Notas

Empresario yucateco, en mafia de Quintana Roo

Cancún, 29 Junio

(Q Roo Hoy).

Aunado a las 321 hectáreas que el ex gobernador Félix González Canto vendió en pagos a la empresa Mayazama S.A. de C.V, en donde figuran como accionistas Rodolfo Rosas Moya, presunto socio y prestanombres de González Canto y Joaquín Hendricks Díaz; así como Emilio Díaz Castellanos, también presunto prestanombre de Emilio Gamboa Patrón, se suman otras 31 hectáreas que eran propiedad de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo).

La asociación “Somos Tus Ojos, Transparencia por Quintana Roo” documenta que en el Contrato de transmisión de propiedad de bien inmueble y sus derechos litigiosos, firmado el 22 de febrero de 2008 entre el entonces rector de la Uqroo, José Luis Pech Varguez, y el Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado, que se hace efectivo el 13 de diciembre de ese mismo año, la Universidad de Quintana Roo aceptó regresar al IPAE un terreno que el entonces gobernador Mario Villanueva Madrid le entregó por decreto a esta casa de estudios el 30 de abril de 1997.

Según el documento, el terreno donado tenía una superficie de poco más de 36 hectáreas, aunque al realizar el deslinde resultó con una superficie física real de 25 hectáreas.

Esta maniobra está documentada en diversos medios de comunicación en ese año, en el que señalan que la autoridad estatal, encabezada en ese entonces por González Canto, planeaba vender el predio a inversionistas privados que comercializan el megaproyecto turístico “Down Town Tulum” (actualmente Aldea Zama).

VENTA SIMULADA
Mario Rivero Leal, ex diputado panista, recordó que en aquél entonces el congresista del tricolor Efrén Villanueva Arcos tampoco estaba de acuerdo que se hiciera el cambio de predio, ya que la Universidad de Quintana Roo tenía el proyecto de tener campus en diferentes municipios del estado.

“Esto fue una trampa, ya que era una obligación del estado que la universidad tuviera campus en todos los municipios y ese en especial le daría un plus a la máxima casa de estudios del Estado, porque era un predio que estaba frente al mar”, dijo.

Ahondó que los ex gobernadores estaban tras de ese predio, porque eran de las pocas tierras que quedaban frente al mar y que no duda que haya más políticos involucrados a través de prestanombres.

El ex congresista recuerda que el terreno se vendió a la empresa Mayazama S.A de C.V, que construyó el proyecto “Down Town Tulum” y que por cuestiones ambientales se modificó y que se llama “Aldea Zama”.

Comentó que comprar en este sitio es muy difícil, ya que son muy “especiales” a quienes les venden o sobre quienes quieren invertir.

DESARROLLO DE LUJO
“Somos Tus Ojos” detalla que este proyecto residencial turístico enfrentó desde su inicio cuestionamientos y la oposición de los ambientalistas, debido a que la zona en la que se pretendía construir trastocaba el segundo río subterráneo más grande del mundo.

Aunque el proyecto se modificó y se le autorizó 223 cuartos y tres mil 467 viviendas para el segmento de alto poder adquisitivo, ya que una casa en este sitio está en el orden de los 200 a los 390 mil dólares, según consta en páginas de la misma desarrolladora turística.

Este es el primer desarrollo en Tulum que tiene 100% de drenaje y su servicio eléctrico, al igual que el wi-fi. Las etapas que abarca el complejo se denominan Villa Zama, Real Zama y Zama Garden, en las que se contempla la construcción de residencias, zonas comerciales, escuelas, hospitales y hoteles.

VENTA PACTADA
La documentación que tiene “Somos Tus Ojos” dice que en el Antecedente séptimo de la escritura pública número 22824, se puede leer que el 22 de septiembre de 2006, el IPAE enajenó a favor de Mayazama S.A De C.V una fracción de terreno con una superficie de 3 millones 211 mil 312.90 metros cuadrados, marcado como lote 001, de la manzana 001 de la supermanzana 002 del polígono 4 de la Alcaldía de Tulum, municipio de Solidaridad.

El precio pactado fue de 208 millones 738 mil 592 pesos, esto es unos 15 pesos el metro cuadrado de un terreno sobre el que se proyectaba un exclusivo desarrollo turístico inmobiliario y donde actualmente el metro cuadrado se vende en alrededor de seis mil pesos.

Además, que la oferta no sólo estuvo en el precio, sino en la forma de pago: el predio que el González Canto vendió a Mayazama fue pagado a plazos, pactado a cinco años, pero que se extendió hasta la administración de Roberto Borge Angulo.

Se pactó como enganche el 10 por ciento del valor total de la venta, esto es, 20 millones 873 mil 859 pesos, de los cuales, Mayazama pagó a la firma del contrato cinco millones de pesos, y el saldo, 15 millones 873 mil 859 pesos los pagó el 30 de septiembre de 2006; siendo que el saldo insoluto se pactó a pagarse en 10 semestres, acordándose que en los primeros cuatro años se realizarían ocho pagos por 10 millones 436 mil 292 pesos y los dos restantes serían por 52 millones 184 mil 648 pesos.

Para garantizar el pago del capital restante, Mayazama firmó diversos pagarés a favor del IPAE, pero para poder realizar la tramitología del proyecto, la empresa requería tener la posesión del predio y también la propiedad, por lo que el organismo accedió a entregarle la propiedad, la cual quedó hipotecada a su favor.

La agrupación documenta que en la escritura pública número 22824 quedaron establecidas los nuevos compromisos entre Mayazama y el IPAE, consistentes en la transmisión no solo de la posesión, sino también de la propiedad del predio de 3 millones 211 mil 312.90 metros cuadrados, según se lee en la cláusula segunda del apartado “de la traslación de la propiedad”.

 

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