A esconderse que hay viene la basura

Pareciera título canción, pero no lo es, He allí el desafío para el ahora alcalde suplente de OPB, Otoniel Segovia Martínez, que atrapa toda repulsión en su contra y es amenizado por el desgaste al evaluar cuáles versiones contribuyen para lograr el objetivo de prescindir del lastre que sólo atañe el hartazgo.

No deja de llamar la atención lo relativo a los sentimientos predominantes de los othonpeblanquenses y capitalinos por los desatinos del munícipe suplente -con una falla por aquí, otra por allá y, además, otra por acullá-, lo que ha dejado incesante repulsión a la ciudadanía.

Coraje y desilusión en aumento entre los ciudadanos capitalinos y de aduares aledaños, respecto al mal aspecto de la basura que hay por toda la ciudad de Chetumal aparejada con el miedo de la inseguridad por la aparición del crimen organizado en el sur de Quintana Roo, donde persiste la esperanza del Mando Único Policial Concurrente que el cabildo de OPB recién aprobó; y esa relación no es poca cosa si no se camina para dotarla de potencialidad. 

Diferenciándose de lo que AMLO llamó apoyar a los ciudadanos de “68 y más”, el alcalde suplente, Otoniel Segovia, se opone el propio deseo del presidente, Andrés Manuel López Obrador, que en su “honor” y por encima de sus semejantes, vistos con fines de lucro en sí mismos, -canceló el descuento del 50 % del pago del predial a los ciudadanos othonenses de la tercera edad-.

Y también Otoniel Segovia responde a esa verdad efectiva de cómo hacer las cosas bien, pero le salen mal, para con ello analizar la volátil rabia y dar contenido a la expectativa para distinguirla con fe y esperanza al canalizar el malestar por la basura y la inseguridad ciudadana en OPB al Gobierno del Estado y convertirlos en acciones transformadoras para superar el atasco que ofrece el descontento a los ciudadanos, lo que abriría espacios para el cambio que la mayoría demanda, acabar con la corrupción, la ostentación y el despilfarro.

Una época inmediatista más cercana es el de la anti-política, la que maneja el alcalde suplente de OPB, Otoniel Segovia, -en lugar de la verdadera política-, la gestión de las candentes luchas internas que pasa con sus mismos conmilitones –soldados propios que luchan al lado de otro-, por supuesto, para hacer reconteo cabal de los cánones a seguir para reparar con serenidad la política por el bien de la comunidad othonense con haberes y deberes disponibles.

Se lanza un grito al unísono que ratifica violaciones graves del munícipe suplente de Othón P. Blanco, Otoniel Segovia Martínez, lo que indica, de hecho, que del vasto cóctel de opciones ha quedado lo que pareciera una postrera diligencia al alentar juicio político o evocar a consulta popular para su sustitución.

Sabia virtud de conocer el tiempo

Es justo atender a las contorsiones de una suplencia cuando el tiempo corre inexorablemente en contra del regidor del cuerpo edilicio de Othón P. Blanco, Manuel Valencia Cardín, militante del PESQRoo, -por no desatarse a tiempo-, como dijo el poeta mexicano Renato Leduc.

Segundo desafío para el sustituto, Sergio Zapata Vales, quien es amenazado por el desgaste político y anlizar cuáles visiones contribuyen a lograr el objetivo para prescindir del lastre que sólo añade peso a la estrategia por quien no es culpable del tiempo. 

En cuanto al itinerario de los pasos del “chapulíneo” de Valencia Cardín, contendió en el proceso 2018 para alcaldes locales con el PESQRoo y perdió, por lo que se convirtió en regidor de OPB –lo que incluyó pedir licencia de regidor ante el cabildo othonense para contender por una diputación plurinominal.

No llegó la conmiseración del Ieqroo para nombrarlo diputado pluri, perdió el tiempo y no realizó la acción para incorporarse activamente como regidor aun invocando a un pacto de civilidad gestionado con el regidor sustituto, Sergio Zapata Vales; lo que podría estar afectando la expectativa -del ser o no ser-. Mientras, “ya se hizo de mulas Pedro con Sergio”.

La disposición anímica de la postura de Manuel Valencia Cardín ávido de concreciones hace que los tiempos de cada decisión aumenten para demandar el cargo de regidor que con la anuencia del proceso pasado se le otorgó, perdiendo-ganando, para ello, la Sala Regional de Xalapa del TEPJF determinó que el regidor propietario incurrió en falta absoluta y ordenó la incorporación del suplente Sergio Zapata Vales.

En el vitral

Los mimos por la afiebrada lucha de los diputados entrantes al Congreso del Estado, empecinados en confundir el proceso de la Junta de Coordinación Política, Jucopo, (antes Gran Comisión), con una gesta de índole moral es sentenciada como el juego de la pirinola -toma todo o todos ponen-, contaría entonces como un atolondrado desperdicio de recursos de los diputados de Morena al dejar que les arrebatasen la batuta de la Jucopo uno de los del  PAN, el muy vivaz –ya está concurriendo con un plan con maña-.

Se interpreta la reedición del PAN, con maña, con el diputado pluri, Eduardo Martínez Arcila nuevamente al frente, ahora en la Jucopo, cuando los propios aliados de Morena -Verde y PT- remando en una sola dirección se manifiestándose contra la tarascada del PAN con posibles aliados en el apremiante escenario de negociación con expansivos “cañonazos”.

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