Lo busco, lo busco, pero no lo busco

Visión Intercultural

Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

Una de las bromas favoritas de que somos objeto las personas de la península de Yucatán, se refiere a que usamos la misma palabra para decir buscar y encontrar.

En conversaciones coloquiales, sea en la calle, escuela o en la casa, es común escuchar que si encontramos lo que buscamos, decimos: lo busqué, lo busqué hasta que lo busqué. Si no lo encontramos, decimos: lo busqué, lo busqué pero no lo busqué. Es decir, la broma que nos hacen tiene bases, pero no son sólidas.

La broma puede ser muy fuerte, al grado que quienes son “víctimas” hacen un esfuerzo para evitar usar esas expresiones y prefieren adaptarse a lo convencional expresado en español. Así, terminan diferenciando entre buscar y encontrar y, al mismo tiempo, por ignorancia, terminan perdiendo un elemento cultural importantísimo que refleja una filosofía sofisticada de la cultura Maya.

En Maya, las palabras buscar y encontrar se expresan con la misma expresión: “kaxan”. ¿Por qué no hay diferencia? 

Una de las formas para conocer a alguna cultura y su desarrollo, es entendiendo el uso de la lengua. Cuando escuchamos una palabra, no ponemos atención a las vocales y consonantes que componen esa palabra, sino que percibimos el concepto detrás de la palabra. En la percepción se refleja la cultura; la misma palabra puede significar diferentes cosas para diferentes culturas. El uso de las palabras y las frases también reflejan procesos mentales acerca de las actitudes y estrategias que la cultura ha desarrollado para atender los procesos de adaptación e innovación que requiere a través del tiempo. Es obvio que si una cultura no tuviese alguna estrategia de adaptación y/o innovación, no podría perdurar por mucho tiempo.

En el caso de los Mayas, la expresión que es motivo de burla para quienes no entienden ni la cultura ni el papel de la lengua, es a la vez la evidencia de una filosofía sofisticada. La palabra buscar para también decir encontrar, se adentró tanto en la cultura que su uso es común, es cotidiano. En esta cotidianeidad descansa la alta probabilidad de que toda una  población, con la misma forma y frecuencia de pensamiento y, a la vez, en forma coordinada, enfrentaba retos importantes no solo para adaptarse a los cambios climáticos, por ejemplo, sino también para innovar y para crear conocimiento en diferentes áreas. 

El conocimiento y la forma que una cultura utiliza para su creación, son las palabra claves para entender procesos a menudo ocultos, invisibles. Diferentes culturas tienen diferentes formas de creación de conocimiento, cada una con sus características ad hoc. Mientras que para la cultura que usa el inglés o el español como vehículo de transmisión del conocimiento, usa en forma diferenciada las palabras buscar y encontrar para describir procesos, otras como la cultura Maya usa la misma palabra, buscar, para ambos significados. 

Es importante mencionar que no todas las culturas indígenas tienen en su lenguaje la misma característica, con respecto a buscar y encontrar, que tiene la cultura Maya. Los Nahuas, por ejemplo, considerados como la cultura indígena con mayor población en México, tienen la palabra “temotok” para decir lo que en español significa “buscar” y tienen la palabra “ajsik” para decir”encontrar” (agradezco al Mtro Vicente Lupa, de Puebla, por esta aportación).

Para los Mayas, la búsqueda es la clave de la creación de saberes, lo cual, a su vez, es la clave para la adaptación, innovación y exploración de nuevas áreas de conocimiento. Pero la búsqueda debe ser constante, no debe terminar. Esta forma de pensar es muy diferente a la forma de pensar que impulsa el español o el inglés, en el sentido de que se establece un objetivo o meta, se hace la búsqueda hasta que se tiene una respuesta aceptable, concluyendo el proceso. 

No se trata de identificar cual forma de pensamiento o filosofía es mejor para la creación de conocimiento. Se trata de reconocer que diferentes culturas pueden tener diferentes formas de aproximación a la misma problemática o fenómeno y no hay porque menospreciar alguna de ellas; especialmente, cuando, como en el caso de los Mayas, se ha demostrado reiteradamente los grandes avances de la cultura y conocimientos acumulados mediante su propia forma de pensamiento. ¿Cómo entonces lograron la ingeniería, arquitectura, astronomía, matemáticas, manejo de recursos naturales, producción de alimentos, arte, etc., que hoy son reconocidos en todo el mundo?

Sin duda, aun cuando se encuentra lo que originalmente se buscaba, de acuerdo con la forma de pensar de los Mayas, sencillamente se considera solamente como una etapa preliminar de un proceso mayor y de largo plazo. La filosofía de la búsqueda continua también se acompañó de otros elementos como la organización comunitaria, el uso del “tsikbal” (lo cual es mucho mas que un simple intercambio de palabras a través de conversaciones) y la observación, entre otros. Pero la fuerza motriz que conduce la interacción de estos elementos es la filosofía de búsqueda continua.

Así, cuando una persona de origen Maya, que siente, conciente o no, el impulso para usar buscar para referirse también a encontrar, decide eliminar de su léxico la forma originaria de expresión para adoptar y diferenciar buscar de encontrar, lo que está haciendo es renunciar a una filosofía que le da identidad a su cultura y que explica procesos mentales que permitieron alcanzar la grandeza de su propia cultura. Muy posiblemente, esta persona no esté equipada con los otros elementos de la cultura que originalmente usa la diferencia entre buscar y encontrar en sus procesos mentales, quedando entonces en el limbo. Sabiendo lo anterior, ¿qué papel juega la educación que ofrecemos a los estudiantes Mayas? 

No sé que opine Usted, pero yo prefiero buscar y seguir buscando. No estoy culturalmente preparado para encontrar y terminar así un proceso mental que puede dar más.

3 comentarios

  1. Hace muchos años , un viejo maestro de primaria , de los que ya no existen, me decía que la forma correcta era «Lo busque y lo hallé». Porque «encontrar», es fortuito. Encuentras algo que no estabas buscando. por ejemplo: «Me encontré esta moneda»

  2. Muy bonita su explicación Dr. Rosado, sin duda. Pero si estamos hablando en español, digámoslo como debe ser. Para buscar «buscar» y para encontrar «encontrar» o «hallar». Si hablamos en Maya, y si se dice de la misma forma, pues se dirá de la misma forma. Es mi humilde opinión.

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