El asesinato de Luis Donaldo, a 26 años de la tragedia

La tarde del 23 de marzo de 1994 fue asesinado con arma de fuego el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta. A la distancia de esa tragedia muchos contemplamos con fuertes dudas la versión del atacante solitario que disparó a la cabeza del sonorense al concluir un desordenado mitin en Lomas Taurinas, Tijuana.

Mario Aburto Martínez permanece en prisión y con su acto infame alteró la historia de nuestro país, evitando la llegada al poder de un hombre con destreza política infinitamente superior a la de Ernesto Zedillo Ponce de León, el coordinador de su campaña que fue beneficiado por este crimen.

Casi de inmediato recibí el reporte del ataque, porque había enviado mi avance a Reforma y cuando me estaban tomando el dictado por teléfono la auxiliar me interrumpió para comentarme que en otra línea estaba recibiendo el reporte del ataque con arma de fuego contra Colosio, el candidato estelar del presidente Carlos Salinas de Gortari.

Como ocurrió con el magnicidio de John F. Kennedy, con Luis Donaldo Colosio persiste un pantano de incertidumbre porque el disparo llegó en el momento preciso para el triunfo de la perversidad, con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en su apogeo y cuando Manuel Camacho Solís quedaba descartado por su reciente berrinche contra Salinas que lo dejó en posición de villano.

En esos días –según Proceso– fueron mencionados como cartas emergentes el queretano Fernando Ortiz Arana y el cozumeleño Pedro Joaquín Coldwell, quien habría sido un mejor Presidente.

Mario Villanueva sufrió muchísimo ese asesinato porque quería de todo corazón a Luis Donaldo, quien le tenía mucha estima. El gobernador chetumaleño estaba por cumplir su primer año en la silla mayor monopolizada hasta entonces por el PRI.

Revisando el escenario de un Luis Donaldo Colosio triunfal en su batalla electoral contra el panista Diego Fernández de Cevallos y el perredista Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano –con permiso de El hubiera–, el gobernador chetumaleño Mario Villanueva Madrid habría concluido su mandato y posiblemente habría sido llamado al gabinete del sonorense.

El chetumaleño Joaquín Ernesto Hendricks Díaz no habría sido gobernador porque Mario Villanueva habría entregado el cetro a Jorge Polanco Zapata. Son otros movimientos del ajedrez ante el jaque mate.

“Yo me quedo en casa”, la campaña de Puerto Morelos

Con el sentido de responsabilidad más exigible y sensato en estos días, ante la amenaza cumplida de la pandemia del Coronavirus, la alcaldesa de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, se ha sumado a la campaña “Yo me quedo en casa”.

“La solidaridad debe ser el sello de estos días difíciles. Entre todos debemos cuidarnos y la mejor manera de hacerlo es quedarnos en casa hasta que la emergencia por el COVID 19 concluya”, ha escrito la alcaldesa en Facebook, al difundir un video con la fresca y optimista melodía Volveremos a juntarnos, de La Oreja de Van Gogh.

En el video aparecen mujeres de Leona Vicario cocinando en ambiente fraterno y al final, a una sola voz, gritan el “yo me quedo en casa”, una recomendación muy sensata en estos días de guardar.

un comentario

  1. EL PRI MANDÓ MATAR A LUIS DONALDO COLOSIO, Y LE HA SERVISO MÁS VIVO QUE MUERTO.
    SOLO LEAN UN POCO SOBRE LA HISTORIA, TAMBIÉN TUVIERON QUE MATAR A RUIZ MASSIUE PARA TAPAR LAS INVESTIGACIONES. ESTO ES UN RECORDATARIO UNA DE LAS PARTES MÁS OSCURAS DEL PRI.

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