Un fiscal con experiencia, visión, valor y tino

Son los atributos que debiera tener –Oh añoranza- el designado Fiscal General del Estado, Óscar Montes de Oca Rosales, quien fuera elegido este 12 de diciembre en el Congreso del Estado por los excelsos diputados locales sobrepasando lo que antes se hubo conducido irresponsablemente quien antes ejerció la titularidad de la fiscalía general, sin control.

El Gobernador, Carlos Joaquín González, envió al Congreso del Estado la terna para el cargo de fiscal con los nombres de tres aspirantes, entre ellos, Óscar Montes de Oca, elegido por la mayoría de los diputados (22 de 25). El mandatario estatal aseguró que valoró en la lista de aspirantes la experiencia, el conocimiento, el currículum, la buena imagen, pero sobre todo el conocer de la política.

La arbitrariedad y el ego personal han sido adoptados en el pasado por una camarilla tripulando una nave que fue dirigida hacia un trágico naufragio en el que prevalece la corrupción, las violaciones a los derechos humanos y la destrucción de la paz y la tranquilidad en la entidad quintanarroense.

De esa elección en el Congreso del Estado quedará al menos como lección, el respeto a la legalidad, la necesidad de seguridad en Quintana Roo y, en general, los límites jurídicos sobre el combate a la delincuencia común, fortuita y organizada que prevalece y crece –como mortal cicuta- en esta entidad caribeña.

Especialmente con independencia como parte esencial del desenvolvimiento del elegido fiscal para empeñarse primordialmente contra la delincuencia en la histórica ciudad de Chetumal, Playa del Carmen, Tulum y en el paradisíaco Cancún-, que son los aduares que padecen una catarsis de inseguridad y violencia para de ahí, dar los pasos que permitirán iniciar de lleno, y entre todos, con todo, esa reconstrucción de seguridad en el Estado y sea Quintana Roo tan tranquilo como en el pasado, lo que se añora, ahora.

Mea culpa de los regidores “morenos” en OPB

Por descargar la mea culpa de traicionar la principal causa de Morena, “Juntos Haremos Historia”, desde los cabildos en donde fueron designados “morenos” en las urnas como regidores en los cabildos de los ayuntamientos OPB, Solidaridad y BJ que, con insurrección manifiesta de los concejales “morenos” se irá deteriorando la causa “juntos” para abrir el camino al hartazgo.

Sería una fatalidad adoptar la sentencia: “es normal vivir de una crisis a otra como proceso de transición para el cambio”. Si en el bailío othopeblanquense se está consciente de la urgencia requerida para enrumbar lo económicamente desmantelado y, conjuntamente, rescatar del abandono los servicios municipales, como el bacheo, la basura y la falta de mantenimiento a las áreas verdes y limpieza de calles y avenidas de la ciudad capital, Chetumal, para dar buena imagen urbana.

Ciertamente no hay soluciones mágicas a corto plazo para aliviar conflictos acopiados durante ocho lustros pasados, es fundamental restaurar el ejercicio democrático y el patrimonio económico municipal desviado por la corrupción. 

La democrática no se sobrepone al mundo del rumor y el chisme y, ante ello, primordialmente se asuman al rol que les fuere otorgado en las urnas el electorado othonense. Es deber de los líderes, sobre todo los jactanciosos “morenos”, a conminar a sus militantes regidores para desmontar el paisaje del miedo y desazón impulsados por el supremo líder de Morena.

Desde el primer minuto del martes 11 de diciembre de 2018, el primer regidor del cabildo othonpeblanquense, el “moreno”, José Luis Murrieta Bautista, funge como presidente municipal interino del Ayuntamiento de Othón P. Blanco en sustitución del titular constitucionalmente electo, Hernán Pastrana Pastrana, quien se ausenta con licencia por motivos de salud.

Dejándole al cargo a un maestre de la tripulación Morena al timón de la nave othopenblanquense porque el presidente municipal, Hernán Pastrana, planteó la necesidad de ausentarse -hasta por 90 días- del cargo que ostenta a juro constitucional desde el pasado 30 de septiembre a la fecha.

En el entorno político, hacia el interior del partido Movimiento de Regeneración Nacional, (Morena) no hay división, -dicen-, -lo que hay son diferencias como en cualquier organismo político-, asegura el timonel a cargo, José Luis Murrieta Bautista.

Contradice lo que desde el inicio hicieron los concejales “morenos” a su propio correligionario, se juntaron con los regidores opositores como aliados, de su lado para echarle montón al alcalde “moreno”, Hernán Pastrana, desde el primer cabildeo de su mandato edilicio en el ayuntamiento Othón P. Blanco. -Por eso, cuando vino la lideresa nacional Morena, Yeidcko, -los regañó bien feo- para que enderecen la causa de Morena “juntos”.

Los barruntos de los líderes de los taxistas

Fiel a la consigna de quienes creen en la maravilla de ser un imperio para conducirse solos. Los dirigentes de los taxistas en el Estado dejan declarando de frente, -del dicho al hecho-, influir con el adagio ranchero -solo nuestros chicharrones truenan-, llueve o truene, con o sin permiso de la autoridad, “subiremos las tarifas en diciembre”. –A chaleco-. Como la ven

Así espetaron con alegoría los líderes del gremio organizado de taxistas, el FUTV, al que pertenecen 17 sindicatos en el Estado, con una clase particular de transportistas tipo taxi. A pesar de los sufrientes usuarios de a pie, los líderes, incluso el del Suchaa, se apegan al ideal de aumentar las tarifas en diciembre –bolseando a los pobres- en cualquier lado del Estado.

Más se aduce y se deduce que se insiste en que si se quiere seguir contando con ellos durante los proceso electorales, se les debe permitir el incremento. A la ranchera, “si pierdo arrebato”, a pesar de que los aumentos a los taxis les caen mal al electorado, los cuales finalmente son los que pagan los servicios de los taxis.

Viéndolo así, su vida es triste, por cuanto no hay manera de revertir su condición lastimosa en la cual padecen con suplicios los ayudantes-martillos incrementándoles las liquidaciones y realmente no exista nada de incremento para ellos -como si alguna vez hubiese existido que el aumento sea para los martillos-, quienes son los que trabajan al volante, ahora doblemente fieles a la consigna de incrementar las tarifas en diciembre para que sea peculio de los socios concesionarios los que en el confort de su hamaca reciben las liquidaciones.

El asunto de los temas sobre los taxistas, en los cuales en este epígrafe se suele ser tan perspicaz que se tienen elementos conocidos como barruntos a los que tratan de imponer sus reales con chantajes para los aumentos a las tarifas.

Los 17 secretarios generales de los Sindicatos de Transportistas en Quintana Roo, FUTV, pedirán al gobernador, Carlos Joaquín González, la renuncia del titular del Instituto de Movilidad, Jorge Pérez Pérez, luego que este anunciara que será hasta finales de enero próximo el aumento al tarifario y no en este mes como lo había prometido el personaje de marras.

Trascendió que los líderes de los taxistas ya no desean tratar ningún tema con el funcionario nombrado director del Instituto de Movilidad recientemente, a quien tachan de mentiroso y manipulador pues se había comprometido con ellos (los líderes de los 17 gremios de taxistas) de darles el tan deseado aumento antes del día 10 de este mes y ahora ha manifestado a medios de comunicación que por ley la petición la tuvieron que hacer los lideres a inicio del año para darle respuesta a finales del mismo.

De ahí deriva la tradicional y clásica relación rota de taxistas-autoridad que más que ubicarlo en el contexto del Instituto de Movilidad es en realidad un asunto de complicidad de entre los líderes de los gremios sindicales de los chafiretes para chantajear al gobernador pidiendo la renuncia de Jorge Pérez.

Parece obvio si no fuese por el lazo que se establece en las campañas político-electorales entre los taxistas y partidos para que estalle el milagro que ocurre cuando terminan desarrollando un vínculo que va desde el afecto hasta la animadversión por intereses creados, como el alza a las tarifas de los taxis.

Como si se tratase de una enorme secta de transgresores a la sociedad, los líderes de los taxistas tratan de lograr a través del culto al chantaje crear una maraña de intereses que se desarrolla convoracidad. –Por eso, y otras cosas más, los taxistas son mal vistos por el pueblo, al que se deben como servidores públicos al otorgar la facilidad de la movilidad cotidiana a los usuarios de a pie y los que requieran el servicio.

Bueno, así con esa arbitrariedad los taxistas lucirán cuando se vean atrapados en las redes sociales.

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