Gobierno y reciprocidad

EN LA MIRA

Ramón Humberto González Reyes

Dos aspectos que desde la organización de la sociedad en el planeta, tendió la estructura política sin inclinaciones a los dogmas o concientización de izquierdas, derechas, centralismos, capitalismo o cualesquier influencia que pudiera enturbiar ¨ el arte ¨ de gobernar en un estado de gobernabilidad o gobernanza; lo cierto es: que desde la formación educativa, los principios hacia la democracia, cuya certeza todavía no se hace efectiva y suele calificarse con asignaciones dependiendo del carácter y hegemonía de grupos conformados para competir en procesos regulados en las leyes electorales que en su constante modificación proveniente de los mismos partidos representados en los Congresos Nacionales o Locales. Algo así como jueces y parte!

El Estado mexicano, hoy traviesa por un empoderamiento procesal – electoral obligatorio, en el cual, el ciudadano con derecho al voto, nada puede hacer ante condiciones como la revocación del mandato condicionado a los candados legales que impiden rectificar su voto, comprado, coaccionado o negociado; toda vez que fueran elegidos, solamente representarían al pueblo que sufragó en su favor. Hoy hay un realidad dolorosa de una sociedad que mira a sus representantes políticos como entes fuera del planeta, groseros y faltos de memoria cuya intención pragmática es poder y dinero.

Quintana Roo se debate ante una pandemia galopante en su afectación y cierta muerte súbita en lo financiero y social; un gobernante que tuvo que acceder a un triunfo por la negativa a su candidatura por el partido de su afiliación; se asume que el Gobierno Federal del cambio – 4T, traería consigo un avance e inicio  la democracia con certidumbre, enarbolando banderas de: acabar con la corrupción pero no con la impunidad, no robar, no mentir y no traicionar; sin embargo se observa el soslayo o tendenciosa información de la verdad de los actos administrativos del ejecutivo, hasta el grado de violar EL PACTO FEDERAL y con un Poder Legislativo a modo y un poder Judicial omiso. La amenaza de reducir el presupuesto que se asigna a los Estados ¡federados! y con la justificación de la austeridad, no es de ninguna manera viable, a menos que el Congreso de la Unión lo apruebe, bajar un 75 % al presupuesto.

Padecemos de una reducción en las asignaciones, de más de 40 mil millones de pesos a 8 meses del año 2020, en cuánto terminaremos el ejercicio. Bajas en el turismo, desempleo, disminución en los ingresos e impuestos estatales y municipales, pandemia y su necesidad de apoyos y equipamiento, pobreza social, invasión del sargazo, delincuencia creciente; etc., y falta de inversión externa que no fomentará la recuperación  o creación de nuevos espacios laborales; cómo la estará pasando Carlos Manuel Joaquín González y su eficiente equipo de trabajo, que no todo lo es, seguramente se multiplicarán sus esfuerzos y habilidad de su Secretaria de Finanzas y Planeación; sin embargo el apoyo no es suficiente, hay segmentos que sufren y calladamente esperan; hacemos votos y pedimos a Dios los bendiga para que actúen con habilidad, destreza, humanismo y………………………………

¡AL TIEMPO!

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