Ediles morenos, en concurso de barrabasadas

Y los presidentes municipales de MORENA siguen dando de que hablar. Pareciera que los presidentes municipales morenos de Quintana Roo está en un concurso, pero de ver quien comete más errores en sus gobiernos improvisados y, en algunos casos, indefendibles.

En Othón P. Blanco, Hernán Pastrana Pastrana ya tuvo que pedir licencia al cargo, por cuestiones de salud y dicen los allegados al primer edil que su situación es delicada, pero el punto no es su salida, si no quien queda al frente como encargado del despacho.

El Ayuntamiento capitalino lo encabeza un joven que no llega ni a los 30 años, lo cual ha generado una serie de críticas por parte de la sociedad chetumaleña.

Y no es para menos, Chetumal está sumida en un fuerte problema de servicios públicos, uno de ellos la recolección de basura, y tuvo que salir al quite el gobierno del estado, que invierte un poco mas de 170 millones de pesos en distintas acciones de rescate de la capital del estado.

Pero la que dijo “quítense porque ahí les voy” fue Laura Beristaín, presidenta municipal de Solidaridad que, en un evento público y transmitido por redes sociales, dejó en claro que ella no está comprometida con los solidarenses que la eligieron el pasado 1 de julio y les dijo que no dejará su vida en los 3 años que le toca gobernar.

Pero aún hay más, a los empresarios les dijo que no esperen gran apoyo de su gobierno puesto que no es “tráiler para empujar a todos”. Así o más claro.

Y fue más allá, acuso que en Playa del Carmen se dedican a “joder” sin ayudar al prójimo. “Nos dedicamos a joder”, dijo textual la primer edil en un ataque de verborrea que dejó estupefactos a los asistentes a la instalación del Consejo Consultivo de Turismo.

Ahí no para la cosa, no conforme con haberse enfrentado con los empresarios, ahora Laura Beristaían quiere modificar el artículo 15 del Reglamento Interno del municipio, para nombrar extranjeros en las direcciones generales, propuesta que fue rechazada, en un primer momento, por la mayoría de los regidores en precabildeo.

El reglamento en cuestión dice que para ocupar los cargos de dirección general, las personas propuestas deben ser ciudadano quintanarroense en pleno goce de sus derechos civiles, preferentemente originario o vecino del municipio de Solidaridad.

La intención es desaparecer ese párrafo y dejarlo libre para nombrar a quien la primer edil desee.

Hasta ahora la mayoría de los regidores dijo no, pero los hermanos Beristaín insistirán ya que, ha trascendido, pretenden colocar en los cargos personas de origen extranjero, y presumen abiertamente tener amigos sudamericanos, específicamente argentinos y uruguayos, a quienes pretenden integrar al gabinete.

La noticia ha caído como agua helada a los solidarenses, sobre todo a los morenos que ingenuamente buscan un espacio en el gobierno municipal. Hasta la próxima.

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