Notas

Chetumal, capital de la inmundicia

CHETUMAL, 5 de febrero.-

Othón P. Blanco no necesita más tiraderos, sino un verdadero relleno sanitario. Se han contaminado suelo, aire y tierra de más de 230 mil metros cuadrados con basura desperdigada en un maloliente refugio de fauna nociva y millones de moscas que atentan contra la salud de los habitantes de las colonias vecinas.

Es un mito que al tiradero a cielo abierto le resten seis meses de vida útil, ya que sin intervención de las autoridades sanitarias y del medio ambiente ese foco de infección ha ido creciendo hacia los lados, incluso a las orillas de la carretera. «Es una vergüenza para la capital del estado este foco de infección, que crece sin ningún control», afirman ciudadanos de las colonias cercanas.

Actualmente, este tiradero a cielo abierto, que ocupa aproximadamente 23 hectáreas, recibe todos los días un promedio de 300 toneladas de desechos domésticos, industriales y animales que se generan en Chetumal, con una población aproximada a los 250 mil habitantes.

Prácticamente el Ayuntamiento paga, y caro, porque le tiren la basura. «Sin un relleno sanitario en forma, es mucho erogar 60 mil pesos al día, al pagar 200 pesos por tonelada. Imagínese qué sería de este tiradero sin el trabajo de los pepenadores que recolectan materiales reciclables, yo creo que el problema sería mil veces mayor», dijo un empelado de la Comuna.

Y es que este grave foco de infección forzó a la intervención nuevamente del regidor capitalino José Hadad Estéfano, presidente de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente, quien llamó a sus colegas de la misma encomienda en busca de una solución positiva, pues ciertamente Chetumal requiere de un relleno sanitario tecnificado y no un basurero más como los hay por todos lados.

En tal sentido, para tratar este tema, el concejal de extracción panista comentó que el miércoles anterior por la noche que él y sus compañeros, miembros de la misma comisión, tuvieron una reunión con la coordinadora de Ecología, Gabriela del Rosario Santana Duarte; el director general de Desarrollo Social, José Ismael Caamal Osorio; la directora general de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Ecología, Claudia Maricela Granados Méndez y el  director de Servicios Públicos Municipales, Rodrigo Cristóbal Camín Cardín.

Como resultado de ese encuentro, al día siguiente, el jueves por la mañana, el regidor y los funcionarios realizaron una inspección física del lugar. Durante el recorrido, observaron la amplia zona invadida por basura, incluso a los lados del camino que lleva al tiradero.

Ante ese panorama, externaron «buenos propósitos» para buscar una solución definitiva que contrarreste el peligro de enfermedades a las que está expuesta la población, sobre todos de las colonias Las Américas III y Sian Ka’an, e incluso Calderitas, ubicada a poco más de un kilómetro del basurero, hasta donde se han extendido las moscas y la fauna nociva.

“El tema de la basura será permanente hasta en tanto no se encuentre una solución definitiva. Buscaremos el apoyo de los programas federales, pues es necesario poner fin a esta amenaza que puede convertirse en un problema de salud pública», explicó Hadad.

Comentó que desafortunadamente, en las administraciones municipales anteriores se permitió la construcción de fraccionamientos muy cerca del basurero, lo cual derivó en constantes quejas de sus habitantes al quedar sus hogares inmersos en la zona de influencia de la fauna nociva, los olores fétidos y la presencia de moscas.

Por otra parte, la ciudad de Chetumal registra limitaciones en la recolección de basura, sobre todo, en aquellos asentamientos de reciente creación, como Las Américas, Caribe, Nuevo Progreso y Milenio, donde habitan alrededor de mil 500 familias, además de las colonias Payo Obispo I y II, Forjadores y Dina, entre otras.

Las deficiencias en la recolección de la basura es un problema más, sin solución hasta la fecha, pues ello ha causado la aparición de tiraderos clandestinos en diversas colonias populares y peor en las zonas rurales, sobre todo en la ribera del río Hondo, donde los montones de basura se pueden apreciar a la orilla de la carretera Ucum–La Unión, a la altura Sax-xan, representando un peligroso foco de infección para los habitantes de la zona.

Lo mismo ocurre con aquellos fraccionamientos que no están municipalizados y que son, al menos siete, como es el caso del Sian Ka’an II, Américas III, Bicentenario, Oxtankah II, ampliación Oxtankah, Centenario y Félix González Canto, donde los habitantes se quejan por la falta del servicio de recolección de basura, pese a que pagan su impuesto predial correspondiente.

Fuente: Juan Palma (QUEQUI)

Un comentario

  1. cual es ese impuesto predial que según paga la sociedad? cual es el fundamento?
    cual es el porcentaje?
    cada cuando se cobra?

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