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A Marciano no le puede temblar la mano

Ajuste de Cuentos

Ángel Solís

No pasó ni una semana desde que asumieron sus cargos los nuevos presidentes municipales y ya se presentó el primer encontronazo entre el gobierno del estado y el alcalde de Tulum, Marciano Dzul Caamal, a quien como medida de presión para que firme el convenio policiaco de “Mando Único” le retiraron las patrullas, los radios Matra (todos rentados) y los elementos de la policía estatal que estaban destacamentados en ese municipio turístico,  recibiendo como respuesta que Dzul Caamal —de Morena— fuera el único alcalde que no acudió a los dos eventos realizados por motivo del 47 Aniversario de la creación de Quintana Roo como Estado.

El gobierno del estado dejó a Tulum en la indefensión total, ya que solo cuenta con cuatro patrullas para 160 elementos. Por coincidencia las ejecuciones, cobro de derecho de piso, asaltos a negocios entre otros van en aumento, reportándose hasta el momento de manera oficial seis personas ejecutadas y dos víctimas inocentes, un bebé de seis meses que murió al ser rafagueado su padre en Akumal y una jovencita de 12 años que recibió un disparo en el abdomen.

De norte a sur del estado la delincuencia gobierna Quintana Roo, donde las ejecuciones, levantones, cobros de derecho de piso y  extorsiones son cosa de todos los días, pese a cientos de millones de pesos que han destinado al área de  Seguridad Pública, recursos que únicamente han servido para pagar los elevados sueldos de más de 500 elementos que trajo al estado el “ex titular” Jesús Alberto Capella Ibarra y pagar todo tipo de arrendamientos, desde vehículos, cámaras de video vigilancia, computadoras e incluso mobiliario, siendo que al término del presente sexenio no se tendrá nada en existencia y quedaremos en el desamparo ante la delincuencia cada vez más venenosa y desafiante.

La zona costera, la mini quinta y la zona de invasiones son los focos rojos de Tulum, durante la administración de Víctor Mas Tah y bajo el esquema de Mando Único no existe un trabajo de inteligencia y no hay coordinación, filtros en zonas críticas, nada. Han dejado crecer la delincuencia y es imposible de creer que se que ocurran de manera continua ejecuciones en la zona costera donde solo existe una entrada y salida y el tráfico es lento y no se pueda dar con algún responsable. De igual forma la miniquinta es una zona de la ciudad donde se vende todo tipo de droga a la vista de todos, ante la complacencia de los cuerpos policiacos.

La policía en Tulum solamente llega a las escenas de crimen 15 o 20 minutos después del reporte al 911 a colocar cintas de acordonamientos y no se implementan operativos de búsqueda de los delincuentes, pese a que las ejecuciones las hacen a plena luz del día y en zonas de mucha afluencia.

La estrategia de Mando Único es vendida a los presidentes municipales como la solución política a los problemas de la seguridad, con el cual los y las munícipes supuestamente no salen salpicados de la sangre que corre en su municipio, pero eso es una gigantesca mentira. Un ejemplo de esto es la alcaldesa de Cancún, Mara Lezama, quien a diario camina sobre los muertos que deja esta fallida estrategia mientras su municipio arde y se cae en pedazos.

Marciano Dzul no puede ser rehén de esta supuesta estrategia de Seguridad que no ha servido de nada, más que para llenar las bolsas de los empresarios y políticos que están detrás de las empresas fantasmales que arrendan al doble o incluso el triple el monto de lo que costaría adquirir las unidades y el equipo de trabajo, tal es el caso de la empresa “Lease and Fleet Solutions S.A. de C.V” (curiosamente creada al inicio del gobierno del Cambio) a la cual se le pagaba un promedio de 50 mil mensuales por la renta de cada unidad, recurso que desde el estado se les descuenta al municipio de lo que corresponde del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) o de sus participaciones.

En lo que respecta al responsable de Seguridad Pública municipal, Teniente de Caballería Hugo Zabaleta Aparicio, no le será fácil acomodar a los 200 elementos que trae desde el centro del país y de Gómez Farías, Chihuahua, ya que los mandos policiacos que controlan todas las actividades ilícitas del municipio son nombrados por Lucio Hernández Gutiérrez, Titular de Seguridad Pública en el estado, y desde luego por la mano que mece todo: Jesús Alberto Capella Ibarra, quien sigue manejando la corporación.

Marciano Dzul está a tiempo de dar un manotazo en la mesa para no permitir que su gobierno sea rehén de criminales y de delincuentes disfrazados de servidores públicos. Su futuro político dependerá en mucho de las decisiones en materia de seguridad que adopte de inmediato.

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