Principales

A propósito del equipo de transición del nuevo gobierno

Francisco J. Rosado May

No pasaron ni 24 horas desde que el pasado lunes25 de julio el Gobernador electo, Carlos Joaquín, presentase su equipo de transición, en que las redes sociales y otros medios de comunicación difundieran diversas opiniones. Los comentarios pueden resumirse en tres grandes grupos: de apoyo, de crítica constructiva y de crítica con contenido desfavorable para algunos integrantes del equipo. Estas tendencias suceden, aunque en menor intensidad, cuando el cambio de gobierno es del mismo partido político; pero suceden mucho más cuando el nuevo gobierno es de diferente partido. Así se ha visto en diferentes estados del país y en otros países.

Quintana Roo no es la excepción, especialmente tomando en cuenta la gran expectativa de cambio que construyó el voto favorable al candidato ganador. Vale la pena detenerse un poco y reflexionar sobre esta situación. Las expectativas, canalizadas positivamente, pueden resumirse en la premisa siguiente: Ni todas las personas que formaron parte del gobierno saliente son negativas, pero tampoco podemos asegurar que todas las personas del nuevo gobierno son positivas. Siempre habrán diferentes opiniones. ¿Cómo acercarse a una percepción positiva, para la mayoría de los ciudadanos, para el proceso de cambio?

gabinete CJ 008Trabajar con base en principios, y comunicarlos en forma eficaz, son muy importantes para la percepción ciudadana. Si bien es cierto que el equipo de transición no necesariamente será el gabinete, legal y ampliado, del Gobernador electo, también es cierto que el proceso de percepción pública ha iniciado y por tanto es importante tener cuidado en formas. Enseguida presento algunos de los principios que han sido aplicados exitosamente en otras latitudes:

1. Trabajar con base en transparencia y rendición de cuentas. Cada integrante del equipo debiera pensar en hacer pública su declaración 3×3, reclamo ciudadano, e incluso ampliarlo con otros elementos como el de antidoping, tal y como hizo el Gobernador Electo durante su campaña. Cada vez que un integrante del equipo termina su función, debería también hacer público su 3×3. En cada área debería programarse sesiones de trabajo en el que periódicamente, en plazos razonables, se informe a la ciudadanía cuanto y como se han alcanzado los objetivos planteados para el desarrollo del estado, enfocándose en las áreas más sensibles: seguridad pública, educación, salud, trabajo, combate a la corrupción e impunidad.

2. Elaborar un plan de trabajo participativo, con el mayor alcance ciudadano. Cada una de las áreas establecidas en el equipo, articulados por ejes transversales e importantes para el desarrollo del estado, pudieran organizar foros de participación ciudadana pidiendo elementos básicos de diagnóstico y propuestas sensatas para incorporar en el plan estatal de desarrollo, ¡con una visión de estadistas de largo plazo! (Me apunto para colaborar en la organización y participación de foros en las áreas de educación, de ciencia y tecnología y de producción agropecuaria).

3. En la medida de lo posible y para las áreas más técnicas que políticas, establecer un mecanismo de selección de los titulares en forma transparente y con la participación de agencias especializadas. Por ejemplo educación, salud, economía, ciencia y tecnología, requieren de personas con experiencia y excelente formación en el área que le competa a los candidatos. Esto no elimina el derecho del Gobernador electo a decidir quién lo acompaña en una u otra área, pero al menos garantiza transparencia en el proceso y puede recibir una terna que le presente el equipo de selección para que de ahí pueda tomar la decisión final.

Obviamente los principios anteriores no son los únicos, podrían haber otros que aún pueden aplicar en la selección del gabinete. Con respecto al equipo de transición, a menos que alguien con evidencias contundentes demuestre lo contrario, me parece que merecen al menos el beneficio de la duda, que su trabajo sea lo que determine si son o son dignos de merecer esa confianza. Con seguridad Carlos Joaquín ya ha hecho la evaluación respectiva y concluyó que son los que deben estar donde están. Por tanto cuentan con la confianza del Gobernador electo, pero ahora deben ganarse la confianza de la ciudadanía.

Termino con un comentario que seguramente tendrá algunas reacciones no favorables, pero si por temor a esas reacciones los ciudadanos no presentamos nuestros puntos de vista, entonces no estaríamos contribuyendo a construir una sociedad con mayor justicia social. He conocido a Javier Chávez Ataxca como persona y como profesional del periodismo, desde hace no menos de 12 años. Mi testimonio es que es una gran persona, sencilla, amable y muy profesional en su trabajo. Si bien Javier ha recibido comentarios negativos por sus escritos, y seguramente está acostumbrado a lidiar en ese entorno, también es cierto un par de cosas. Primero, la libertad de expresión en el periodismo, bien fundamentada, no puede ser callada por el temor a recibir comentarios negativos. Segundo, no obstante me parece que tiene el conocimiento y experiencia para hacer un buen papel en donde esté colaborando, no le conozco a Javier maniobras que lo dirijan a una posición de mando dentro del organigrama estatal. Tercero, ni Javier ni otra persona originaria de otro estado, deben estar sujetos a discriminación por ese hecho; tampoco los locales debemos ser discriminados por los fuereños. Somos un país con uno de los niveles más altos de discriminación, por tanto es muy difícil construir una sociedad pacífica y progresiva si le discriminación guía nuestras acciones. Cualquier tipo de discriminación debe ser rechazada para construir una sociedad multi e intercultural; el buen desarrollo, socio-económico, político, ambiental, cultural, de nuestro estado, espacio común de locales y no locales, así lo demanda. Lo contrario nos lleva a un escenario de perder-perder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba