Notas

Tacha López Mena de borrachos a campesinos de Bacalar

Chetumal, 21 de enero
Gabriel E. Manzanilla (Por Esto QRoo)

Desatinados, insensibles y totalmente ajenos a las condiciones de marginación extrema en la que viven miles de campesinos quintanarroenses, es como resultaron para los campesinos de Bacalar las declaraciones del secretario de Gobierno, Francisco López Mena, quien tachó de borrachos a los hombres del campo al asegurar que no merecen los 2 mil pesos que piden por concepto de siniestro de sus cultivos, porque “estos dineros tienen destinos en cantinas y en conceptos que para nadie, más que para los dueños de estos establecimientos, benefician”.

Las familias campesinas calificaron como una gran falta de respeto y una postura altamente discriminatoria la declaración de López Mena, quien además redujo el pago del seguro catastrófico que las familias bacalarenses reclaman por la pérdida de sus cultivos, a una “compensación de Navidad” que en años anteriores el gobierno les pagaba.

Campesinos entrevistados indicaron que la falta de sensibilidad del gobierno de Carlos Joaquín González fue lo que provocó el gran bloqueo carretero del pasado jueves, e incluso, consideraron que los comentarios vertidos por el secretario de Gobierno, Francisco López Mena, tienen por único objetivo causar enojo e incitar a la violencia, para que así el “gobierno del cambio” tenga la excusa perfecta para desentenderse de su responsabilidad y usar la represalia.

La molestia de los campesinos bacalarenses surgió a raíz de las declaraciones que López Mena hizo en entrevista para un programa de radio, donde los tachó de borrachos y aseguró que no les pagarán los 2 mil pesos que piden por concepto de pérdida de cultivos, porque supuestamente le darán un mal uso en las cantinas.

En la misma entrevista, el secretario de Gobierno se negó a negociar con los campesinos y dijo que el único apoyo posible son los bienes productivos como maquinaria e insumos para poder cultivar; sin embargo, este tipo de ayuda ya existe y es una obligación de los gobiernos federal, estatal y municipal a través de diferentes programas para el campo.

Además, Francisco López Mena redujo el pago del seguro catastrófico, que también forma parte de una responsabilidad gubernamental, a una “costumbre” del anterior gobierno, basada en “vicios y conceptos fuera de la ley” que el gobierno no debe pagar, al grado de indicar que esto se pagaba como una “compensación de Navidad”.

Los comentarios del secretario de Gobierno fueron muy desatinados e insensibles para los campesinos bacalarenses, quienes le exigieron una disculpa pública y le pidieron que no los discrimine, invitándolo a pasar un fin de semana en el campo para que conozca lo díficil y triste que es la vida de aquellos a los que ahora llama “borrachos”.

“No es posible que una persona con ese cargo dentro del gobierno tenga una mentalidad tan déspota y mal intencionada, habla de nosotros con desagrado y con falta de respeto. Nosotros no le hemos hecho nada para que se dirija de forma tan insultante a nuestra persona, y luego resulta que para este señor, el señor Francisco López Mena, los dos mil pesos que pedimos se le hacen una cantidad exagerada que la vamos a mal gastar. A nosotros nos gustaría invitar al secretario de gobierno para que viva en el campo por un fin de semana, y pueda darse cuenta del alto grado de marginación en la que el gobierno nos mantiene, y luego de una jornada laboral seguro se le quitan las ganas de llamarnos borrachos”, comentó una persona que sólo quiso identificarse como Jesús.

Los campesinos se dijeron llenos de coraje e impotencia al escuchar las groseras palabras de López Mena, especialmente porque la zona rural es de los sectores más marginados y olvidados de Quintana Roo, donde la gente ya no vive, sino que sobrevive en inhumanas condiciones, que en muchos casos violan totalmente sus derechos humanos.

“Nosotros nos sentimos muy mal porque el gobierno ahora nos culpa de ser malas personas, y no se da cuenta que con lo que dice está provocando la molestia de su gente, de los que votamos por ellos. Carlos Joaquín dijo que los apoyos iban a llegar como deben ser, y ahora lo que está pasando es que Carlos Joaquín nos está fallando, y nosotros fuimos los que cambiamos al PRI por pensar que éste iba a ser un mejor gobierno. Si el gobernador o el secretario, el señor Francisco, fueran campesinos, creo que no les gustaría que yo venga y le niegue la ayuda, no les gustaría que les quite su dinero y que los insulte diciendo que se lo van a gastar en tonterías, y por eso lo que dice el gobierno y la forma como nos trata nos parece muy injusto”, expresó Inés Reyes Leo.

Por su parte, el entrevistado Gaspar Bacab dijo que las familias campesinas no son borrachas, sino que son gente luchadora que todos los días trabaja de sol a sol para poder llevar un poco de alimento a la mesa, y mientras ellos se parten el lomo día y noche, los políticos y funcionarios se roban el dinero del pueblo.

“Cuando ellos quisieron nuestro voto vinieron y nos dieron la mano, nos abrazaron y nos dijeron que iban a apoyarnos, nos prometieron empleos, prometieron mejorar nuestros caminos y sacarnos de la pobreza con mejores oportunidades, se dijeron en entendimiento de nuestro sufrimiento, y ahora lo que hacen es darnos la espalda y salen a insultarnos. Yo invito a ese señor (Francisco López) para que visite una de nuestras comunidades, porque creo que en su vida se ha acercado al campo, y pueda ver personalmente como vivimos aquí, los niños andan descalzos y con la ropa rota, los padres se quitan el alimento de la boca para darle a sus niños, la gente no encuentra trabajo y sólo vive de lo que cosecha, vivimos entre calles enlodadas, sin luz y con agua de mala calidad, vivimos en mucho sufrimiento y, sin embargo, no nos rendimos y damos lo mejor cada día. Señor Francisco Mena, nosotros los campesinos no somos borrachos como usted piensa”, concluyó Hugo Cocom.

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