Capella, el ejecutor

Ajuste de Cuentos

Ángel Solís

Es evidente que el activista convertido en jefe policiaco de Quintana Roo, Alberto Capella Ibarra, no tiene la menor idea en materia de seguridad y mucho menos cuenta con una estrategia para enfrentar a la delincuencia, pero ahora para justificar su presencia en el gabinete estatal, ante sus nulos resultados y ante la falta de operadores políticos estatales, ha decidido convertirse en el operador político en lo que resta del sexenio para acallar las voces críticas y mandar mensajes a quienes intenten alzar la voz o manifestar su inconformidad por los millonarios despilfarros y abusos de funcionarios  del gobierno estatal.

En política nada ocurre por casualidad: el periodista del Grupo Imagen, Francisco (Paco) Zea es muy amigo del tijuanense Capella Ibarra, al cual lo define como su “hermano”, y a unas semanas que el veterano político chetumaleño Roberto Erales Jiménez alzara la voz en el pleno del Congreso del Estado, durante el cuarto informe del Gobernador Carlos Joaquín, empezaron a circular a través de las redes sociales diversas publicaciones en su contra, como la posesión de un reloj  de más de 800 mil pesos, y recientemente en el noticiero de ese medio de información desempolvaron un expediente de más de cinco años, de la detención de uno de los hijos del diputado, el cual vale la pena aclarar nunca fue juzgado y con el cual pretenden callarle la boca al legislador petista.

Donde por cierto es importante resaltar que hace unos días ese mismo medio de comunicación nacional acusó a la senadora Marybel Villegas Canché, de enriquecimiento en menos de un año en una cuenta de nómina, todo esto sin presentar pruebas al respecto, pero de igual forma replicado por diversos medios estatales.

El enfrentamiento entre el chetumaleño y el tijuanense es bola cantada, ya que desde su comparecencia del año pasado ante la actual legislatura local, el coordinador de los diputados del grupo parlamentario del PT le recriminó diversas anomalías denunciadas al interior de la Secretaría de Seguridad Pública, como la contratación de decenas de personas provenientes de otros puntos del país, “llegando de la noche a la mañana” y desplazando a quintanarroenses que intentan ingresar a las fuerzas policiacas, recibiendo como respuesta el comentario o amenaza por parte de Capella Ibarra de que “dejaría de ser legislador en muy corto tiempo”

La campaña en redes sociales, televisión y prensa escrita cuesta mucho pero mucho dinero, y la única persona con la capacidad económica y los contactos en el centro del país  para realizarla es el  activista tijuanense, ya que cuenta con un presupuesto de dos mil 222 millones de pesos para el presente año y el control de todos los municipios del estado a través de su Mando Único le alcanza para eso y muchas cosas más; dinero es lo que le sobra en seguridad.

Pensar que el Gobernador Carlos Joaquín esté impulsando o promoviendo estas campañas negras de desprestigio de fuereños contra habitantes de su estado, sobre todo contra figuras de la política local como Roberto Erales, está fuera de la realidad, ya que el mandatario es respetuoso de la libertad de la expresión y muy pero muy diferente en su forma de gobernar al estilo de Roberto Borge Angulo, donde la represión y la censura fueron el sello del gobierno borgista.

Con respecto a la riqueza del legislador, quienes sean o habiten el estado desde hace muchos años, sabrán que este personaje, así como muchos políticos del pasado, resolvieron sus vidas desde principios o mediados de los años 90´s, ya que adquirieron terrenos en distintos puntos del norte del estado, como Playa del Carmen, Tulum, Holbox y Cancún en unos cuantos miles de pesos, predios que por su ubicación y plusvalía hoy valen millones de dólares, por lo cual pensar que el dinero de Roberto Erales es producto de lavado de dinero o narcotráfico, es poco creíble o fantasioso.

Estamos en la recta final del gobierno del cambio, donde la promesa de acabar con corrupción y el abuso de poder en contra de los críticos del gobierno se iban a acabar, donde las campañas de desprestigio en internet y medios impresos no se iban a permitir. Capella no puede convertirse en el nuevo Capeline en el gobierno joaquinista. No se debe permitir que venga alguien de fuera a “golpear” a los quintanarroenses. Están a tiempo.

un comentario

  1. DIFIERO CONTIGO CON RESPECTO A CJ, estoy seguro que él junto con capella son los golpeadores mediáticos a todo lo que significa 4T, son muy predecibles y evidenteeees,, para ellos la 4T significa una amenaza muy grande en contra de sus intereses y que conste que no estoy defendiendo al diputado erales y ala senadora Maribel…. pero lo que si apoyo de estos últimos es que lo que le reclaman a CJ es el mero sentir del pueblo, a fin de cuentas ese es su trabajo como representantes del pueblo.

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