CJ toma control del PRI con Candy Ayuso

Hugo Martoccia
(laopinionqr.com)

Lunes 11 de noviembre, 2019

En los últimos días, los principales referentes del priísmo local llegaron a un acuerdo por su dirigencia. Si nada extraordinario sucede, Candy Ayuso se quedaría con la presidencia del partido en Quintana Roo, y estaría acompañada, en la secretaría general, por José Alberto Alonso Ovando.

Hay un mensaje indubitable en esos dos nombres. Ambos tienen un hilo conductor muy claro: son muy cercanos al gobernador Carlos Joaquín.

La decisión del PRI, entonces, significa que el gobernador ha tenido mano en esta elección. Y no es ilógico. Pero también deja abierta una incógnita que deberá resolverse en breve. Al PRI no le molesta acordar con Carlos Joaquín, si se trata de un proyecto que tenga voluntad de poder para las elecciones federales y de Ayuntamientos de 2021, y la sucesión gubernamental de 2022. O sea, si es el inicio de un gran acuerdo de partidos para enfrentarse a Morena.

Si se trata sólo de quedar como los aliados cómodos e inofensivos del gobernador, el escenario deja de ser bueno, quizá, para todas las partes involucradas.

Dos referentes importantes del PRI le dijeron a La Opinión en las últimas horas, palabras que explican lo que este acuerdo con Carlos Joaquín significa, o mejor dicho, lo que debería significar.

“Esta bien que el gobernador tenga mano en el PRI, pero tiene que ser el inicio de una alianza formal para derrotar a Morena. Si es así, está bien. Si no, estamos perdiendo el tiempo”, coincidieron, palabras más, palabras menos.

Entre las razones que esgrimen ambos referentes priístas también hay otras coincidencias. Una de ellas es que ninguno de los elegidos, Candy Ayuso y José Alberto Alonso Ovando, son los mejores cuadros para este momento del PRI; les falta experiencia y peso específico propio dentro del tricolor.

Pero si ellos son el nexo inevitable con Carlos Joaquín para un gran acuerdo anti Morena; está bien, la opción es correcta.

La historia y los vínculos

Candy Ayuso, como se recuerda, fue una de las diputadas que permitió, con una “enfermedad súbita” en el momento adecuado, que el PAN y el PRD tomaran el control de la pasada Legislatura. Esa decisión le dio a Carlos Joaquín la posibilidad de contar con un Congreso oficialista, y garantizar su gobernabilidad.

José Alberto Alonso Ovando tiene una relación personal con el gobernador. Tienen un pasado común. Su nombre es, para el mandatario, una tranquilidad y una garantía.

Hasta ahí, nada que sorprenda. El PRI ha sido un aliado de Carlos Joaquín desde el primer momento. Como cualquier partido que entiende el poder y lo lleva en sus genes, acompañó sin fisuras, cuando debió hacerlo, a Roberto Borge. Pero lo dejó (también como cualquier partido de poder que se precie de tal) en la puerta del cementerio político al que el ex gobernador se metió por sus propios errores. Luego, el PRI se dio vuelta y se fue buscando nuevos rumbos.

Esos rumbos, debe decirse, no han sido buenos. El PRI ha perdido peso electoral y confianza ciudadana. Hoy, apenas gobierna Isla Mujeres y Cozumel, tiene dos diputados, y ha sido casi fagocitado por Morena, que le llevó muchas de sus bases y sus cuadros.

En ese escenario, que no tiene posibilidades de mejorar demasiado en los próximos años, es lógico el acercamiento al gobernador, y la búsqueda de un cobijo político que le dé rentabilidad y futuro electoral.

El frente antimorena

La idea del frente antimorena aparece como un horizonte natural de todos los demás partidos, pero tampoco está exento de complicaciones. Veamos ambas partes.

El lado débil de Morena es su gestión. En Othon P. Blanco, el alcalde Otoniel Segovia tropieza uno y otro día con las falta de recursos y sus propios déficits administrativos. En Solidaridad, la única apuesta es saber si Laura Beristain cumplirá sus tres años.

El único de sus gobiernos que no ha caído en la desorganización y el descontrol es Benito Juárez. Pero aún es una incógnita conocer exactamente cuál es el sentir ciudadano sobre la gestión de Mara Lezama.

Otro escenario complejo es el Congreso. Si la bancada de Morena no soluciona de manera urgente sus conflictos (eso implica que el Congreso debe salir de inmediato de la ilegalidad en la que se encuentra, y empezar a gestionar una agenda sólida) va a ser un fracaso estrepitoso. La mayoría de las carreras políticas que los diputados morenos soñaron, quedarán truncadas por un buen tiempo.

Pero la otra cara de la moneda es que pareciera que aún nada de eso hace mella en AMLO. A pesar de los sueños de la derecha y del progresismo extraviado de ver caer la imagen del Presidente, ese “hecho mediático” no sucede en la realidad.

Y esos dos escenarios no son caprichosos. Justamente en 2021 habrá una elección concurrente: se renuevan los 11 ayuntamientos, pero también hay elección federal de diputados, con lo cual podría haber un gran arrastre de votos.

Separar las elecciones

La pregunta sería entonces: ¿Se podrán separar las elecciones? En 2018, de alguna manera, se pudo hacer. Morena fue arrasador en la federal, y también en los números absolutos de la elección local. Pero los datos finos dejaron otro escenario: aunque en la federal se llevó todo lo que se disputaba, en la local el lopezobradorismo ganó sólo 4 de 11 municipios.

Los que miran el vaso medio lleno dicen que un frente antiorena puede refrendar todos los municipios que tiene (entre los que se incluye Lázaro Cárdenas, que fue del lopezobradorismo y ahora es del joaquinismo) y, por lo menos, recuperar Solidaridad. Benito Juárez es una incógnita, por lo que ya se dijo de Mara Lezama, y Othon P. Blanco lo es porque la sucesión de “votos castigo” que ha dado esa sociedad, ha reducido la lista de posibles “premiados”. O sea, ya echaron al PRI, al “cambio”, y quizá hagan lo mismo con la “transformación”. ¿Qué sigue entonces?.

laopiniónqr@gmail.com

5 comentarios

  1. jose alberto alonso ovando un yucateco nacido en chetumal que tiene todos sus interewses en merida empezando por su familia. hijo de sara latife y ahijado de beto borje y felix gonzalez canto p.m. que no hay politicos locales honestos que tomen el control del PRI y que no esten tan quemados como jose alberto alonso? que pena

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