Ajustes al gabinete: de la renovada esperanza a la intolerancia y la frustración

AL MARGEN

Por Rubén Vizcaíno A.
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El inicio de los postergados ajustes al gabinete estatal han llevado, sin pausa, de la renovada esperanza a la frustración de la ciudadanía que no entiende el porqué de la soberbia galopante que parece dominar el quehacer del grupo que ejerce el poder en la administración estatal. El desaseo, la torpeza y la brutalidad en la implementación de los cambios en el gabinete los minimizan y terminan por dejarlos en segundo plano, opacados por escándalos que pudieron y debieron evitarse.

El ejemplo más notable, tal vez, es la arista del cambio de titular de la secretaría de gobierno. Sin que nadie entienda la necesidad de hacerlo, el olimpo del poder decidió otorgarle a Francisco López Mena, como premio de consolación, la rectoría de la UQROO. El protocolo para formalizar la decisión es, como siempre ha sido, una simulación pactada, solo eso y nada más. Injusto, antidemocrático y hasta grosero, pero legitimado por la práctica recurrente.

Cuando menos así se creía, hasta que apareció en escena Martín Ramos Díaz, el catedrático y eterno aspirante a rector que se autocalifica como pendejo y no duda en denominar igual a los otros catedráticos que aspiran a la rectoría. Un breve recorrido por su perfil público de Facebook revela que inicialmente estaba convencido que la convocatoria estaba diseñada para reelegir al rector en turno, Ángel Rivero Palomo.

Cuando quedó claro que no era así, Ramos Díaz enfocó la artillería en contra de Carlos Joaquín, aplicándole el mote de:  “dedito Joaquín”, además de calificarlo de: “ gobernador tibio”. Como era de esperarse, en la esfera gubernamental el berrinche fue de pronóstico reservado y la respuesta tan torpe como de costumbre.

Fue así que Martín Ramos publicó el rumor de que “desde la oficina del gobernador” se había ordenado vetarle la posibilidad de participar en la contienda, a pesar de su altísima calificación profesional. El rumor se confirmó y con ello el catedrático ganó una batalla importante, aunque sabe bien que no tiene y  nunca tuvo la posibilidad de ganar la guerra por la rectoría.

La torpeza gubernamental se manifiesta en el hecho de que no les bastaba vetar la postulación de Ramos Díaz. Tenían que hacerle saber quién dio la orden y por eso le hicieron llegar el rumor. Eso le permitió al afectado anticipar el golpe y exhibir los muy pobres argumentos utilizados para concretarlo.

Más grave aún, es el hecho de que un pendejo declarado logró que el gobernador aceptara subirlo al ring, como si fuera su igual. Al hacerlo, Carlos Joaquín se rebaja y le da un peso específico que no tiene ni merece a Ramos Díaz. El gobernador no tiene nada que ganar en esta pelea desigual, equivale a patear a un minusválido que cayó al suelo, nadie lo vería bien.

Es por eso que el catedrático amante de los tacos de Muerte Lenta y Taco Loco se regodea, asemejándose en su mente al Lobo que ilustra en su perfil la frase “nadie se hizo fuerte sin batallas difíciles”. Logró la efímera notoriedad que buscaba, abusando de la fragilidad de un gobierno que de manera sistemática prefiere coartar al mensajero en vez que atender el mensaje.

Lo más lamentable es que no había necesidad de caer en el juego perverso. No pasaba nada si se le permitía a Ramos Díaz participar. Dejarlo que presumiera sus méritos académicos, que los tiene, pero que no bastan para alcanzar la rectoría. El aspirante no cuenta con la capacidad requerida en materia de conciliación y calidad humana, basta con recordar que se asume como pendejo y la UQROO no requiere ni merece un pendejo como rector.

5 comentarios

  1. este es un gobierno, que no tiene la palabra sensibilidad en su vocabulario, con secretarios que no entendieron el momento que les toca estar, mucho de los que entraron en este gobierno, no tienen pertenencia al proyecto de cj, simulan

  2. Cuando integro a su equipo a un exreo en la secretaría de gobierno, se le dijo y le valió madre. Quiere decir que esta coludido con la mafia

    1. Siempre ha estado con el narco por eso el mando único y que casualidad que el gober supervisa las obras, más bien anda viendo que locales están bien establecidas para cobrar derecho de piso.

  3. Desgraciadamente para Martin tiene faltas administrativas en su expediente de administraciones pasadas y me imagino que eso fue tomado en cuenta para descartarlo de esta contienda

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