Notas

Favorece Perla Tun con millonario contrato a dudoso proveedor publicitario

Cozumel, 29 septiembre
(Por Esto QRoo)

Ricardo Antonio Tun Caamal, el “proveedor” del ayuntamiento para temas publicitarios, en los que cobraría hasta 275 mil pesos mensuales por nueve meses, recibió otro contrato; ahora para ser quien les alquile el sitio web para alojar la página del ayuntamiento, pero siguen las inconsistencias y datos falsos en este simple y burdo documento firmado por cuatro funcionarios que no tuvieron la capacidad de encontrar los errores simplemente leyendo los papeles.

Es un hecho que la Secretaría de Hacienda Federal debería intervenir mediante una investigación en la elaboración de los contratos con esta persona para determinar si se trata de una empresa real o una “fantasma” y constatar si existe o no alguna evasión fiscal. En tanto el Organo de Superior de Fiscalización del Estado de Quintana Roo, tiene competencia para conocer si este individuo, cumplió con todos los requisitos para ser considerado proveedor de servicios a un ente gubernamental y verificar que sea un contrato no amañado.

Esto en razón de que ahora, Ricardo Antonio Tun Caamal, declaró en este segundo contrato “que su domicilio fiscal es: “Calle 3 sur #1128 por 55 ave y 55 ave bis, Col. Adolfo López Mateos, C. P. 77640. Cozumel Quintana Roo; mismo que se señala para los fines y efectos legales de este contrato”. Ahora resulta que ese “destacado proveedor”, aporta el mismo domicilio en cuanto a nomenclatura de calles, aunque manifiesta que el número del domicilio es 1128, cuando en el contrato relacionado con la venta de asesorías de publicidad que se dio a conocer en la pasada edición, especificó que el número es 11128, es decir en teoría esa numeración corresponde a otro predio, siendo datos falsos los que obran en alguno de los dos contratos de esta empresa desconocida.

El objeto del segundo contrato, que a continuación se relata es “en servicios mensuales para hospedaje web, servidor privado virtual con las siguientes características: VPS: KVM Stack. 4 vCores3.1Ghz. 8 GB RAM. 100 GB Storage. Additional Storage. Acho de banda ancha ilimitada”; este acuerdo fue para que le rentara al ayuntamiento el sitio donde alojar la página oficial del ayuntamiento, signando que este convenio tendría una vigencia de doce meses, comenzando el 4 de enero del 2017 y concluyendo el 31 de diciembre del 2017, ahora sí le atinaron a la fecha.

Este contrato lo firmaron Perla Tun Pech, la tesorera Irma Noemí Tun Celis, el síndico Fidencio Balam Puc, y la oficial mayor María Demita de Lille Cabrera, conviniendo que “en contraprestación de los servicios prestados , “El Municipio” se obliga a cubrir un total de hasta $ 5,104.00 (son Cinco mil ciento cuatro pesos 00/100 M. N.), con el Impuesto al Valor Agregado incluido, de manera mensual”; es decir el ayuntamiento le pagaría a Ricardo Antonio Tun Caamal la cantidad de hasta 45 mil 936 pesos al año, eso adicional a los hasta 2 millones 475 mil pesos que se podrían pagar por el convenio dado a conocer en la edición anterior; entre ambos contratos sumarían un monto a pagar hasta de 2 millones 520 mil 936 pesos.

Lo inexplicablemente, y fuera de lógica, es que este contrato firmado por los cuatros funcionarios, se supone que con carrera profesional los cuatro (ya que en el ayuntamiento a la alcaldesa Perla Tun Pech, la llaman licenciada), no se percataron que el dato del domicilio fiscal del anterior contrato y este segundo tienen diferencia en la numeración del predio. Con ello se entiende que hay datos falsos que no sería cosa menor, porque en el número tres de la cláusula décimo primera se estableció como causal de rescisión del contrato que podría ser “por falsedad de las manifestaciones indicadas en el capítulo de declaraciones y cláusulas”, justamente donde esta persona dio a conocer su domicilio fiscal.

Esta misma especificación fiscal aparece en el contrato de los 275 mil pesos mensuales por promoción y diseño gráfico entre varios más, con lo que se entiende que en alguno hubo una falsedad del número de domicilio fiscal y debería rescindirse el contrato por la misma alcaldesa Perla Tun Pech además que el síndico municipal lo debería demandar por haber hecho algún pago la comuna.

Para que quede claro que ellos hicieron el convenio, dejaron su peculiar huella contradictoria, al colocar la cláusula infaltable de “es voluntad celebrar el presente contrato por no existir error, dolo, mala fe” entre otras características, pero lo claro es que nuevamente sí hubo error, o pudiera ser que dolo u otro factor.

Algo que queda claro es que Ricardo Antonio Tun Caamal ha sido beneficiado con estos dos contratos, uno en que el ayuntamiento le podría pagar hasta 275 mil pesos el mes y que según Perla, Demita, Fidencio, y Noemí, vence el 31 de septiembre del 2017, cuando esa fecha no existe en el calendario que se usa en México, pues solamente llega a 30 de septiembre.

Ahora en este nuevo contrato, casi se entiende que Ricardo Antonio Tun Caamal es un empresario con un vasto esquema de servicios, que de acuerdo a uno de sus domicilios fiscales lo estaría brindando en un cuarto de un segundo piso, pero según trabajando en el edificio del Conacyt a un costado del palacio municipal, de ser así podría incurrir en conflicto de intereses.

En cuanto al tema de los trabajos de diseño gráfico y asesorías en publicidad, son cuestiones que Moisés Abraham Jiménez Hernández debería estar capacitado para efectuar por ser el titular de una dependencia nombrada Comunicación Social, donde según estaría recibiendo algo así como 30 mil pesos mensuales de sueldo.

Sin embargo, Moisés Abraham Jiménez Hernández no lo está haciendo y queda como inentendible que perciba un sueldo oneroso para tan poca efectividad y tenga que recurrirse a la contratación de un sujeto que es su amigo que hasta ahora no ha mencionado a la empresa que representa y si cuenta con todas sus licencias de funcionamiento del municipio y del estado.

De paso dejan a los que firmaron el documento como incapaces en administración pública, gastando sumas fuertes de dinero para promoción y publicidad cuando a nueve meses de la firma del convenio sigue sin aparecer el trabajo referente a la asesoría en campañas publicitarias para medios masivos de comunicación impresos y digitales.

Apenas tienen un pasquín donde obviamente no se manejan estos contratos ni información de interés general, solamente algunos eventos del ayuntamiento, cuando la misma alcaldesa Perla Tun Pech anunció, al principio de su administración, que no compraría espacios en medios de comunicación por no ser temas prioritarios y resultaban gastos banales, y que Cozumel tenía prioridades, pero ahora se ve que fue sólo discurso, o no se sabe nada respecto a donde fue canalizada esa “promoción en medios masivos”, aunque a la aparición de este contrato con una presunta “empresa fantasma” se nota a un beneficiario que podría no haber pagado los respectivos impuestos al fisco.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

20 − catorce =

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba