy difíciles de cumplir.

No cabe duda que Arlet y Morcillo, en cuestiones de campaña se las saben de todas todas por su gen priista y porque ambos ya tienen experiencia en este tipo de contiendas, pero su principal enemigo son ellos mismos, y su pasado reciente.

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