Notas

La Gran disputa en el Congreso

Tiro Libre

Anwar Moguel
Novedades Chetumal
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Las negociaciones, cabildeos y jaloneos entre los diputados electos que en unas semanas entrarán en funciones están que arden para definir al que será el presidente de la Gran Comisión de la XV Legislatura, hueso mayor del Congreso que otorga a su ocupante la responsabilidad de ser el enlace con el Ejecutivo del estado y el control total de los recursos económicos del Poder Legislativo.

Es por ese poder que solo da el dinero, que la Gran Comisión es tan peleada. El diputado que la presida será el encargado de repartir el pastel entre sus homólogos, de definir a quien le da más merengue, y a quién la cereza, pero como se sabe, el que parte y reparte se lleva la mayor parte.

En el Congreso ese refrán aplica a la perfección. El titular de la Gran Comisión goza además de un importante margen de maniobra, de una plataforma política inmejorable para saltar a nuevas posiciones.

Pero en la XV Legislatura hay un factor que le ha puesto picante a la disputa: el hecho de que por primera vez en la historia de Quintana Roo no habrá un gobernador del PRI.

Porque durante los tiempos de la hegemonía priista 13 de las 14 legislaturas que han pasado por el Congreso fueron presididas por un soldado del Tricolor. La única excepción fue en la XI Legislatura (2005-2008), cuando el PRI llegó descalabrado y en minoría al Congreso, con sólo siete diputados.

En esa ocasión, el ex priista convertido en convergente, Manuel Valencia Cardín (hoy es priista otra vez), se quedó con la Gran Comisión, sin ser realmente un opositor porque trabajó muy de la mano del gobernador en turno, Félix González Canto, mientras que el PAN y el PRD, que juntos tenían 10 diputados, se quedaron con las ganas de presidir el Congreso.

Mayuli Martinez y Fernando Zelaya2Esta vez, con el triunfo de Carlos Joaquín vistiendo los colores de la alianza PAN-PRD, la oportunidad para que estos partidos se hagan del control de la Gran Comisión parecía inmejorable, pero aún con el viento a favor, todo indica que panistas y perredistas se quedarán otra vez nomás mirando como el chinito ( el del cuento, no el del PAN), porque no han tenido el colmillo y la garra para meterse en la pelea.

Las posibilidades de los azules y amarillos se diluyen conforme se acerca la fecha fatal, mientras que priistas y verdes se fortalecen. Ya suenan -y fuerte- los nombres de la Tricolor Leslie Hendricks Rubio y del Verde José de la Peña Ruiz de Chávez; está también en la pelea Raymundo King, muy disminuido por la vapuleada que recibió el PRI bajo su mando el pasado 5 de junio, y hasta Carlos Mario Villanueva, que aguarda un milagro.

De panistas y perredistas, ni sus luces, pero todavía faltan algunos rounds antes de que suene la campana que definirá al vencedor.

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