Masacre en bar de Playa del Carmen

Playa del Carmen, 7 enero
(Por Esto QRoo)

Con la ejecución a balazos de siete personas en el bar “Las Virginias” en el fraccionamiento Villas del Sol, se consumó la peor masacre por ajuste de cuentas entre bandas rivales del crimen organizado en la historia de este municipio, sumando 10  ejecutados en los primeros seis días de este incipiente año 2019 y 46 en los tres meses que van de la gestión de la alcaldesa Laura Beristain Navarrete; narco-violencia atribuida a la incapacidad o complicidad de las autoridades federales, estatales y municipales, ya que el ataque armado fue cometido en una zona sumamente concurrida en ese momento, donde se celebra una feria y se ubica un supermercado.

De acuerdo a la información preliminar recabada en fuentes extraoficiales y en el lugar de los sangrientos hechos, alrededor de las 8 de la noche de ayer domingo, dos sicarios con armas de fuego en mano irrumpieron en el bar “Las Virginias”, ubicado en las confluencias de las avenidas Gavilanes (prolongación de la avenida CTM) con Pavo Real, disparando en contra de ocho personas, entre parroquianos y empleados, dos de los cuales portaban considerables cantidades de droga; de los sujetos baleados, seis murieron en el lugar, dos fueron llevados al Hospital General de los Servicios Estatales de Salud (Sesa) uno de los cuales murió a los pocos minutos de haber ingresado a la sala de urgencias por la gravedad de sus heridas y el otro es reportado como estable.

El ataque armado perpetrado por un par de sicarios que supuestamente se dieron a la fuga en una camioneta blanca, tipo Windstar y/o Voyager, involucrada en la colocación de narco-mantas y la ejecución de un joven el pasado sábado, sin que la Policía Municipal Preventiva se ocupara en buscarlos, sembró el terror entre cientos de personas, entre estos niños que concurrían una feria popular con juegos mecánicos que se celebra en frente del tugurio de “mala muerte” y donde también se ubica un supermercado, razón por la cual, quienes escucharon los disparos lo reportaron al número de emergencias 911, por lo que se desencadenó una amplia movilización de ambulancias y de patrullas policíacas.

A su llegada los paramédicos de las ambulancias privadas, se encontraron con un cuadro dantesco de sangre y muerte, con cadáveres regados en el suelo y en las sillas, solamente brindaron los primeros auxilios a dos heridos, y la Policía Municipal Preventiva (PMP) como siempre, solamente se limitó a acordonar la “escena del crimen”, porque los sicarios exhiben mayor efectividad que los altos mandos de la corporación al darse a la fuga con suma facilidad, y reportar los homicidios a las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) para las diligencias de Ley de recolección de evidencias, en este caso los casquillos percutidos y el levantamiento de los cadáveres para la práctica de la necropsia de Ley.

Por último, las autoridades de la Fiscalía General del Estado, entre estos los peritos en criminalística y los agentes de la Policía Ministerial de Investigación (PMI) arribaron al bar “Las Virginias” y después de más de dos horas de diligencia, los cadáveres de los ejecutados de la peor masacre en este municipio turístico fueron retirados por el personal del Servicio Médico Forense (Semefo), ante la mirada de cientos de vecinos que se encontraban detrás de la cinta de acordonamiento, quienes arremetieron en contra del gobierno federal, estatal y municipal y sus respectivos jefes policíacos por su incapacidad o complicidad con el crimen organizado, por lo que, exigieron removerlos de sus cargos, entre estos Jesús Alberto Capella Ibarra, secretario estatal de Seguridad Pública, y Martín Estrada Sánchez, director general de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, porque ambos demuestran incapacidad.

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