Notas

Morena duerme con el enemigo

Golpe de Mazo

Novedades Chetumal
.

Revueltos o separados, el PRI, el PAN y el PRD no le han hecho tanto daño a Morena en Quintana Roo como algunos de sus militantes destacados, quienes obsesionados con el hueso no les importa echar tierra contra su propio partido en el momento más crítico del proceso electoral, enterrando sus ya de por sí remotas posibilidades.

Entre estos militantes tóxicos destaca el ex perredista cancunense Rafael Quintanar González, que está aferrado a ser el candidato a la presidencia municipal de Morena en ese municipio a pesar de la pésima imagen que arrastra por su pasado multicolor.

Y es que Rafa Quintanar es uno de esos dinosaurios de izquierda acostumbrado a medrar en los partidos que ha militado. Inició su carrera en el PRI, donde aprendió el turbio arte de la grilla; de allí saltó al PRD, en el que llegó a ser dirigente estatal y regidor en Cancún, pero cuando el barco del Sol Azteca empezó a hacer agua emigró a Morena con un grupo de ex perredistas.

El polémico político vio la oportunidad de regresar al Cabildo en el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, y desde el principio apuntó a la candidatura a la presidencia municipal, aunque sabe que no tiene ninguna posibilidad de dar batalla.

Pero a Quintanar no le salieron las cosas como esperaba, pues la cúpula estatal del partido lo relegó de la candidatura, provocando la ira del ex perredista que se ha convertido en un factor nocivo para Morena.

Primero, lanzó fuego amigo contra José Luis Pech Várguez, candidato elegido por el mismo Andrés Manuel para contender por la gubernatura del estado, ante la carencia de cuadros propios del naciente partido.

Después se encargó de descarrilar la candidatura a la presidencia municipal de la conocida conductora Mara Lezama, quien fue designada candidata externa pero que no aguantó la presión y renunció al cuarto para las doce, metiendo en serios aprietos al partido que por poco y se queda sin competir en Cancún.

Ahora ha emprendido una nueva cruzada en contra del candidato emergente, Julián Ramírez Florescano.

El visible canibalismo dentro de Morena se está convirtiendo en una causa de desánimo para sus seguidores y simpatizantes que los veían como una opción diferente, pero que ahora con sus jaloneos por intereses personales se están dando cuenta de que son más de lo mismo.

Morena, el “novato del año” en 2015, está lejos de los punteros en este 2016, y lo peor es que ellos mismos son los que están cavando su propia tumba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba