Clamor unánime por la baja del peso por la basura

Indefinida la situación política en el Congreso del Estado con legisladores de Morena y partidos tradicionales, así como partidos satélites opositores, más el cuerpo edilicio del gobierno municipal othonense imponiendo las condiciones para cobrar un peso por la basura

El pueblo othonpeblanquense, -a quien le toca pagar ese impuesto-, clama –al unísono- que bajen ese peso en el Congreso del Estado, -para que no se aplique el tan repudiado propuesto de un peso-. Loa a los diputados que ven por el pueblo, la tribuna os saluda con un laurel en la mano.

Representantes populares morenistas de repente salen con incitativas y propuestas que nada tienen que ver con aquellos tres “mandamientos” de AMLO, -no mentir, no robar y no traicionar-.

Vamos viendo, para la legislación de nuevos impuestos –entre ellos el peso a la  basura- avalados en el gobierno municipal por el cuerpo edilicio de OPB, fueron enviados al Congreso del Estado para su ordenamiento legislativo, lo que surge a capricho del presidente municipal othonense y cognómenes regidores de Morena del ayuntamiento capitalino.

Estamos ante un irrespeto institucional o burla democrática. Hasta ahora no les han suspendido la inmunidad parlamentaria al impuesto del peso por la basura a los othonpeblaquenses. Casi un tercio de sus miembros son legisladores de Morena y aliados del Verde y PT, para eso, cuentan con el obediente y disciplinado mayoreíto.

Fechas del legislativo elaboran las sentencias al arbitrario impuesto de marras, que en la ejecutoría afirmativa harían caso omiso del mandato del pueblo, Vox Dei, -al que se deben, como se pronostica en el análisis de esta bola de cristal, -con que se mira-, que lo aplicará la XL Legislatura como valor –agregado-, bajo el repudio del pueblo.

El poder de un solo hombre

El poder de un solo hombre que sometió a su voluntad al poder Legislativo en detrimento del erario. Fantoche en una comparsa política para enriquecerse con los dineros públicos. El poder por el poder mismo. -Es lo que se mira en esta bola de cristal-.

Mientras está tranquilamente cómodo sentado en su curul plurinominal, -otra vez- el diputado panista y expresidente de la otrora Gran Comisión, Eduardo Martínez Arcila, quien se deleitó con privilegios y franquicias en la administración pasada en el Parlamento local, sin control político, al contrario, “como contralor interno”, maquinó la base de recomendados y aviadores allegados al cuerpo legislativo de la aquella entonces XV Legislatura.

En forma improvisada y carente de evaluación y seguimiento Eduardo Martínez Arcila dejó una administración al garete sin rumbo de grandeza ni desarrollo.

Ahora se podrá a mirar, con perspicacia, el efecto maligno de Martínez Arcila con eso de buscar la elección en el siguiente año para presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, donde acaban de quitarlo de coordinador por el PAN de dicha Junta donde buscaba con avidez la presidencia para seguir con sus tropelías.

Desde que perdieron los de Acción Nacional la mayoría de la legislación local, con lo cual le quitaron a Martínez Arcilla las facultades de presidir y controlar la bancada parlamentaria del PAN y, por ende, la coordinación mayor de la Jugocopo.

En la XV anterior legislatura desde la exigua Gran Comisión donde existía control político, presupuestario y liderazgo en la opinión parlamentaria, el diputado de marras fue absolutista de todas las barbaridades y tracalerías legaloides que se hubieron cometido con antelación en el Congreso del Estado.

Ahora, en la XVI Legislatura han tenido como objeto, impedir, a Martínez Arcila el control de la gestión social y de las arcas legislativas del parlamento local donde jugó papel importante con el conformismo y la pasividad de los otros dos poderes del Estado, Judicial y Ejecutivo. 

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