¡El semáforo rojo estuvo cerca! ¿Qué pasa?

Visión Intercultural

Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

Todo Quintana Roo estuvo pendiente de la decisión gubernamental que sobre el color del semáforo sanitario se dio el jueves 28 de enero para la semana del 1-7 de febrero. El alto número de personas con Covid19, incluyendo las que se detectaron con las pruebas rápidas, las que se registraron como infectados y las fallecidas, preocupó tanto que temimos regresar al confinamiento, al semáforo rojo; sería la debacle de nuestra economía.

¡Cómo no estar preocupados, el norte del estado ya había regresado a color naranja desde hace un par de semanas! El 29 de enero 13 estados se ubicaron en semáforo rojo y 10 más tienen esa tendencia.

En el reporte oficial, la noche del 28 de enero, el nivel de muertes por Covid19 en el país nos ubicó en el tercer lugar, solo detrás de Estados Unidos y Brasil. ¡Cómo no estar preocupados! Por otro lado, los reportes en diferentes medios, locales, nacionales, redes sociales, impresos, radio, televisión, informan de reuniones para festejos o por otros motivos, que no respetan ni el aforo máximo ni las indicaciones sanitarias.

Incluso hay una corriente de pensamiento que exige la libertad total, nada de usar cubrebocas, de mantener la sana distancia o prohibir reuniones masivas o saludos que impliquen el contacto personal. Y ya hay oposición a la vacuna. ¿Qué nos pasa? No suena lógico.

Afortunadamente hay casos que permiten explorar respuestas para entender esas contradicciones. Contrasta, por ejemplo, la conducta de los trabajadores de la salud comprometidos con su vocación y su sociedad, ampliamente reconocido; comunidades enteras (ej. Tahdziu, Xpichil) o países (ej. Vietnam, Nueva Zelanda) donde el número de personas infectadas es muy bajo o bajo. Los investigadores han tratado de explicar, a través de diferentes hipótesis, la respuesta de las personas ante la pandemia.

Una de ellas se desprende del libro “La Conformidad, el poder de las influencias sociales sobre nuestras decisiones”, de Cass R, Sunstein. La percepción, importancia y reforzamiento del sentido de comunidad es mucho mas fuerte en aquellos lugares donde la pandemia ha tenido muy bajo o bajo impacto.

Por la confianza que genera el sentido de comunidad hay, incluso, la libertad de no tener que usar cubrebocas o mantener la sana distancia.

Por ello, asumiendo que esta hipótesis es sólida, una pregunta obligada es, ¿en que momento perdimos el sentido de comunidad en nuestra manzana, colonia, pueblo, estado o país? Sunstein presenta evidencias de grupos sociales con afinidad política que al reunirse y deliberar como grupo no solo fortalecen su afinidad, sino que de ello emerge una posición más radical.

Sucede en grupos de ambos espectros conocidos como izquierda o derecha, liberal o conservadora. Aquellos cuya tendencia era moderada, hacia el centro del espectro, se alejaron del mismo.

Parece que, independientemente del tema, no solo el político, la capacidad de análisis y decisión informada se pierde entre los participantes, y lo aprovechan los liderazgos, conscientemente o no. Y el poder de las influencias sociales, estudiada por Sunstein, también incluye los medios electrónicos.

Ello explica las conductas de manada movidas por información falsa pero diseñada para enfocar la percepción hacia alguna dirección deseada, aunque a veces puede salir de control.

Si bien cada uno de esos grupos forma una comunidad, no es necesariamente la que se necesita en un contexto multicultural, menos en medio de enormes retos locales y globales como la pandemia o calentamiento global u otros.

Nos conduce al divisionismo y derrota ante el Covid19. La pandemia está desnudando el comportamiento de la sociedad, positivo y negativo, así como el fracaso que hemos construido al no tener una educación que permita la tolerancia, la diversidad, fomente los valores y la conciencia de interconectividad, tanto entre personas como con la naturaleza. ¿Qué comunidad debemos construir como aprendizaje de la experiencia con el Covid19? ¿Se han hecho esta pregunta los tomadores de decisión y la sociedad en general? ¿Qué respuesta ofrecen?

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