Desinfección urgente en la Secretaría de Educación

Ana Isabel Vázquez Jiménez ha convertido a la Secretaría de Educación en un negocio muy lucrativo para ella y su grupo, a costa del proyecto educativo que se va a pique. Una de las posiciones más vitales ha sido invadida por la corrupción y la gangrena de las ambiciones, exprimida a placer por recomendados de altísimo nivel, incluyendo a familiares que ocupan posiciones clave por arte de magia, desplazando a los expertos de carrera dominados por la impotencia.

La titular de Educación saltó de la dirección general del Colegio de Bachilleres (Cobach) a la posición cumbre de la educación, aprovechando la humillante caída de Marisol Alamilla Betancourt, quien a principios de mayo de 2017 lanzó expresiones discriminatorias captadas en un video viralizado. En ese encuentro con profesores de educación especial Marisol fue espontánea: “lo que menos queremos en el estado es tener niños en estas condiciones y el sector salud se encarga de eso, y cada día vamos a tener menos…”

Marisol Alamilla era cuota del magisterio que pactó con Carlos Joaquín para entregarle el control del Congreso con la traición del diputado bacalarense Javier Padilla Balam, para darle un puntapié al priista Raymundo King de la Rosa en su intención de ser Presidente de la Gran Comisión. Padilla Balam era el solitario diputado de Nueva Alianza, partido que hizo causa común con el Verde Ecologista para apoyar la candidatura del priista Mauricio Góngora Escalante en la batalla por la gubernatura, en la gran guerra de 2016.

Marisol Alamilla fue relevada por Ana Isabel Vázquez el 18 de enero de 2018. Con ella se fortaleció Rafael Romero Mayo. Ambos laboraron en la UQROO, ella como coordinadora del Área de Formación Docente.

Inicialmente Subsecretario de Educación Media Superior y Superior con Ana Isabel, Rafael Romero Mayo ahora es Coordinador de Instituciones Formadoras de Docentes. Fue jefe de Innovación Educativa de la Universidad de Quintana Roo (UQROO) y se ha quedado con las ganas de ser Rector, sin dejar de incubar esa ambición.

Cuando Ana Isabel Vázquez era directora general del Colegio de Bachilleres metió a la nómina a Rafael Romero Gallegos, hijo de Rafael Romero. En otro flanco, Aníbal Montalvo Pérez –instalado en la dirección general del Conalep– incorporó a la hija de Romero Mayo: Pamela Romero Gallegos.

Ahora Carmen Castañares Márquez y Miguel Arroyo Martínez están en la cuerda floja, porque les llegó el requerimiento de inicio de auditoría 2019 y ya fue desplazado su protector Manuel Alamilla Ceballos de la Oficialía Mayor. Castañares es directora de Recursos Humanos y Arroyo es coordinador general de Administración en la Secretaría de Educación.

Con Alamilla –el Rey del Diezmo le llaman– tenían manga ancha para sus compras consolidadas, incluyendo el manejo del personal eventual.

4 comentarios

  1. Y de que sirve si el gobernador le vale madres la educación y prefiere tener gente corrupta en seq, ahor vean los cambios virtuales otra corrupción manejada en recursos humanos cambiando fechas de ingreso a allegados para, que ganen un lugar cerca

  2. 🤢🤢🤢🤢 por eso la educación en nuestro Quintana Roo va de mal en peor, por gente que no tiene ni idea de lo que es este valioso proceso de formar ciudadanos.

  3. Chepo
    Sin contar con las aberraciones comitidas al personal escrito a la dirección de recursos materiales por nefasto director Carlos baesa qien grita a los cuatro vientos q a él no le pueden Aser nada porq está protegido por una funcionaria de alto nivel eso fue el cambio puro nepotismo al más alto nivel desgraciado todo lo q encuentre a su paso

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