Cerca del D2, se avizoran sorpresas

Realmente la más grande motivación de la situación de nuestro pueblo –consciente de carencias y sufriente de males- es la esperanza que sean con los acuerdos de respeto y trabajo conjunto de los diputados que integrarán la nueva XVI Legislatura el -D2-, domingo 2 de julio, avalados por el voto democrático de los quintanarroenses.

Los quintanarroenses votarán por quienes tienden a preservar esperanza ciertos de que se pueden superar las penurias del presente y trabajar con respeto en las diferencias hacia un futuro mejor. A mantener firmeza en los propósitos de una ruta trazada sobreponiéndose a las dificultades y a las tentaciones de individualismos con ambiciones desmedidas.

Como una virtual esencia para la elevación esperanzadora de bienestar y progreso, -meta siempre lejana-, aducida por los pretendientes a una diputación local en el juego electoral de este domingo 2 de julio esperado en Quintana Roo luego de prosélito recorrido de 241 candidatos a diputados locales.

Hay plena consciencia de que no es el poder en sí mismo, ni disfrutar de canonjías ni de prebendas, lo que mueve a emitir un verdadero sufragio democrático, Vox Populi, Vox Dei, será para exigir que el Poder Legislativo del Estado sea para servir y transformar la vida de los quintanarroenses con mayor suma de estabilidad.

La imagen de diputado tiene adversarios gratuitos corroborando aquello de que muchas veces son señalados con reclamos flamígeros aunque algunos traten de converger buscando posibles puntos de acuerdo y soluciones a los problemas más comunes que afectan el entorno.

Grave precedente de los que asomaron en campaña -hombres y mujeres- quienes a merced del rol de candidatos a legisladores de los quintanarroenses han prometido aliviar las demandas más sentidas de los ciudadanos, como si fuesen la instancia para resolver a nombre de la comunidad, lo que obliga a expresar fuertes objeciones a los que han aflorado ufanos que con ellos todo tendrá solución.

Es menester recordar que entre quienes se regodean que van a representar a los quintanarroenses en el Congreso del Estado son figuras del Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, -con más desilusiones que satisfacciones-, por lo que se ha desangelado la procesión de Morena con el estandarte triunfal del proceso pasado. –Más en el Estado.

Tres municipios vienen transitando de un fracaso a otro, los emblemáticos bailíos OPB, Solidaridad y BJ. El primero, OPB, a cargo, precisamente de Morena, Otoniel Segovia Martínez presidente sustituto del ayuntamiento othonpeblanquense con la oportunidad de ostentar poder y riqueza, trasladándose en lujosas camionetas mientras la ciudad de Chetumal, capital de Quintana Roo, está testa de basura –se aduce y se deduce- por falta de recursos.

En el segundo, Solidaridad, es la otrora orgullosa alcaldesa de Morena en el segundo bailío de preferencia turística del Estado, Laura Beristain Navarrete, quien debido a sus impulsos -encorajinados- contraria la simpatía de los feligreses solidaridarenses, por lo que le ha bajado la intención del voto a su consanguíneo, Juan Carlos Beristain Navarrete, para así pasar la preferencia del voto a favor del contrario de MC, José Luis “Chanito Toledo Medina, –o de la que a cada rato la contraria-, la panista Lili Campos Miranda.

El tercero es BJ, donde la preocupación es mayor -y vaya si es grande- con la alcaldesa, Mara Lezama Espinosa al frente de funcionarios municipales integrantes de varios partidos políticos, lo que origina que los participantes jamás se han dignado a trabajar sobre el origen de los verdaderos problemas que afligen a los benitojuarenses.

Los feligreses del bailío Benito Juárez son de conversión “morenos” mezclados en un coctel tutifruti –dícese- son eminentemente políticos y las soluciones jamás podrán realizarse con respecto entre quienes piensan parecido a lo contrario. Lo que pondrá al elector benitojuarense a pensarlo dos veces al cruzar el recuadro en la boleta de votación por tal o cual candidato de Morena.

Repasando los nombres de quienes participan es obvio que dicen que sí van a trabajar por el pueblo, pero no piensan cambiar el estamento que empobrece al conglomerado, a ellos les irá muy bien con el sistema actual, somos “nosotros” quienes sufrimos las consecuencias al crear senderos de riquezas para que disfruten “otros”.

Movimiento Ciudadano, la excepción

Muchos ciudadanos de bien perseveran con fe, diálogo y esperanza, ciertos de que se pueden superar las penurias del presente para convivir y trabajar con respecto en las diferencias pensando en el futuro.

En Movimiento Ciudadano se señala como una virtud esencial de valoración eminentemente ciudadana, huelga decir que los cargos sean para los emanados de la ciudadanía que, al mantenerse firmes en los propósitos de una ruta trazada, se sobreponen a las dificultades y a las tentaciones de personalismos con ambiciones desmedidas.

El poder ciudadano para servir y para ayudar a transformar la vida hacia el bienestar colectivo es con el objetivo de brindar mayor suma de estabilidad y progreso al pueblo.

En Movimiento Ciudadano se ve con prístina claridad van en estas elecciones con singulares quintanarroenses ciudadanos, indígenas y jóvenes, -hombres y mujeres- y, por ende, han entregado un menú de propuestas y soluciones acordes a los intereses de la ciudadanía.

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