Aumenta hasta 400 por ciento el precio del metro cuadrado de tierra en el sur del estado

Chetumal, 2 septiembre
Joana Maldonado (La Jornada Maya)

Aunque el gobierno federal llama a los ejidatarios a no vender sus tierras y evitar el crecimiento de los especuladores, el Colegio de Ingenieros de la zona sur estima que el precio del metro cuadrado de la tierra en el sur del estado ha elevado hasta en un 400 por ciento, debido al proyecto del Tren Maya, principalmente motivado por desorden urbano que mantiene el municipio de Bacalar.

“Se ha pedido a todos los ejidatarios que no vendan sus terrenos, fundamentalmente que se queden con ellos para ser los beneficiados de la plusvalía y que esta plusvalía no caiga en manos de los especuladores”, dijo Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en su reciente visita a Chetumal.

El titular de Fonatur aseguró que no puede permitirse que el ritmo actual de crecimiento inercial ocurra en la región, porque “no son los modelos inerciales los que garantizarán buen desarrollo, tiene que intervenir el estado y sociedad para modular los estados”, y refirió el caso de Tulum y Playa del Carmen, asegurando que su principal problema ha sido la especulación.

“Si no controlamos el desarrollo daremos pie a la entrada de especuladores, como ha ido sucediendo hasta la fecha, ya ha echado a perder toda la Riviera Maya la especulación, que el trabajador debe ir más lejos por el costo de la tierra porque está más retirada su fuente de trabajo y los problemas que esto conlleva en el debilitamiento del tejido social”, planteó Jiménez Pons. 

En este sentido, Amir Efrén Padilla Espadas, presidente del Colegio de Ingenieros en la zona sur refirió que los precios por metro cuadrado de la tierra en esta región han crecido hasta en un 350 por ciento, dando paso al surgimiento de especuladores inmobiliarios.

Citó que en Bacalar el precio promedio de la tierra ha incrementado de mil pesos el metro cuadrado a cuatro mil 500 pesos aproximadamente, pero en el caso de los terrenos a pie de laguna llegan hasta los diez mil pesos, es decir, un crecimiento de 400 por ciento, incrementos que están pasando sin sustento valuatorio.

En menor intensidad, este fenómeno está replicándose en otras regiones, principalmente en aquellas que cuentan con cuerpos de agua, como la Bahía de Chetumal, en Laguna Milagros y en Laguna Guerrero.

Esto, dijo, es el resultado de diversos factores como el movimiento inercial del capital hacia zonas con atractivos naturales, principalmente en Bacalar, y también al proyecto del gobierno federal para esta zona, el Tren Maya.

“La verdad es que en el caso del Tren Maya se desconoce con precisión la ruta y los lugares en donde construirán las estaciones, pero aún así está registrándose la especulación”, consideró.

Y es que en el caso de Bacalar, no cuenta aún con un Programa de Desarrollo Urbano, por lo que urgió que las mesas de trabajo aprueben y autoricen esta normatividad recordando que desde hace tiempo fue elaborada una propuesta, pero las autoridades no dieron seguimiento.

“Hay una propuesta, pero se perdió el interés por darle seguimiento, por eso invito a la autoridad municipal a que empuje este documento”, dijo.

Indicó que sobre todo en Bacalar los parámetros de crecimiento y las normatividades urbanas han sido rebasados ante el acelerado crecimiento de la hotelería y las residencias turísticas, como también lo había denunciado la Asociación de Hoteles y los grupos de activistas.

En el caso de zonas urbanas de Chetumal, hay un sinfín de casas en venta, pero es un fenómeno atípico denominado minusvalía, con mucha oferta y poca demanda, pues consideró que fue generada “una burbuja inmobiliaria en sectores residenciales de alto nivel”, como resultado del anuncio de la llegada de personal de la Secretaría de Turismo, pero la situación quedó estática ante el retraso en el cumplimiento de la promesa presidencial.

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