Sufren más de la cuenta

EN ÓRBITA

Marcelo Salinas
@msalinas21
Novedades Chetumal
.

Link original:  http://sipse.com/novedades/sufren-mas-de-la-cuenta-opinion-quintana-roo-marcelo-salinas-254117.html

Para algunos era previsible y para otros era obvio: los indígenas evitan plazas comerciales, playas y otros sitios públicos por temor a discriminación, pues sienten que no tienen derecho a ocupar la ciudad y hay zonas “vedadas”. La exclusión es una realidad. Una alerta.

Es una de las conclusiones más llamativas de un trabajo de ciencia básica denominado “Exclusión, discriminación y pobreza de los indígenas urbanos en México”, del doctor Jorge Horbath Corredor, de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Unidad Chetumal, divulgado recientemente en una seguidilla de artículos.

En el estudio queda claro que se discriminan a sí mismos, se vuelven pobres, huyen de lugares concurridos y acceden a trabajos mal remunerados sin prestaciones. Ocurre lo mismo en Guadalajara que en Mérida, en Cancún o en San Cristóbal de las Casas, expone el investigador.

El fenómeno de auto exclusión de espacios que son de todos se observa en las ciudades estudiadas: en los centros de gran turismo de Quintana Roo prefieren no ir a balnearios, que les parece reservados para turistas, y en la capital de Yucatán sólo transitan por calles céntricas, sin recorrer zonas residenciales.

vendedorcitosPara poner la problemática en contexto, tres estadísticas disponibles: la Encuesta Nacional de Discriminación en México 2010 reveló que 44.1% consideró que los derechos de las personas indígenas no se respetan nada; el 31.3% que se respetan poco; 22.4% que sí se respetan, y 2.2% no sabe o lo desconoce.

En tanto, según el Censo Nacional de Población 2010, al menos 4 millones ocultaron su origen étnico; y aun cuando México es uno de los países con la mayor riqueza cultural y lingüística (68 lenguas originarias y 364 variantes lingüísticas), el 70% está en riesgo de desaparecer por la discriminación, de acuerdo con la Intercensal 2015.

Lo anterior, además, los deja en estado de indefensión, como encadenados al atraso, ya que ello altera los presupuestos de ayuda social al contemplar menos de los que son en campañas, programas o cruzadas, tan de moda en estos años. Tratan de mimetizarse en ciudades como Cancún o Playa del Carmen, pero con este esfuerzo generan un efecto adverso.

Hablar de su situación no debe ser visto como un tema lejano y ajeno, ni propia de los polos de atracción. La realidad es que el 99% de los municipios de la república tiene población indígena, según dos investigaciones realizadas en 2000 y 2005 por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Estas últimas dos investigaciones, citadas por el académico en su publicación, explicarían tanto el tamaño de ese grupo poblacional, como su constante migración y la presencia tan notoria en distintas regiones.

Y es que “muchos de los indígenas que viven en las ciudades han tenido que elegir entre salir de sus comunidades o desaparecer”, explica Horbath, a quien se le da la razón al consultar los análisis del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, de la Cámara de Diputados, que cita: uno de cada tres indígenas ya habitaba en ciudades en 2010.

Su estudio, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Coancyt), ha servido para actualizar los conocimientos en la materia. Las revelaciones son múltiples y diversas, sobre todo en lo que concierne a municipios como Benito Juárez, Solidaridad y Othón P. Blanco, donde se concentran. Las autoridades y los activistas tienen en ellos luces suficientes para actuar.

Es lamentable pero cierto: los números expuestos (lo más recientes en dichos rubros), evidencian que ellos mismos están rompiendo un eslabón, aunque esa actitud no justifica los agravios de los que son víctimas con tanta frecuencia.

Deje un comentario

18 − cuatro =