Volverás en el recuerdo

Una fotografía en el “feis” de Arturo Álvarez Cervera me hizo volar con la memoria.

Chetumal ha tenido varios personajes que viven de manera permanente en el imaginario colectivo.

La ciudad ha contado con gente que a pesar de llevar varios años  orbitando ya en otras galaxias, por uno u otro motivo siempre salen a relucir bajo el menor pretexto.

Se inmortalizaron debido a que fueron gente diferente al común de los mortales.

Actuaron, vivieron a contrapelo del resto de la gente.

Es el caso de Habiba.

Primero conocí su vivienda y luego la conocí a ella.

Cuando estuve frente a esa morada tan extraña, me pregunté: ¿Quién podría vivir en esta cosa?

Nunca la traté en persona pero siempre supe de ella.

No faltaba alguien que te hablara al respecto; informes en los que no había que confiar en demasía ya que, quien los cuenta -es tradición- suele añadirle datos extras.

Siempre me pareció fantástica su vida.

Rodeada de un aura de misterio, esta dama poco a poco fue forjando su leyenda.

Me cuentan que era argelina con mezcla francesa.

Tuvo cinco hijos, uno de ellos es saxofonista en la orquesta sinfónica de Xalapa.

Era experta en comida naturista y y practicaba la meditación y la yoga.

Puso en marcha el Instituto Alianza Franco Inglesa.

Me recalcan que era una mujer dotada de una muy particular sabiduría.

Al morir hace poco -tuvo una operación muy delicada hace algunos meses-contaba con alrededor de 80 años.

Las redes sociales, benditas para unos, malditas para otros, no nos dejan morir del todo.

En algún rinconcito no faltará alguien que haga uso del recuerdo y nos presente al personaje, ya no de carne y hueso, pero sí con los aportes que hizo para esta nuestra ciudad tan cosmopolita

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