Notas

Vendedores de alimentos, en la mira de la Cofepris

Chetumal, 15 de diciembre
Juan Juárez Mauss

Vigilancia estricta para prestadores de servicio en Quintana Roo para esta temporada de navidad y fin de año, con la finalidad de garantizar  higiene en alimentos para los  miles de vacacionistas, anunció la coordinación de Protección Contra Riesgos Sanitarios en la zona sur.

En este sentido, el encargado del área, Ángel Sánchez Fernández, indicó que lo que se busca es garantizar que se cumpla con las normas sanitarias y evitar cualquier tipo de intoxicación alimentaria, es por esto que se  intensificarán los operativos de vigilancia a expendedores de alimentos ante el inicio de la temporada vacacional de fin de año.

Dijo que desde el inicio de diciembre  se realizaron campañas de concientización y capacitación a los  expendedores de alimentos como parte de las acciones de la Secretaría de Salud para proteger la salud de la población local y de quienes visiten los destinos de Othón P. Blanco y Bacalar en las próximas vacaciones.

Con motivo de fin de año estamos realizando verificaciones sanitarias a todas las tiendas de autoservicio, restaurantes, gasolineras, hieleras, plantas purificadoras de agua, pollerías, panaderías y cualquier establecimiento que expenda alimentos con la finalidad de que las personas que lleguen a vacacionar se lleven una buena impresión, y además la norma 251 establece que los propietarios deben tener el correcto manejo de alimentos para que no haya ninguna intoxicación alimentaria”.

Advirtió que una vez inicie la temporada vacacional, se realizarán las inspecciones, y en caso de detectar anomalías se procederá con sanciones que van de 200 hasta mil salarios mínimos.

“La intoxicación alimentaria es lo que nosotros checamos, para que no sea perjudicial para la población consumidora, y hemos hecho capacitaciones en todo el estado con el fin de ver que los propietarios y trabajadores de los establecimientos cumplan con la normatividad. Las sanciones que se aplican van desde los 200 hasta los mil salarios mínimos dependiendo de la gravedad que se detecte en las verificaciones que se realizan a los establecimientos”, precisó.

Puntualizó que las sanciones más drásticas se aplican cuando los propietarios son reincidentes y cuando a los alimentos a los que se les toma una muestra salen fuera de norma por estar descompuestos o contaminados con bacterias patógenas que provocan un daño a la salud de los consumidores.

Cabe señalar que hace dos años en el municipio de Bacalar,  se registró una intoxicación masiva que causó la muerte de un menor de edad, además de que en la ciudad de Chetumal el año pasado varias personas presentaron cuadros severos de intoxicación al ingerir mariscos en mal estado, lo que derivó en el cierre de cuatro establecimientos relacionados con el giro de pescados y mariscos.

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