Notas

Arcila se engolosina: quiere pluri federal

Chetumal, 19 febrero
(Por Esto QRoo)

Con total hermetismo, el Partido Acción Nacional (PAN) busca imponer al diputado local y presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Eduardo Martínez Arcila, como candidato a la diputación federal plurinominal.

El día de ayer venció el plazo para el registro de los aspirantes a las candidaturas a diputados federales plurinominales del Partido Acción Nacional (PAN) en Quintana Roo, proceso para el cual ya se han inscrito los diputados panistas Eduardo Martínez Arcila y Eugenia Solís Salazar, según información revelada por fuentes al interior del partido.

Eduardo Martínez Arcila es diputado local y presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, pero llegó al cargo por la vía plurinominal, es decir, ni siquiera fue electo por los quintanarroenses.

Para imponerse en la XV Legislatura como diputado plurinominal panista, Eduardo Martínez Arcila se valió de su cargo como dirigente estatal del blanquiazul en Quintana Roo, el cual ostentaba antes de llegar al Congreso del Estado.

Una vez instalado en el Congreso local, Martínez Arcila fue premiado con la presidencia de la Gran Comisión, ayudado por la alianza de intereses del Morena y del Partido Encuentro Social (PES), así como las traiciones al interior de la coalición PRI-PVEM-Panal de los diputados Ramón Javier Padilla Balam, Juan Carlos Pereyra Escudero (ahora independiente) y Elda Ayuso Achach.

Teniendo el control absoluto del Poder Legislativo, Eduardo Martínez Arcila ha sometido el rumbo de la legislatura a sus caprichos políticos y personales; anteponiendo sus intereses, los de su partido y los del gobierno PAN-PRD.

Desde la Gran Comisión el diputado plurinominal panista ha derrochado los recursos públicos para favorecer a su gente más cercana, como fue el gasto de 4.2 millones de pesos para implementar el costoso e ineficiente Sistema de Asistencia Legislativa y Votación Electrónica, sin que el presupuesto utilizado se haya transparentado como es debido.

A menos de un año de su implementación, el nuevo Sistema de “tecnología legislativa” presentó un gran número de fallos, además que sólo fue una fachada para favorecer a amigos panistas de Martínez Arcila y los allegados del gobierno PAN-PRD, sin que se tenga que pasar por el debido proceso de licitación, ya que los proveedores fueron contratados mediante invitación directa de la Gran Comisión.

Las empresas beneficiadas fueron Consorcio Blue Petroleum SA de CV, cuyo representante legal es Carlos Enrique Ávila Lizárraga, por ser un panista que tiene buenos lazos con el diputado Martínez Arcila; también se incluyó a Profeti Consultores SA de CV, cuyo representante legal es Miguel Ángel Puga Priego, y Alv Alumi SA de CV, propiedad de Luis Antonio López Ortiz. La empresa Profeti Consultores, de origen poblano, fue una de las encargadas de cuidar, publicitar y promover la imagen de Rafael Moreno Valle, cuando éste era gobernador de Puebla y buscaba la candidatura a la presidencia de la República para el 2018.

La Gran Comisión también ha sido utilizada como arma de revanchismo y golpeteo político contra los adversarios del PAN-PRD, lo cual ha sido altamente criticado por organizaciones civiles de Quintana Roo, pues se ha generado un enorme rezago legislativo y se ha dejado de trabajar para el beneficio de los quintanarroenses, porque los diputados panistas y perredistas han sido señalados de priorizar su enriquecimiento personal y actos proselitistas con miras a las próximas elecciones.

Asimismo, con la venia del diputado Eduardo Martínez Arcila, el gobierno del PAN-PRD ha creado su propio “blindaje de impunidad” en la implementación del Sistema Estatal Anticorrupción, el cual generó polémica, rechazo y fuertes cuestionamientos; tras darse a conocer que allegados panistas, perredistas y del gobierno del estado fueron beneficiados con los cargos más importantes dentro del nuevo sistema que supuestamente combatirá la corrupción, inclusive se favoreció a personas que violaron la ley, mintieron en sus antecedentes y ni siquiera radicaban en el estado.

Martínez Arcila es parte de los diputados que salieron reprobados por organizaciones civiles como el Observatorio Legislativo, el Congreso Nacional Ciudadano, Somos Tus Ojos–Transparencia por Quintana Roo y El Barzón Quintana Roo, por ser caro e ineficiente y por manejar sin transparencia el presupuesto del Congreso.

Se le ha señalado de utilizar los recursos públicos para impulsar su imagen y la de los diputados de su bancada, como son los diputados Fernando Zelaya Espinoza y Mayuli Martínez Simón, quienes demostraron que el Congreso del Estado les sirvió como herramienta para sus aspiraciones políticas y personales, pues ahora estos tres legisladores buscan saltar a un nuevo cargo público en las próximas elecciones.

Aunque el PAN todavía no define sus candidatos a diputados federales plurinominales, se sabe que ya están en las negociaciones para imponer a Eduardo Martínez Arcila, quien iría en fórmula con Carlos Argüelles Ordóñez. De concretarse lo anterior, Martínez Arcila abandonaría el Congreso local y tendría la oportunidad de llegar al Congreso de la Unión, haciéndolo por la vía plurinominal tal y como lo hizo en las elecciones de 2016, sin necesidad de buscar el voto ciudadano.

Aunque no ha sido confirmado de manera oficial, ha trascendido que la diputada Eugenia Solís Salazar se registró dentro de este proceso interno, en fórmula con Claudia Barrera.

La diputada del PAN, Eugenia Solís Salazar, encargada de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local, sólo cuenta con bachillerato terminado, pero esto no importó porque llegó al cargo por la vía plurinominal.

Eugenia Solís es esposa de René Cicero, exdelegado del PAN en Quintana Roo y exregidor en Benito Juárez, quien fue el que la apoyó para alcanzar la diputación por la vía plurinominal, como parte de las cuotas por paridad de género que se vio obligado a inscribir el partido.

En las elecciones locales del 5 de junio de 2016, Eugenia Solís fue candidata a diputada de mayoría relativa por el distrito VIII, y tras perder la elección fue favorecida con la suplencia de la plurinominal de Mayuli Martínez Simón. En tanto, Juliana Collí Pat, profesora de la Zona Maya quien era candidata plurinominal impulsada por Alicia Ricalde, quiso bajar de la diputación a Eugenia Solís, pero su queja no prosperó.

A pesar que ha dado señales de analfabetismo, ya que tiene muchos problemas de lectura, la diputada Eugenia Solís ocupa un cargo de representación popular en el que cobra más de 60 mil pesos mensuales, sin que su labor legislativa se traduzca en beneficios para los quintanarroenses, puesto que ha impulsado un bajo número de iniciativas, la mayoría sin ser atendidas y sin resultados directos para la ciudadanía.

2 comentarios

  1. los diputados plurinominales deben desaparecer y mientras eso sucede no deben darles cargo alguno, ya que como no fueron votados por la ciudadania no tienen ningún compromiso y si les dan poder mas nos chingan he aquí un claro ejemplo.

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