Intríngulis en el Congreso del Estado

Al atraer un intríngulis, -propósito o motivo, enmascarado-, es una desmadejada entre los diputados de los grupos parlamentarios Morena y PAN, -los dos más posesionados en el Recinto Legislativo de Punta Estrella-, están más que nunca condicionados por la incertidumbre en un tejemaneje e inconveniente conflicto, los diputados de ahora juegan con el enemigo en casa.

Esto hace vislumbrar la rijosidad de los protagonistas de Morena y del PAN, sin darse cuenta que probablemente sean una inspiración de maniobra intestina, simplemente contemplando el entorno de los recientes casos de escándalo en el proscenio legislativo del Bulevar Bahía.

El epígrafe refiere al intríngulis de la diputada de Morena, Reyna Durán Ovando, quien con una maniobra revoloteo la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, (mando supremo en el Congreso del Estado) abiertamente. Los integrantes coordinadores de las bancadas PAN, PRI, PRD, Verde y PT, al unísono, determinaron mantener como coordinador en jefe al diputado de Morena, Edgar Gasca Arceo.

El un caso símil, en el ítem -seguimiento-, estuvo cargado de intríngulis en donde se ve a la representante popular de la fracción de Acción Nacional, diputada Teresa Atenea Gómez Ricalde, recibir la señal del alto mando estatal para ocupar la coordinación del grupo parlamentario panista que ostentaba el diputado, Eduardo Martínez Arcila. –Antes que se develen los excesos de la vida legislativa del periodo pasado-.

Los diputados locales son figuras públicas que representan los valores de la sociedad. Su conducir pasa a ser bien común y, para legislar por el colectivo social, tienen que demostrar ser un baluarte de todo aquello que se considera representan.

Hasta ahora, no se ha vislumbrado el trabajo (ninguno) legislativo en el Congreso Local, las reyertas han impedido a los representantes populares dar golpe por cuestión del propio malestar intestino que llevó a la diputada morena, Reyna Durán Ovando a denunciar deleznable práctica de machismo en la Jugocopo.

Ello compromete al grupo parlamentario de Morena, ya que las acusaciones contra Reyna Durán se han estigmatizado por su condición de ser mujer, unos legisladores la han incluso respaldado unos y otras y, los coordinadores de la Jugocopo, la han estigmatizado.

El cóctel variopinto de coordinadores de la Jugocopo ha demostrado que si bien un movimiento puede velar por los más legítimos ideales, también comporta un sesgo discriminatorio que resta credibilidad.

Indefinida la situación política en el Congreso del Estado, más bien es todo lo contrario, En  la incipiente XVI Legislatura las cosas se ven muy claras. El grupo en el poder, Morena, imponiendo las condiciones a la fracturada oposición recibiendo los manotazos con el -yo soy el que soy y no me parezco a nadie-.

Hoy en día es con el intríngulis donde se manifiestan los diputados del patio cuando permanecen atascados en una funesta historia del pasado, estancados en lo mismo de siempre, algo que se repite cada trienio en el Parlamento local, -como detenidos en el tiempo-.

Ahora que se pueden mirar los conducires y haberes de los “morenos”, con eso de las elecciones democráticas para diputados electos y pluris que ocupan la cámara local y el nombramiento del nuevo coordinador de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, si en más de cuarenta  años poco les ha importado la institucionalidad y la independencia de los poderes.

Ya se vislumbran en el horizonte las elecciones de 2022 para Gobernador del Estado de Quintana Roo y ya se incorporaron a ese cuerpo los diputados del Parlamento local. Irrespeto institucional o burla, a la mitad del sexenio, hacia el actual mandatario Carlos Joaquín González.

Casi un tercio de los miembros de la actual XVI Legislatura del Congreso del Estado que por diversas causas están madrugando a la gubernatura del Estado, son fichas que, bajo el escrutinio del pueblo, se elaboran sentencias para cuando instalen las urnas al llamado a depositar el mandante sufragio.

Deje un comentario

12 + siete =