Nota RojaPrincipales

2016: de vida o muerte para el Panal

Pena Capital

Javier Chávez
Novedades Chetumal
.

Víctima colateral de la implementación de la Reforma Educativa que arrebató el control del gremio magisterial al otrora poderoso SNTE, el Partido Nueva Alianza (Panal) se debate entre la vida y la muerte en Quintana Roo, ya que al debilitarse su estructura tiene poco que ofrecer a los partidos “grandes”.

Creado en 2005 por la ex presidenta vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo, cuando estaba en el pico de su poder, el Panal vivió sus momentos de gloria en los sexenios panistas, donde recibió grandes cuotas en el gobierno federal gracias a los servicios prestados en los procesos electorales federales a favor del blanquiazul.

En los estados no se quedaban atrás. Vendían su amor al mejor postor, mostrando el músculo del sindicato magisterial que apantallaba a los partidos oficiales. Porque para el Panal daba lo mismo aliarse con el PAN, PRI o PRD, siempre y cuando estuvieran dispuestos a cederles parte del pastel.

Pero al perder el control político del magisterio gracias a la Reforma Educativa que convirtió al SNTE en un “sindicato de servicios”, el Panal está más debilitado que nunca en el estado, donde sus días de ocupar posiciones de privilegio vendiéndose como mercenarios electorales al PRI podrían estar por acabarse.

Para empezar la dirigencias estatal encabezada todavía por la maestra Martha Chan Ramírez es un desastre. Durante su liderazgo el partido se ha desmoronado en pleitos internos que han derrumbado lo poquito que se había construido.

En las pasadas elecciones federales hicieron el ridículo, con porcentajes de votación apenas por encima del fatídico tres por ciento, en parte gracias al alto nivel de votación que captó Alexander Zetina Aguiluz en el Segundo Distrito, donde superó el cinco por ciento.

Por su famélico estado están apostando su supervivencia a una alianza con el PRI y Verde Ecologista para el 2016, estrategia que ya dio a conocer una de las aspirantes a relevar a Martha Chan en la dirigencia estatal, la regidora playense, Gabriela Barquet, que se ha convertido en una de las caras más conocidas del partido, aunque no tiene ningún éxito para presumir.

El problema es que tienen poco para ofrecer y el PRI ya los ha ninguneado en más de una ocasión, así que no hay garantías de que en el 2016 requieran de sus servicios. Y si lo hacen, le darán migajas a cambio.

Sin rumbo, sin proyecto y carente de cuadros políticos fuertes, lo único que puede librar al Panal de su negro destino es un liderazgo fuerte, que pueda sacar al partido del marasmo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

12 − 8 =

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba