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Cunde la inseguridad en plazas comerciales de Cancún

Cancún, 19 septiembre
(Por Esto QRoo)

Ni la instalación de plumas para el cobro de estacionamiento y ni de cámaras de seguridad que existen en algunas plazas comerciales, han impedido que la delincuencia haga de las suyas en dichos centros de reunión que hasta algunos meses eran los lugares más seguros para las familias de esta ciudad y que se desbordó con el reciente ataque a la familia de un comandante en La Gran Plaza de Cancún.

Los centros comerciales sirvieron durante muchos años como uno de los lugares más seguros para que las familias pudieran acudir a disfrutar los fines de semana o cualquier día que coincidiera con el descanso escolar de los niños.

Pero ante el desbordamiento de la delincuencia en esta ciudad, en donde las balaceras se han registrado en pleno centro de la ciudad, en las afueras de los bares y discotecas, la inseguridad también alcanzó las inmediaciones de las plazas e incluso, al interior donde en algunas han asaltado joyerías, negocios de comida rápida, entre otros establecimientos como cafés.

En algunos centros comerciales, a pesar de tener plumas y un control vehicular con el cobro del uso del estacionamiento, ni esto las ha exentado de estar libres de los hechos delictivos como ya ocurrió en Plazas Outlet, donde hace unos meses fue asaltada una relojería y hace unos días el negocio de venta de hamburguesas.

Pero lo mismo ocurrió en Plaza Cumbres, donde una cafería fue objeto de la delincuencia que ha comenzado a sembrar el terror en el sector comercial de manera desmedida.

Incluso, de hechos de delincuencia común han pasado a ejecuciones como ya ocurrió en el estacionamiento del Malecón Las Américas, donde asesinaron a quien era considerado el contador del cártel que operaba “Doña Lety” y lo mismo ocurrió apenas el pasado sábado en el estacionamiento de La Gran Plaza de Cancún.

Aquí, como ya se ha informado, fue ejecutado el comandante Julio César Durán Cárdenas, alias “El Chilango”, así como su esposa Alia Shagreel Lugo Leal, quien también era elemento de la Fiscalía de Justicia y lo más aberrante fue la muerte del bebé de tan sólo ocho meses de edad, que era el sobrino de ambos policías.

Lo grave de todo ello, es que los matones lograron escapar sin dejar rastros de su paradero como ha ocurrido en la mayoría de los hechos violentos que como éste, sacudió fuertemente al sector de las plazas comerciales, donde se requiere más que de instalación de plumas o de cámaras de seguridad, sino de acciones contundentes de las propias autoridades de seguridad de los tres órdenes de gobierno. 

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