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El tigre del Procurador

Golpe de Mazo

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Carlos Arturo Álvarez Escalera se sacó la rifa del tigre con el nombramiento de Procurador que recibió apenas el pasado 14 de septiembre, pues los problemas le han estallado en las manos uno tras otro, sin que el novel funcionario atine a responder.

Casi al arranque de su gestión, recibió tremenda recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, presidida por Harley Sosa Guillén, exigiendo una investigación a fondo y la respectiva sanción para varias decenas de agentes judiciales involucrados en un sonado caso de tortura. Hasta el momento, no ha hecho nada.

Pero ese pendiente palidece comparado con la urgencia de resolver los cuatro casos de feminicidios en Cancún que provocaron tal indignación en la sociedad, motivando a los cancunenses a salir a las calles exigiendo justicia.

El acuse de recibo del sentir de los quintanarroenses fue firmado por el propio gobernador Roberto Borge Angulo, quien públicamente comunicó que giró “órdenes precisas al Procurador para que se trabaje sin descanso hasta dar con él o los responsables”.

Maria-Karen-Carrasco-Castilla--1La Procuraduría es una olla de presión y en el centro se encuentra Álvarez Escalera, quien no está sintiendo lo duro, sino lo tupido.

Es una verdadera prueba de fuego para el sucesor de Gaspar Armando, obligado a legitimar su nombramiento en el cargo con resultados tangibles aunque, hay que decirlo, hasta el momento no ha demostrado nada.

Para colmo, jugando a la política ha minimizado los asesinatos de las tres jóvenes mujeres en Cancún al asegurar que no pueden ser catalogados como feminicidios, pues dice que en estos casos no hay evidencia de que los crímenes fueron motivados por el género de las víctimas.

Esto es grave, porque si la Procuraduría no califica como feminicidios estos casos, en el eventual caso de que los homicidas fueran capturados enfrentarían penas menores, ya que el código penal castiga con mayor severidad a los crímenes de género.

En lugar de estar concentrado en “maquillar” el número de feminicidios que ocurren en el estado jugando con la terminología, el Procurador debe estar concentrado en responder a la sociedad y al gobernador, haciendo todo lo que esté en su poder para encontrar a los asesinos.

Si no puede con el paquete, o si comete el error de armar casos al vapor para salir del atolladero, Carlos Arturo se estaría jugando su permanencia en el puesto, aunque todavía está acomodándose en la enorme e incómoda silla que tiene todas las características de un barril de pólvora.

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