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Decadencia de Chetumal y vigor norteño

Pena Capital

Javier Chávez
Novedades Chetumal
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Quien se resista a contemplar la nueva realidad en el tablero político, es hombre muerto. Porque el peso poblacional del norte del estado va en aumento, dejando a la capital del estado en posición muy complicada. Todo el poder se concentra en el eje Cozumel-Playa del Carmen-Cancún, y el chetumaleño se ha desinflado hasta convertirse en un pescador de ilusiones, marginado incluso de la senaduría.

Una vez que el gobernador capitalino Joaquín Hendricks Díaz entregó el poder al cozumeleño Félix González Canto en 2005, el chetumaleño se fue debilitando hasta ser lanzado a los segundos y terceros planos, ampliamente superado por figuras de Cozumel y Playa del Carmen, cuyos exponentes de la nueva ola tienen juego de conjunto y dominan el oficio de la política, gusten o no.

hendricks y felixDespojado del título de capital de la política que ostentó por décadas, Chetumal enfrenta la decadencia de políticos veteranos que siguen ocupando cargos burocráticos y de elección popular, conviviendo con sangre nueva que no ha dado el salto a las grandes ligas y que aguarda la señal para saltar a la cancha.

Aquel nativismo incendiario que descalificaba a los nacidos en otros estados ya fue derrotado por nuestra realidad que inclina contundentemente la balanza a favor de quienes decidieron enraizar en esta selva. En promedio, el 80 por ciento de los quintanarroenses nació en otro estado, y el porcentaje va en aumento a pasos de gigante.

Dato a considerar: el PRD ha postulado a quintanarroenses por decisión que recibieron la nalgada de rigor en el Distrito Federal o Guerrero. Todos ellos establecidos en Cancún, donde los perredistas se concentraron desde principios de la década de los 90.

El PRI había garantizado que la gubernatura quedase en manos de un quintanarroense aquí nacido, pero ante la nueva realidad incorporó en su juego de cartas a tres nacidos y crecidos en Yucatán: Mauricio Góngora Escalante, Paul Carrillo de Cáceres y Gabriel Mendicuti Loría.

carlos joaquin 3Carlos Joaquín González es caso aparte, porque si bien nació en Yucatán su padre es el cozumeleño Nasim Joaquín Ibarra, progenitor del ex gobernador Pedro Joaquín Coldwell. El punto débil de Carlos Joaquín es que echó raíces en Mérida, y esto se lo reprochan muchos priistas que enarbolan la bandera del quintanarroismo.

Porque Mauricio Góngora y Gabriel Mendicuti ya se definieron familiarmente por Quintana Roo, y esto es lo que cuenta en la valoración política.

Caso contrario el del “Niño Verde” Jorge Emilio González Martínez, quien aprovechó la irresponsabilidad de gran parte de los electores para colarse como senador, pisoteando la memoria de los integrantes del Comité Proterritorio.

2 comentarios

  1. Los priistas que le reprochan a Carlos Joaquín, que disque por que “hecho raíces en Mérida” (esto ultimo es una pendejada) son los priistas que le tienen miedo, es claro que lo único que quieren con estas notas, por línea de alguien, es tratar de sacarlo de la jugada pero no van a poder.
    A cambio de lo anterior justificas a Paul Carrillo, a Mendicuti y a Mauricio Góngora, que por que ya se decidieron familiarmente…. por favor, has un análisis interesante en tus notas no pongas tonterías solo para respetar la línea que ya te dieron, la familia de Mendicuti vive en Yucatán no chingues.

  2. Con respecto al Niño Verde no esta allá por que aprovecho la irresponsabilidad de los votantes, aunque si hay algo de eso no es la verdadera razón, si no quien le da a los votantes las opciones de voto y ese fue el gobierno de Quintana Roo por que hay intereses que no conocemos y que no tienen nada que ver con el beneficio de los votantes, por lo demás, con la compra de votos, manipuleo en las elecciones y demás triquiñuelas el gobierno puede hacer que gane cualquier pendejo que ponga como opción de voto ya lo vimos con Arlet.

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