Ni sorpresa ni escándalo

EN ÓRBITA

Marcelo Salinas
@msalinas21
marcelosalinas.com.mx

Las autoridades de Quintana Roo han confirmado un repunte de casos positivos desde el retorno gradual a las actividades. Adelantaron que por estos días se reflejaría más, tras concluir el periodo de incubación del virus y cuando ya disponen de los resultados de laboratorio.

Por lo que se ha visto, no todos han cumplido rigurosamente las medidas sanitarias ni acatado las restricciones. En concreto, Chetumal podría regresar al color rojo del semáforo y en Cancún también se han encendido nuevamente las alertas. Playa del Carmen reporta una inquietante alza de activos.

En este espacio anticipamos que jefes a cargo de la “primera línea” advirtieron hace días un incremento en las zonas norte y sur, y que no se descarta el regreso al aislamiento, como en Europa, donde durante mes y medio algunos países (o zonas de países) estuvieron entre “prueba y error”: emprendiendo la recuperación y volviendo a las prohibiciones hasta encontrar una fórmula eficaz.

Esta semana que inicia es clave para la evaluación, que se complica al juzgar las cifras de jornadas recientes, por el reporte de mayor movimiento en los hospitales durante los últimos días y porque la reactivación está en marcha con datos positivos en vuelos, por ejemplo. La toma de decisiones será un gran dilema considerando que sólo hay dos opciones cuando se trata de la economía: ver cómo sigue en depresión o recuperarla.

En cualquiera de los dos escenarios el llamado es cuidarse, protegerse, evitar la propagación y ser solidarios en todo sentido. La salud está primero, insisten médicos y expertos; por lo tanto, con esa premisa imbatible, aunque a cuestas, deberá reconstruirse la fortaleza del estado en turismo, empleos y demás indicadores por los cuales ha destacado en el país.

Lo que ahora sucede era previsible. Convivir con el coronavirus es un riesgo latente, por lo cual resulta lógico el aumento en los registros. En términos generales, se han hecho bien ciertas tareas, como reducir la movilidad cuando se requirió en la peor etapa, salir de los primeros lugares en el ámbito nacional y disminuir el alto promedio de muertes. Quizá se ganó demasiada confianza.

El foco de atención, de análisis, debe colocarse desde la reanudación de labores a la fecha. Ser autocríticos, aplicar mano firme, retroceder si es necesario y volver a empezar si las condiciones nos obligan. En fin, lo que vemos en otras regiones del mundo. Nadie debiera sorprenderse ni escandalizarse si ocurre.

La misión es evitar “rebrotes” y avanzar cuanto más sea posible.

Adaptarse o morir

Nos hemos preguntado de qué tamaño es la crisis global del turismo al reconocerse por fin su justa valía como actividad interdependiente. México resiente sus efectos sobremanera al ser (o haber sido hasta antes de la pandemia) una de las potencias mundiales en el sector; ni se diga Quintana Roo: la “joya de la corona” nacional.

Los cálculos internacionales son espantosos y las cifras siguen creciendo; en ese contexto de espera e incertidumbre, evidencian un duro panorama dos datos confirmados del primer trimestre, cuando el virus apenas se propagaba: 67 millones de turistas menos y 80 mil millones de dólares de pérdidas en ingresos, en números cerrados, aunque cada dólar duele. En Quintana Roo se habla hasta de 100 mil empleos perdidos y 10 millones de boletos de avión cancelados hasta el mes pasado. Dramático para miles de familias.

Las del segundo trimestre serán peor a nivel mundial, cuando fue la transmisión descontrolada en la mayoría de los países que lideraban las estadísticas del ramo, como Estados Unidos, España, Francia, Italia, entre otros. La recuperación será lenta a partir del presente mes, y difícilmente se recuperarán los dígitos conocidos hasta 2019. Ningún destino se ha salvado.

“El turismo tal como lo conocíamos ha acabado. No quiero decir que el viajar se haya terminado, sino que el modelo que conocíamos ha muerto, y no va a volver”. La frase es de Brian Chesky, CEO de Airbnb, una de las empresas que más creció en el mundo durante la última década: “Pasamos 12 años creándola y hemos perdido casi todo en cosa de 4-6 semanas”.

El directivo de una compañía que paradójicamente alteró primero el modelo más tradicional, corrobora lo advertido por organismos internacionales: la tendencia se dirigirá a un turismo más doméstico y local. Según lo previsto, así sería la primera fase, seguida por la activación de circuitos entre países más cercanos y afines, para recuperar por último los grandes flujos internacionales. En este espacio hemos explicado en detalle las tres posibles etapas.

Es una nueva realidad que sin duda condiciona tarifas, ofertas e inversiones, y a ella responde la sugerencia del secretario federal de Turismo, Miguel Torruco, de no rebajar precios, evitar la masividad, no incurrir en la sobreexplotación ni volver al deterioro ambiental. Es que en los próximos meses habría menos visitantes e inversionistas, lo cual obliga a replantear las estrategias; desde la promoción, hasta las ventajas para quienes hacen negocios.

La pregunta es: ¿Qué hacer en Quintana Roo? Con más de 100 mil cuartos hoteleros (la mitad o poco más bajo el “todo incluido”), olvidarse de la masividad o mantener las tarifas altas sería un proceso autodestructivo, alertan hoteleros y especialistas. Por eso, justifican, las promociones “2×1” y otras que “serán temporales”, mientras se recuperan los mercados emisores aunque nadie se atreve a garantizar una fecha en la que gocen “de buena salud”.

Es el dilema de una industria que es motor y vocación en nuestro estado, porque desanima a la mayoría estas nuevas tendencias; las sugerencias de modelos sin masividad; las apuestas por una derrama mayor -lo que significaría desistir de segmentos y esquemas-, así como una desconexión evidente entre lo que propone la federación y lo que necesita el Caribe mexicano en tiempos, por cierto, donde cada destino se promueve como puede.

En Quintana Roo, han decidido competir como región (leer apartado que sigue), recurren a las herramientas digitales para posicionarse mejor; diversifican la oferta, y se adaptan rápidamente a las exigencias sanitarias. Falta saber cómo y cuándo responderán los viajeros.

Es una historia que inicia.

Responden a nueva era

Desde antes de la pandemia los secretarios de turismo de la Península de Yucatán ya fomentaban una labor conjunta para la promoción de “un mismo destino”, lo que se vio en la Fitur de enero. Ahora aspiran posicionar una sola oferta hacia los mercados nacional y extranjero.

El connacional distingue fronteras estatales, pero no el foráneo. Así, quien venga del extranjero, aprovechará un circuito que abarque comunidades de paso, más atractivos y mejores productos en una misma ruta, pensando en un todo y no en partes. Lo que se hacía, por ejemplo, con Chichen Itzá. La experiencia es una finalmente.

Las autoridades quintanarroenses confirman que firmarán un convenio de colaboración con las de Yucatán basado en cuatro ejes: Primero, para desarrollar e integrar productos turísticos basados en la riqueza natural y cultural con la que cuentan. Segundo, para generar esfuerzos conjuntos en la promoción. Tercero, para actualizar los certificados de buenas prácticas sanitarias. Cuarto, para potenciar la capacitación, certificación y profesionalización de toda la cadena de valor.

Ambas entidades obtuvieron recientemente el Sello de Viaje Seguro del Consejo Mundial de Viajes y Turismo por lo que esa homologación sanitaria se apunta como un logro dentro de la estrategia bilateral que, cabe subrayar, exalta la diversificación, propicia competir como región y atrae más visitantes e inversionistas al cumplir las nuevas exigencias que demandan quienes viajan por placer, negocios o trabajo. 

Autoridades, empresarios y prestadores de servicios tienen claro que la sustentabilidad y la responsabilidad social son dos requisitos indispensables para convencer. La recuperación, que pasa sí o sí por el turismo en la entidad, en algún momento deberá lograrse. Por lo pronto han puesto manos a la obra y los frutos se conocerán. Tiempo al tiempo.

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