Principales

Acúsome padre: iba a 70 kilómetros por hora en Chetumal

Apresurado y en una carrera contra el canijo reloj ‘no marques las horas, porque voy a enloquecer’ –saludos hasta las nubes, Roberto Cantoral–, ayer por la mañana elegí una vía rápida para llegar a tiempo a Residencial Marsella: la avenida Érick Paolo Martínez, a espaldas de la plaza de las Américas. Y metros adelante vi un retén de elementos de Tránsito y avancé con esa prudencia alimentada por el temor, porque no sabes qué chingaos van a pedirte los uniformados.

Al orillarme y descender, uno de sus elementos con toda la amabilidad me mostró su pistolita para medir la velocidad y me demostró que conducía a 70 kilómetros por hora. Era indebido porque el límite permitido era de 40, prácticamente a golpe de rueda.

Inflexible sacó sus boletas de infracción para llenar una a mano, mientras como fichas de dominó iban cayendo los automovilistas porque ninguno respetaba el límite de velocidad. Incluso uno se puso bravucón y un elemento de la corporación le advirtió que llamaría a la grúa, amenaza que convierte en temblorosa doncella al más fanfarrón porque te dan baje con unos buenos miles de pesos, dejándote a pincel en fin de semana.

Y mi licencia de conducir voló a los dominios de la dirección de Tránsito, aguardando su rescate. Tenga para que se eduque, habría pensado el ejemplar agente al entregarme la temida boleta de infracción.

Acúsome padre porque hice algo indebido al no respetar los límites de velocidad, sí, mea culpa, pero considero que la tarjeta roja es rigurosa para mi y para cualquier mortal que anda en chinga por avenidas fluidas.

Lucio Hernández Gutiérrez es el titular de Seguridad Pública y coordina a los elementos de tránsito en nuestra capital. Por ello directamente le recomiendo que los retenes no tengan un fin recaudatorio para joder al prójimo, ya que el chetumaleño atraviesa por una prolongada etapa de penurias financieras y trae lo justo en el bolsillo para hacer los pagos del día.

Conviene que los elementos de Tránsito se instalen en puntos estratégicos para darles un coscorrón a los conductores que manejen como locos, rebasando por la derecha. Muchos taxistas y motociclistas andan muy apresurados y es común que los cafres se vuelen los altos, provocando accidentes que pueden ser mortales.

Hay videos trágicos de encontronazos ocurridos en nuestra capital y hay que tomar en cuenta que los motociclistas son los más vulnerables porque salen como proyectiles y se cuelan por la derecha y hacen las maniobras más temerarias, sobre todos los de moto servicio que proliferan como mariposas en primavera.

Y con mi licencia en un cajón de la dirección de Tránsito tendré que romper el cochinito para juntar 50 o 100 pesos, porque supongo que a esto asciende mi multita por conducir a exceso de velocidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba