Notas

Aguas en la CAPA

Golpe de Mazo

Novedades Chetumal
.

Al titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, Gustavo Guerrero Ortiz, le está lloviendo en su milpita, pues además de la enorme cantidad de problemas económicos y administrativos que arrastra la dependencia y que se han acentuado durante su gestión, ahora enfrenta la posibilidad hasta de una denuncia penal si no atiende una resolución judicial que obliga a la paraestatal a dotar de agua potable a la comunidad sureña de San Antonio Soda.

La crítica situación por falta de agua apta para el consumo humano que enfrenta este poblado ubicado en la zona limítrofe con Campeche es añeja, pero la demanda de los pobladores ha sido desestimada, porque tanto la Capa como el Congreso local han argumentado que la comunidad no cuenta con el número de habitantes requerido para justificar la millonaria inversión que se requiere para llevarles el líquido.

Pero los argumentos y pretextos utilizados para negar el servicio a San Antonio no fueron validados por el Segundo Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, que tajantemente resolvió obligar a la dependencia y al Congreso local a que doten de agua a la población por tratarse de un derecho humano esencial.

gustavo guerrero ortiz3Intentando eludir su responsabilidad, la CAPA interpuso un recurso de revisión el pasado mes de febrero que fue bateado de jonrón por el órgano judicial, poniendo en serios aprietos a la dependencia.

Porque no es un secreto que la Comisión está prácticamente en la quiebra por el saqueo permanente a la que ha sido sometida, lo que se refleja en el pésimo servicio que otorga a la población de los municipios que aún quedan bajo su control y en una parálisis casi total en las obras de mantenimiento y mejoramiento de la red de tuberías y de drenaje.

Las finanzas de la CAPA se sostienen con alfileres, y para cumplir con la amonestación judicial requiere, según sus propios estudios, 50 millones 900 mil pesos para construir un acueducto de 15 kilómetros de Nicolás Bravo hasta San Antonio Soda.

Lo grave del asunto es que Gustavo Guerrero insiste en sacudirse el problema asegurando que la Comisión está cumpliendo con la orden del Juez llevando el agua en pipas, y se lava las manos del paquetote del acueducto enviando un proyecto preliminar al Congreso local que podría ser heredado a la próxima Legislatura.

El asunto está caminando con el acostumbrado tortuguismo, pero el gris director de la Capa y los diputados no deben olvidar que si incurren en desacato, pueden ser castigados hasta con cárcel. ¡Aguas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba